<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520</id><updated>2012-02-16T07:55:08.313+01:00</updated><title type='text'>Guardiana de Elune</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>45</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-3182240868858380027</id><published>2010-09-26T19:51:00.003+02:00</published><updated>2010-09-26T20:36:02.339+02:00</updated><title type='text'>Karazhan IV</title><content type='html'>Giro en una intersección, pero no sé siquiera por dónde viene el ruido. Parece venir de todas partes y mi rostro se ha empapado de lágrimas sin que me diera cuenta. Me tiemblan las rodillas y mi cuerpo no obedece a mi mente, va por libre. Repentinamente, las cadenas se escuchan cada vez más lejanas. La suerte comienza a sonreírme, o eso parece. El nuevo recluta, Mikh, y Enthelion deciden venir a buscarme, a pesar de que Thoribas insiste en que no me encontrarán. Aunque me encuentro, sin saber cómo, con las rodillas clavadas en el suelo, me levanto y miro a mi alrededor. En todo este tiempo me he podido memorizar los pocos pasillos que hay, por lo que sé dónde estoy. Paredes de piedra, tumbas abiertas y cadáveres. La imagen se graba en mi mente involuntariamente y parece que es lo único que puedo ver en mi cabeza. Sigo caminando pero algo me hace caer al suelo. En cuanto me vuelvo, Thoribas mantiene en alto su bastón y comienza a golpearme sin descanso alguno mientras me insulta. Aunque me defiendo con los brazos e intento esquivar sus golpes, me coge de la pechera y mi cabeza da contra el suelo repetidas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El frío se vuelve tan lacerante como el dolor de mis heridas. Muerde mi piel y tira de ella con fuerza. Mis manos se aferran débilmente al sucio suelo de una de las pequeñas criptas interiores. Me duele el cuerpo entero. Para mi sorpresa, cuando me despierto me hallo semi-desnuda y maldigo a Thoribas por runa, sin poder evitar toser con fuerza. El miedo y el asco se apoderan de mí rápidamente. Con algo de suerte no me habrá tocado, pero la suerte no me es favorable desde que he llegado aquí. Grito sin cesar, rogándole que me saque de donde sea que estoy, ayudando a que las lágrimas broten con mayor facilidad si cabe.&lt;br /&gt;Hace rato que mi llanto ha cesado y mi rostro se ha secado. Me he puesto en posición fetal para intentar hallar el calor en mí misma de alguna forma mientras procuro que no me venza el sueño. La voz de Enthelion me reconforta cuando la escucho, incluso a través de la runa.&lt;br /&gt;- Estamos intentando pasar, guarda la calma.&lt;br /&gt;No puedo evitar echarme a llorar de nuevo, levantándome para acercarme a la puerta de mi prisión. Golpeo la puerta con las pocas fuerzas que me quedan ya, desplomándome al poco al suelo. Me fallan las fuerzas y siento que no puedo más, pero está tan cerca que dudo entre aguantar o dejarme llevar por el cansancio. Dudo si su voz es real o la agonía que siento ha hecho que la imagine. Por si acaso, decido indicarle a la runa dónde estoy, cerrando lentamente los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Dalria! ¡Dalria, ¿me oyes?!&lt;br /&gt;No sé de dónde saco las fuerzas para golpear nuevamente la puerta, gritando su nombre. Su cálida voz finalmente es real y está fuera. Una súbita esperanza se apodera de mí. Escucho cómo golpea y echa abajo las otras puertas mientras sigo golpeando la que me priva de mi libertad. Finalmente está detrás, a sólo unos centímetros de mí, pero se ha detenido. Un fuerte golpe intenta abrir la puerta, pero se halla encallada. Un golpe, esta vez más fuerte, abre finalmente mi prisión. Intento mantenerme serena, como si no hubiera pasado nada, y le hago saber que informaré al Templo en cuanto regrese a la ciudad. Me estudia con la mirada bañada en rabia e intento taparme con los brazos, aunque me duele mover el más mínimo músculo. Se quita la capa y me tapa con ella, cogiéndome en brazos con sumo cuidado. La calidez de su cuerpo, abrazándome contra él, me reconforta hasta límites insospechados. Cierro los ojos mientras dejo que me saque de ese horrible lugar en volandas. Noto el aire frío del exterior golpeándome en la cara, reavivando el dolor de mis heridas, pero no le doy importancia. Estoy con Enthelion, en sus brazos, rodeada de su calidez y su aroma. El miedo ya ha desaparecido por completo de mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-3182240868858380027?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/3182240868858380027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/09/karazhan-iv.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3182240868858380027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3182240868858380027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/09/karazhan-iv.html' title='Karazhan IV'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-5676699691200297201</id><published>2010-08-23T10:26:00.002+02:00</published><updated>2010-08-23T11:35:18.611+02:00</updated><title type='text'>Karazhan III</title><content type='html'>Piedra, piedra, piedra y más piedra. Tumbas abiertas, cadáveres, arena, polvo, telarañas... ¡¿Es que no hay ninguna salida por ninguna parte?! Es imposible mantener la calma. Asciendo por los pasillos, intentando huir de mi prisión. Me detengo de repente, apoyando las manos sobre las rodillas. Trato de recuperar la respiración y noto cómo el rostro se me humedece mientras se nubla mi visión. Me sorprende el eco de mi propio grito, resonando a través de los pasillos. Las piernas me tiemblan y me fallan, ni siquiera soy capaz de hacer nada por mantenerme de pie.&lt;br /&gt;- ¡Las ratas han comenzado a salir! ¡Si te muerden, enfermarás!&lt;br /&gt;Es la voz de Thoribas lo que hace que me ponga en pie y siga corriendo hasta la sala principal. No tardo en dar con ella y en subir las escaleras. Allí está el Caballero de la Muerte que ha debido dejarme inconsciente para traerme hasta aquí. Hay algo en mi faltriquera de lo que me había olvidado por completo, la runa.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Enthelion, pon en aviso al Templo de la Luna respecto a Thoribas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No quiero alarmar a la Orden. Debe haber alguna forma de salir, debe haberla. El Caballero me mira y se ríe mientras golpea uno de los barrotes. De repente todo se vuelve negro y no hay nada más que silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor y un fuerte golpe contra algo que se rompe bajo mi cuerpo me despierta. El muy hijo de ogra ha debido tirarme por el pozo tras dejarme inconsciente. Me duele todo el cuerpo y noto que algo se ha clavado en mi pierna izquierda. Es un hueso astillado que no tardo en quitarme con un alarido. Cuando miro dónde me encuentro, sobre un montón de centenares de huesos, me alejo rápidamente mientras un grito atraviesa mi garganta. Me tiro al suelo horrorizada y mareada. Sin entender por qué, grito su nombre.&lt;br /&gt;- ¡Estoy a punto de largarme, ¿qué quieres?!&lt;br /&gt;Le ruego que no me deje aquí mientras las lágrimas vuelven a descender por mis mejillas. Siento como si me faltara el oxígeno y comienzo a hiperventilar, a sabiendas de que eso no hará nada por mejorar mi estado. Cuando escucho unos pequeños pasitos y avisto a una rata al otro lado de la estancia, me pongo en pie y pongo rumbo hacia la única dirección que veo, cojeando y maldiciendo para mis adentros.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ya están sobre aviso, Dalria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Es la voz de Enthelion la que me sorprende esta vez.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Si le ven, que... Que le arresten o algo parecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Has dicho algo? Me ha parecido oirte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, Dalria, Dalria...-&lt;/span&gt; esta vez es Thoribas el que habla-. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Cómo pretendes que te encerrara sin tener en cuenta la runa? No te oirán con claridad a menos que estés en el piso de arriba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Me sorprende mi mala suerte. Sólo hay una salida para ir al piso superior... y es atravesando la piscina llena de cadáveres. Me sumerjo nuevamente en el agua putrefacta, y espero que ésta sea la última vez que deba hacerlo. Esquivo las cadenas y cuando salgo, agradezco estar en un piso superior conocido. Le digo a Enthelion que tardaré en regresar, que estoy encerrada en una cripta cercana a Karazhan. Regreso a las escaleras, sentándome en éstas. Espero que la herida no se me infecte tras haberme dado el breve baño.&lt;br /&gt;El nuevo recluta saluda por runa y le pongo al corriente de la situación. Pocos minutos después, un sonido metálico inunda la estancia, recorriendo los pasillos. Miro hacia el pasillo inferior, alarmada. No me da muy buena pinta.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Has sido tú, Thor?&lt;/span&gt;- pregunto.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, oh, oh... se me olvidó comentártelo. No te quedes demasiado tiempo en el mismo sitio o dará contigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Aunque intento sonsacarle qué dará conmigo, no hay respuesta por su parte. Me acerco hacia el pasillo mientras el sonido de las cadenas se hace más fuerte, acompañado por un leve rugido. Noto cómo las piernas y mi cuerpo entero comienzan a temblar involuntariamente.&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Mi castigo no tendrá gracia si te da caza tan pronto. Encuentra una vía de escape cuanto antes&lt;/span&gt;- me aconseja.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Dalria, creo que no tienes todo tan bajo control- &lt;/span&gt;me dice Enthelion.&lt;br /&gt;Era obvio que no cuando le dije que estaba encerrada. El sonido ha cesado, pero cuando me acerco a la sala con varias criptas interiores, se escucha muchísimo más fuerte. No he hecho más que acercarme. No dejo de escuchar el incesante estruendo de las cadenas arrastrándose por el suelo de piedra y un rugido de vez en cuando. El corazón está a punto de salírseme del corazón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-5676699691200297201?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/5676699691200297201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/08/karazhan-iii.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/5676699691200297201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/5676699691200297201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/08/karazhan-iii.html' title='Karazhan III'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-801929453542648678</id><published>2010-08-22T23:47:00.005+02:00</published><updated>2010-08-23T00:50:00.311+02:00</updated><title type='text'>Karazhan II</title><content type='html'>Abro los ojos, reconociendo la voz ipso facto, y también al rostro que me mira.&lt;br /&gt;- Despierta de una vez, Dalria.&lt;br /&gt;Un escalofrío me recorre el cuerpo de pies a cabeza. Al cerciorarme de la situación, me levanto reprimiendo un quejido. Me duele la cabeza y cualquier movimiento brusco me produce una leve sensación de mareo. Estamos en un sitio cerrado, una cripta sin lugar a dudas. El suelo y las paredes son de fría piedra, hay unas escaleras con una reja impidiendo la salida y un pasillo que desciende con viejas vigas de madera en el techo. Aunque me siento desorientada, sé que acabo de cometer un gran fallo viniendo sin Enthelion. Debí haberle escuchado y haberle traido conmigo... y con el centinela. ¿Qué habrá sido de él?&lt;br /&gt;- Es el sitio adecuado para llevar a cabo el trato- dice Thoribas-. Bien... ¿Renuncias al cargo?&lt;br /&gt;Va directo al grano y, a pesar de que no me encuentro del todo bien, he venido a hacer un papel. Le digo que me tenía preocupada, que nadie en la ciudad sabe qué ha venido a hacer aquí. Sigue en las suyas con su maldita oferta, aunque a estas alturas debería saber que no renunciaré. Preferiría morir a ver la Orden bajo su mandato.&lt;br /&gt;- Tan solo quiero que regreses a la ciudad o a Auberdine- le digo, intentando convencerle.&lt;br /&gt;Será difícil hacerlo, sé que no caerá fácilmente y soy consciente de que no me muestro demasiado convincente. Nunca he sido buena actriz, jamás se me ha dado bien fingir nada... y ahora mismo lo que siento por él es asco, además del tremendo dolor de cabeza. Se aleja un tanto y yo me acerco, pero no demasiado. Hay una especie de pozo en el suelo, por lo que mantengo bastante las distancias. Me tiende la mano para que me acerque aún más, pero me mantengo en mi sitio.&lt;br /&gt;- Quiero enseñarte algo, acércate.&lt;br /&gt;- Soy tonta hasta un punto- replico.&lt;br /&gt;- Tienes dos opciones- sentencia-. Una, darme el poder. En ese caso te daría una daga para que te rebanaras el cuello tú sola. Y la segunda, no hacerlo. En ese caso, te dejaría recorriendo las criptas eternamente. Créeme que no conservarás la cordura.&lt;br /&gt;Decida lo que decida, me ha sentenciado a muerte aquí abajo.&lt;br /&gt;- Renuncio a darte el poder.&lt;br /&gt;- En ese caso, las criptas son tu nuevo hogar. No te esfuerces, pues no se puede salir de aquí. Te insto a recorrerlas, verás cosas que nunca antes has visto.&lt;br /&gt;Se me está acabando el tiempo, corre en mi contra y cada segundo que pasa es precioso. Tengo que hacer algo rápido.&lt;br /&gt;- Entre tú y yo podemos hacer las cosas bien, Thor- le digo mientras añado un tono mínimamente cariñoso.&lt;br /&gt;- ¿Thor?- pregunta mientras frunce el ceño-. No intentes engañarme, zorra.&lt;br /&gt;Mi pequeño plan ha fallado, así que me alejo lentamente hacia el pasillo. Oigo sus pasos seguirme lentamente y su voz que me recomienda el pozo. Empieza a oler mal. Hay tumbas abiertas por todas partes, huesos por el suelo... Me doy la vuelta, pero no le veo.&lt;br /&gt;- Cuando te des cuenta de que no hay salida, accede a la galería inferior. Tal vez encuentres algo capaz de entretenerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me vuelvo para continuar por el camino que desciende e ignorar una intersección a la derecha, me sorprende verle frente a mí. Estoy más asustada de lo que jamás sería capaz de admitir.&lt;br /&gt;- Te lo suplico, Thoribas. Volvamos los dos y continuemos juntos con la Orden.&lt;br /&gt;El lugar me da escalofríos y me aterra la idea de quedarme ahí sola. ¿Realmente va a dejarme morir aquí? ¿Me encontrará Enthelion algún día o llegará cuando sea tarde, si es que lo hace? Debe haber una salida por alguna parte. Cualquier corriente de aire puede ser señal de que hay alguna, en cualquier recóndito lugar de esta maldita cripta. Cadáveres y más cadáveres.&lt;br /&gt;- Disfruta de esta noche, pues puede ser la última que duermas. Si quieres sobrevivir, baja. Es mi último consejo.&lt;br /&gt;Se aleja caminando, hasta que logra cambiar a su forma felina y echa a correr hasta que le pierdo de vista. Intento alcanzarle, me da pánico ese lugar. Llego a una amplia sala con el suelo arenoso y una especie de criptas pequeñas dentro de la que me encuentro. No me atrevo a abrir sus puertas, si es que están abiertas. Las que son de reja muestran algún cadáver dentro, las otras son de gruesa madera. Lleno mis pulmones de ese putrefacto olor.&lt;br /&gt;- ¡¡THOOOOR!!&lt;br /&gt;Me sobresalta el eco de mi propia voz hasta que escucho la de él. Le ruego que regrese mientras continúo corriendo, pero no hallo respuesta. Hay una pequeña pendiente que me lleva a una especie de piscina interior. El agua no parece estar en condiciones y huele a podrido. Decido sumergirme y ver a dónde me lleva. Está oscuro, no alcanzo a ver siquiera el fondo. Mientras intento ver qué tengo bajo mis pies, algo me roza la pierna y me aparto horrorizada al ver de qué se trata. Un cadáver se halla atado a una gruesa cadena de hierro boca abajo. Su carne ya lleva tiempo descomponiéndose. Cuando me doy la vuelta e intento mirar más allá, me percato de que él no es el único que ha sufrido tan horrible destino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-801929453542648678?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/801929453542648678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/08/karazhan-ii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/801929453542648678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/801929453542648678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/08/karazhan-ii.html' title='Karazhan II'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-6306314339918690729</id><published>2010-07-25T00:23:00.003+02:00</published><updated>2010-07-25T03:20:42.413+02:00</updated><title type='text'>Karazhan I</title><content type='html'>Me dirijo hacia las mismas Kaldorei que el día anterior, solicitando un escolta hacia el Paso de la Muerte. Necesito respuestas por parte de Thoribas, y doy por hecho que sabré conseguirlas. Ya de paso, les pongo al corriente respecto a mi breve charla con Fandral Corzocelada. Me asignan a un elfo que me esperará en el puerto de la Aldea Rut'theran. Me despido y voy a recoger las últimas cosas al Barracón antes de ponerme en marcha hacia el muelle.&lt;br /&gt;Una vez allí, encuentro al escolta esperándome. Ambos subimos en el primer barcoque llega, el Espuma de la Luna, y nos dirigimos a Costa Oscura, intercambiando las mínimas palabras. Zarpamos de Auberdine en dirección a Ventormenta. El zarandeo del barco hace que mis párpados se cierren somnolientos. Una vez llegamos, cruzamos el Bosque de Elwynn y, más tarde, el Bosque del Ocaso. Cuando llegamos al rocoso y oscuro Paso de la Muerte, nos detenemos. No sé en qué parte exactamente se encuentra y, cuando le pregunto por runa a Thoribas, me contesta que en el corazón de Karazhan. Hmmpf... Ese lugar no me da buena pinta, no me inspira la más mínima confianza. A los pocos pasos, observamos un cartel que nos advierte sobre el peligro, cercano a un árbol de tronco robusto, pero muerto, y ramas desprovistas de hoja alguna. Como decoración, varios cadáveres cuelgan de éstas. A pesar de que no me he fijado demasiado en ellos y de que me he visto obligada a taparme la nariz para evitar el hedor que emanan, tienen marcas de haber servido de alimento a algún animal carroñero. Seguimos recorriendo el inhóspito lugar hasta llegar a la Torre de Marfil de Karazhan. Un pequeño escalofrío me recorre la espalda y ambos desmontamos de nuestras respectivas monturas, inspeccionando el lugar. Descubrimos una presencia al llegar a un cementerio, situado frente a una cripta. Un Caballero de la Muerte humano esperaba mi llegada, pero esperaba que lo hiciera sola. Tras murmurar algo, escuchamos un ruido. No me fío del Caballero, así que no le pierdo de vista. No obstante, el escolta se vuelve y no me da tiempo para defenderle. Su cuerpo cae al suelo, con la yugular abierta gracias a un rápido movimiento del humano. Afortunadamente para él, no tarda demasiado en morir. Desenfundo, agazapándome instintivamente.&lt;br /&gt;- Cededle el poder, sí o sí, y si no...- desvía la mirada hacia la catacumba, mirándome de soslayo a los pocos segundos-. No os gustaría saberlo. Verás lo peor que has visto en toda tu vida, querida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo está oscuro y el frío recubre cada poro de mi piel, calándoseme en los huesos. Oigo el murmullo del viento silbando entre las hojas de los árboles, cantando viejas canciones que sólo el tiempo recuerda. No puedo moverme y no siento más que frigidez. Ni oigo ni puedo ver nada, tampoco siento que tenga el cuerpo o los pies en ninguna parte, pero tampoco estoy flotando en la nada. El sentido del tiempo es inexistente para mí, no sé cuánto rato pasa hasta que escucho una voz familiar llamándome. Es cálida, pero su voz es lejana. Todo es incertidumbre a mi alrededor excepto esa voz. De algún modo, intento alcanzarla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-6306314339918690729?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/6306314339918690729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/karazhan-i.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/6306314339918690729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/6306314339918690729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/karazhan-i.html' title='Karazhan I'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-732679485351919322</id><published>2010-07-23T19:32:00.002+02:00</published><updated>2010-07-23T20:31:26.870+02:00</updated><title type='text'>Puntos</title><content type='html'>No tengo ni idea de qué me está sucediendo, tengo miedo de enamorarme de él si es que lo estoy haciendo. No quiero que vuelva a pasar nada parecido como con Ayshlad o con Thoribas, no quiero volver a ser engañada y utilizada, que vuelvan a abandonarme. No quiero depositar mi entera confianza en alguien que no la merezca, ni regalar mi cariño a alguien que no va a hacer otra cosa que darme la espalda, que se quede con mi calor. Me paso el día entero dándole vueltas a lo mismo y, contra más pienso en ello, más confundida estoy. Tan sólo he tenido una pequeña interrupción, la de Mikh. Me ha puesto al día respecto al Alba Carmesí, ya que parece haberse disuelto o algo así. Ni siquiera le he prestado demasiada atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche ha cubierto el negro cielo de estrellas, un manto de pequeñas luces y la luna llena. No hace demasiado calor y la brisa es fresca, apetecible. Cuando me acerco a la charca para relajarme un poco, me encuentro allí con él, quien me pregunta si hay alguna otra noticia respecto a Thoribas. Afortunadamente, se encuentra mejor de sus heridas. En cuanto le digo que hay otra recluta más aparte de la que le dije ayer, se disculpa por ser tan impaciente.&lt;br /&gt;- Elune nos ha sonreído, al fin- murmura.&lt;br /&gt;- También soy impaciente, pero con el tiempo una aprende a esperar.&lt;br /&gt;- ¿Acaso eres más mayor que yo?- pregunta, clavándome la mirada.&lt;br /&gt;En realidad, soy más joven que él. Trescientos años da para aprender mucho, sobre todo a esperar. Cuando le pregunto cuan estúpido cree que puede llegar a Thoribas, me advierte de que no le subestime, puesto que los más estúpidos suelen ser los más peligrosos. Quizá tenga razón, y precisamente no quiero subestimarle. Si lo hago, estoy perdida. Es cierto que tiene un simple objetivo y que no pensará en las consecuencias, pero no le doy importancia. No creo que vaya a hacer demasiado. Le expongo mi plan de engañar al druida y mi preocupación si no lo lograra.&lt;br /&gt;- En cualquier caso, no saldré perjudicada.&lt;br /&gt;- ¿Quién irá contigo?- pregunta.&lt;br /&gt;Me pide que sea prudente y que no acuda sola. Quiere acompañarme, pero no está en condiciones de ir a ninguna parte.&lt;br /&gt;- Si estás segura, ve, Dalria, pero pide al menos la compañía de un centinela. Lo difícil será lograr que Jedern no quiera seguirme, aunque afortunadamente las centinelas de la ciudad ya están al tanto y se lo pasan bien jugando con él. Enthelion de repente me pregunta dónde vive, e imagino que irá a hacerle una visita, aunque no sé con qué fin. Se levanta y se dirige, según él, hacia el Barracón para cambiarse el vendaje. Yo aprovecho para darme un baño y relajarme un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he quedado dormida tras salir del agua y vestirme, así que vuelvo a la base para ver cómo va el Centinela, a quien veo con Jedern antes de llegar. Me oculto rápidamente cuando el druida se va, farfullando. En cuanto subo, Enthelion me dice que estoy hecha toda una mentirosa.&lt;br /&gt;- Lo próximo que le cortaré será la lengua- murmuro.&lt;br /&gt;- Harías bien.&lt;br /&gt;En cuanto me voy para irme a descansar, me encuentro con Jedern. Parece de mal humor y me advierte de que "mi amigo", como llama a Enthelion, tiene la mano muy larga. Me reprocha haber dicho nada a nadie, advirtiéndome que lo que pasa entre él y yo se queda entre nosotros, como si tuviéramos algo. Me está empezando a cabrear. Intenta abofetearme, pero ha bebido tanto que sus movimientos son demasiado lentos como para pegar a alguien distraído. Irá a mi casa entrada la madrugada, de modo que regreso al Barracón. Al Centinela se le han abierto un par de puntos, así que hago que se quite la camisa y se tumbe en la cama para cosérselos. No sé cómo puede confiar lo suficiente en mí como para dejar que le cosa. En mi vida he cosido a nadie, excepto cuando me caí de un árbol de jovencita. No había nadie en casa y me cosí como pude con los instrumentos que tenía mi madre guardados.&lt;br /&gt;El Kaldorei que nos ayudó hace unos días aparece y observa los puntos de Enthelion, rectificando los que le he dado mal. Enthelion me mira preocupado cuando le digo que es la primera vez que coso a alguien. Cuando termina y se va tras una pequeña conversación, miro severamente al Centinela.&lt;br /&gt;- ¿Realmente pensabas acompañarme con los puntos abiertos?&lt;br /&gt;- Iban a acabar abriéndose- me contesta.&lt;br /&gt;Hago que se acueste en la cama y que repose, le hará falta si no quiere que se le vuelvan a abrir ni seguir quejándose a cada movimiento que hace. Entretanto, dormiré en un pequeño rincón del Barracón hasta que los primeros rayos de luz me despierten. Entonces será cuando me prepare para el viaje, acuda al Templo de la Luna y pida un centinela para que me acompañe al Paso de la Muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-732679485351919322?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/732679485351919322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/puntos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/732679485351919322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/732679485351919322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/puntos.html' title='Puntos'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-4941626313852679949</id><published>2010-07-22T22:40:00.005+02:00</published><updated>2010-07-23T00:02:34.716+02:00</updated><title type='text'>Thoribas</title><content type='html'>Durante estos últimos meses le he tenido a mi lado, quizás sea por eso que me noto de esta manera. Le agradezco al extraño Kaldorei el haber hecho todo lo posible por Enthelion antes de que se vaya. Me siento al borde de la cama donde se halla este último, sosteniéndole la mano. Me duele todo y noto cómo los párpados me pesan. Él es lo único que me mantiene despierta. Cuando por fin se desvela e intenta incorporarse, le pongo una mano sobre el desnudo hombro para impedírselo. El Kaldorei regresa con varias frutas para que comamos lo que nos apetezca antes de volver a irse. El Centinela está demasiado débil como para moverse. Le acaricio el cabello y tras preguntarme cómo estoy, me pregunta qué ha sucedido con Jedern, creo que con decirle que tenía la mano demasiado larga es suficiente.&lt;br /&gt;- Y se la rebanaste- murmura.&lt;br /&gt;Me reprocha que no le haya avisado y cuando me pregunta si ha llegado a hacerme algo, esquivo la pregunta. No es algo de lo que quiera hablar, me incomoda bastante y no me gusta recordar las caricias del druida, aunque simplemente hayan sido eso, caricias.&lt;br /&gt;- Debiste cortarle el cuello, no la mano, Dalria.&lt;br /&gt;Se disculpa por no haber podido hacer nada, hablando ahora de la pelea de antes, y me promete compensármelo en Vallefresno. Tras una pequeña discusión por ver quién es más tozudo de los dos, accede a dormirse. Me siento en el banco, apoyo los brazos sobre la mesa y la cabeza sobre éstos. Me duele el costado a causa del golpe y sé que ésta no será una buena postura para dormir, pero no pienso dejarle solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enthelion no está y el cuello me pide a gritos que no me mueva demasiado. Sí, fue mala idea dormir apoyada contra la mesa. Debí haber dormido tumbada en el suelo. Por la tarde aparece Mikh, el nuevo recluta, con quien mantengo una extensa charla hasta que Enthelion regresa.&lt;br /&gt;- Por hoy me retiro. Debéis reposar, los dos- dice Mikh, mirándonos a ambos-. Sael'ah- se despide.&lt;br /&gt;- ¿Le haces más caso que a mí?- me pregunta Enthelion con una pequeña sonrisa cuando el recluta se ha marchado.&lt;br /&gt;No puedo evitar sonreír también, aunque si reposo es por no escucharle. En cuanto le hago saber que mañana iré a ver a la nueva recluta, lamenta haber sido tan pesimista.&lt;br /&gt;- ¿Podrías recordarme tus palabras, por favor?- le pido.&lt;br /&gt;Vaya, qué casualidad que se le hayan olvidado. En cuanto le mando a descansar y me calzo, me dirijo hacia el templo de la Luna y pido hablar con aquellas sacerdotisas que enviaron a Thoribas a buscarme como co-líder de la Orden. En cuanto llego a ellas y las saludo con una gracil inclinación, rápidamente me preguntan si he venido a por información respecto al druida. Se ha marchado en dirección al Bosque del Ocaso y su vínculo con el Templo de la Luna se ha roto definitivamente. Decido, secretamente, expulsarle de los Centinelas de Elune. La cosa no me huele demasiado bien, menos aún cuando me informan de que han enviado a un par de centinelas para averiguar qué hace Thoribas allí. Regreso veloz al lugar en el que se halla Enthelion y le pongo al día antes de dirigirme hacia Fandral para preguntar respecto a Thoribas. Tal y como me han dicho en el Templo de la Luna, el druida ha pasado a quedar a cargo del Archidruida Corzocelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me ponen el camino hasta él demasiado fácil, pero sé apañármelas para tener una audiencia con él ipso facto. Aunque me recibe de modo descortés, me contesta brevemente a cuanto deseo saber. Lo que haga Thoribas a partir de ahora no estará ligado a él, cree que ha perdido la cabeza. Según dice, el druida le pidió que le mandara un escolta hasta el Paso de la Muerte. No sabe qué pretende, pero me recomienda que me aleje.&lt;br /&gt;- Lo mejor será que esperes nuevas noticias y que actúes con prudencia.&lt;br /&gt;Me inclino ante él a modo de despedida antes de volver junto a Enthelion para ponerle al corriente. El Centinela me pide que tenga cuidado, pero debería ser Thoribas quien lo tuviera, no yo.&lt;br /&gt;- Hazme caso- murmura-. Él tiene poco que perder, y mucho que ganar.&lt;br /&gt;Voy a ir, quiera él o no. Mi plan es ir donde quiera que esté el druida, fingiendo necesitarle y que, de paso, me exponga su oferta. En un pequeño descuido podría acabar muerto. A Enthelion, por supuesto, no le hace ninguna gracia que quiera ir a Karazhan, donde Thoribas mismo ha dicho que estaba por runa en una breve conversación con él. Intenta hacerme cambiar de idea por todos los medios.&lt;br /&gt;- Va a jugártela- musita, suspirando-. Ya te he dado mi opinión, Dalria; no vayas.&lt;br /&gt;Desearía besarle en la frente y decirle que todo irá bien, pero no es un gesto que se me permita mientras lleve, como ahora, el tabardo de la Orden. Decido añadir a la conversación con el druida un pequeño "te quiero". Partiré en un par de días hacia allí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-4941626313852679949?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/4941626313852679949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/thoribas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4941626313852679949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4941626313852679949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/thoribas.html' title='Thoribas'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-3044652246840115046</id><published>2010-07-22T10:58:00.002+02:00</published><updated>2010-07-22T11:36:59.775+02:00</updated><title type='text'>La trifulca</title><content type='html'>Llevaba varios días sin tener ninguna noticia de Thoribas y eso me preocupaba. Me había quedado en la ciudad, evitando a Enthelion lo máximo posible, pero esta tranquilidad mermaba mis pensamientos. Ya he olvidado cuanto una vez pude haber sentido por el antiguo Archidruida de la Orden y empiezo a preguntarme si realmente llegué a sentir algo profundo por él. Cuando pregunto por él, no tarda en contestarme.&lt;br /&gt;- Qué oportuna. Estaba pensando en ti en este mismo instante.&lt;br /&gt;Dice tener una oferta para mí, aunque estoy segura de que, como siempre, será un chantaje.&lt;br /&gt;- Oferta, querida. Será... interesante, y apuesto a que no podrás rechazarla. Apuesto a que morirías antes de hacerlo.&lt;br /&gt;- Estaré impaciente por escucharla- le digo.&lt;br /&gt;- Vete pensando en el cargo que te gustaría ocupar, y que tu centinela vaya entrenándose como mayordomo, me haréis falta.&lt;br /&gt;Qué previsible. No obstante, tendré que esperar algún tiempo para escuchar su gran "oferta". Me saca de quicio, es el único que me saca de mis casillas con tanta facilidad. Después aparece Jedern para terminar de amargarme el día. No tengo más remedio que descargar la rabia contra un muñeco de entrenamiento.&lt;br /&gt;Justo la persona a la que pretendo evitar aparece junto a mí.&lt;br /&gt;- Vas a hacerte daño como sigas arreándole así.&lt;br /&gt;Miro a Enthelion y tenemos una breve charla sobre nuestra estancada situación. Él ha perdido toda esperanza en la Orden. Sin efectivos no podemos hacer nada, pero Hoja de Ámbar se halla como nosotros a pesar de contar con gente entre sus filas. No me gusta que la gente pierda la esperanza cuando siempre puede haber algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jedern ha estado rondando mi casa y el Barracón durante las noches pasadas, de modo que intento mantenerme despierta mientras doy vueltas por la ciudad, esquivándole. Cuando la noche cae, Enthelion me avisa de que el druida se halla en el Barracón. Aprovecho que tengo un recluta al que entrevistar para olvidarme un poco del maldito druida, que a estas horas debe haber regresado del Cerdo Borracho de Ventormenta. Cuando regreso a mi casa, me encuentro con él. Sobra decir lo sucedido, a excepción de que se ha quedado sin una mano, tal y como le dije.&lt;br /&gt;En cuanto me acerco a la charca, Enthelion y el Kaldorei que le hirió se encuentran allí. No sé por qué, pero me huelo que las cosas no marchan como deberían e intento quedarme a pesar de que el Centinela insiste en que me largue. Me oculto tras un árbol cercano tras haber fingido marcharme, pero un quejido de Enthelion hace que salga rápidamente hacia ellos. En cuanto llego, le encuentro en el suelo. El desconocido le ha dado un buen mazazo y está dispuesto a golpearme a mí también. Me interpongo entre él y el Kaldorei que yace en el suelo, tratando de impedir que vuelva a golpearle. Mientras esquivo sus golpes, aprovecha un breve despiste para hundirme la maza en el costado derecho. Me muerdo el labio, intentando aguantar el dolor. Entra en fase velozmente tras aturdirme, convirtiéndose en un ágil felino, cargando con las garras contra el torso de Enthelion, desgarrándole la carne. A partir de ahí no recuerdo qué pasó, excepto que el Centinela acabó con el desconocido en un último esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos estábamos heridos, pero le monté como pude en Do'Anar tras agacharse éste. De camino al Barracón, un Kaldorei nos detiene y, al ver el estado de Enthelion, nos acompaña a su casa, donde cose al Centinela y se hace cargo de sus heridas tras quitarle yo la ropa con cuidado para no lastimarle. Ha quedado inconsciente y de alguna forma me es imposible apartar la mirada de él. Le cojo de la mano mientras el elfo le cose la herida del torso, con la vista clavada en su rostro. No quiero pensar en cómo me sentiría si le pasara algo, aunque no sé qué hace que me sienta de este modo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-3044652246840115046?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/3044652246840115046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/la-trifulca.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3044652246840115046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3044652246840115046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/la-trifulca.html' title='La trifulca'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-7392563830504270112</id><published>2010-07-22T10:04:00.002+02:00</published><updated>2010-07-22T10:57:48.490+02:00</updated><title type='text'>Cargamento</title><content type='html'>Me despiertan unas caricias recorriendo mis pechos, deslizándose por mi vientre lentamente hacia mi entrepierna. Doy un golpe hacia atrás para deshacerme del brazo, levantándome rápidamente con un quejido. Jedern está sobre la cama con una amplia sonrisa dibujada en los labios. Por más que le grito que se largue, enfadada como estoy, él sigue acercándose a mí, intentando besarme. ¿Qué entenderá el druida por un no? Cuando consigo hacer que se marche, vuelvo a tirarme sobre el lecho, mordiéndome el labio para aguantar el dolor que parece devorar lentamente mi pierna. No sé qué haré con los paquetes que me trajo Eldaeh cuando la envié a Cuenca de Scholazar y me trajo dos enormes cajas de a saber dónde. Una de ellas contenía armas, la otra... imagino que debería ser algo para el burdel de Ventormenta.&lt;br /&gt;Las horas transcurren lentamente hasta la llegada de Enthelion, quien me pregunta cómo va mi pierna. Realmente mal, muy mal. Afortunadamente para ambos, su supuesta hija no se ha acercado a ninguno de los dos, aunque decido pasar por alto la visita de Jedern. El druida ya está avisado. La próxima vez que haga algo parecido, perderá la mano. Estar ahora con el Centinela tras lo sucedido el día anterior se me hace incómodo. Siempre me ha resultado atractivo, guapo, precavido, misterioso... pero ahora me gustaría que sus brazos me sostuvieran. Antes de volverme loca, prefiero irme a Auberdine, aunque a él no le haga gracia alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrir la puerta de la casa, el olor embriagador continúa ahí, concentrado. Me cubro la nariz con el cuello de la camisa y abro las ventanas, cogiendo el antiséptico antes de salir de allí lo antes posible. Dejaré que se ventile y me encargo mientras de avisar a Enthelion para que no se acerque lo más mínimo al lugar. No me queda otra que ir a la posada, pero huelo en mí misma el perfume que comienza a hacer mella en mí. Vuelvo a montar sobre mi sable para regresar a la ciudad y darme así un baño en la charca, necesito deshacerme de esta sensación. En cuanto salgo del agua y me visto, el Centinela se acerca y se sienta.&lt;br /&gt;- Aún lo llevas impregnado- me dice.&lt;br /&gt;¿Cuántas veces voy a tener que bañarme? ¿Cuántas veces tendré que lavar mi ropa para dejar de oler así? Me separo un poco de él, sé que a la mínima podría saltarle encima y no es plan. Él asegura que podrá contenerse y que me parará los pies si yo no puedo. Podré controlarme mientras se mantenga a cierta distancia. La incomodidad aumenta en mí y decido cambiar de tema. Hay que sacar el "cargamento" aún de la casa de mi hermana.&lt;br /&gt;- ¿De verdad que has pedido un cargamento de éso para la Orden? No sé en qué podemos utilizarlo- dice riéndose. Me gusta su risa.&lt;br /&gt;- Quizás a Thoribas le guste uno como regalo. Puede que Fandral y él puedan usar alguno.&lt;br /&gt;Veo cómo Enthelion cierra los ojos con fuerza, con la sonrisa ya desaparecida de sus labios mientras me pide que me calle. Contengo la risa, sé qué se ha imaginado y no quiero pensar en ello también. Volveré a Auberdine para recuperarme de una maldita vez, Jedern se encargará de ayudar a que me recupere. Aunque no me guste la idea, puede hacerlo. Cuando decido que es hora de dirigirme hacia Auberdine, monto en Do'Anar, mi sable de hielo moteado. El Centinela se acerca a mí y acaricia mi montura.&lt;br /&gt;- Marcha con cuidado, Dalria.&lt;br /&gt;Le da un pequeño golpe en el lomo al animal antes de apartar la mano. Le miro brevemente antes de dirigirme hacia Costa Oscura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-7392563830504270112?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/7392563830504270112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/cargamento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/7392563830504270112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/7392563830504270112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/cargamento.html' title='Cargamento'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-8249332573459224056</id><published>2010-07-21T20:16:00.003+02:00</published><updated>2010-07-21T22:48:49.471+02:00</updated><title type='text'>Eldaeh</title><content type='html'>Aunque esa jovencita, Eldaeh, decía ser hija de Enthelion, no terminaba de creérmelo, ni tampoco que él le hubiera hecho nada... al menos no contra su voluntad. De algún modo u otro, las cosas no me encajaban. Me ayudó a incorporarme, ofreciéndose para desatarme, aunque me negué a ello. Desperté a Enthelion al grito de "¡¡en pie, Centinela, la Horda ataca Auberdine!!" con el cual saltó de la cama rápidamente. Al ver a su supuesta descendiente, se marchó y yo aproveché para intentar hacer que la Kaldorei se largara lo más lejos posible, enviándola a Cuenca de Scholazar, en Rasganorte. Su perfume comenzó a llenar la estancia. Era dulce, embriagador, seductor. Invitaba a pensar en las cosas más obscenas que uno pueda llegar a imaginarse, a abalanzarse sobre la persona más cercana para hacerle el amor de la forma más animal posible.&lt;br /&gt;Aunque se ha colocado encima de mí, lucho contra el deseo de besar sus pequeños labios, contra el deseo de acercarme a Enthelion y de dejar que se haga dueño de mi cuerpo. Estoy realmente confusa. Jamás me he sentido así hasta que he olido el perfume que Eldaeh ha repartido concienzudamente por la casa y sobre nosotros. Me duele la herida de la pierna y aparto como puedo a la joven de mí. Por más ayuda que le pido a gritos al Centinela, éste se ha dejado caer al suelo contra la pared. No he podido evitar siquiera observar cómo su abultado pantalón hace notoria su excitación, ni tampoco evitar pensar en cómo le complacería. No tengo más remedio que zafarme de ella y llevármelo de aquí a un lugar tranquilo y sereno, con el suficiente espacio para que ninguno de los dos nos acerquemos el uno al otro. Mi deseo y atracción aumenta con cada segundo que respiraba ese persuasivo perfume, cada vez me es más difícil resistirme. No es de extrañar que Enthelion acabara acostándose con ella si la elfa le provocaba de tal modo, es difícil contenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto logro zafarme de ella, salgo rápidamente de la casa y voy a preparar a Dor'ah, mi sable. Vuelvo a por Enthelion, cogiéndole por debajo de los hombros hasta que él logra ponerse en pie por sí mismo. Maldita sea, está impregnado de ese olor y eso únicamente hace que mis deseos por él vayan en aumento. Monto sobre mi cabalgadura, ayudando al Kaldorei a subir tras de mí. Espoleo al animal y nos dirigimos hacia Teldrassil. Enthelion ha estado casi todo el viaje sujeto a la silla de montar. He notado sus deliciosos dedos recorrer brevemente mi espalda hasta que se ha cogido a mi cintura. En ese momento habría hecho lo que fuera por detener a Dor'ah, darme la vuelta y entregarme a él; agradezco no haberlo hecho. Cuando llegamos a una de las gigantescas ramas del gran árbol que es Teldrassil, bajamos del sable y nos miramos brevemente, incómodos. Acordamos ir a la charca para deshacernos del olor. Me doy un pequeño baño y le observo durante unos segundos, tumbado sobre la hierba. Salgo del agua y me tumbo, lejos de él para no oler la fragancia que sigue desprendiendo. Tras una pequeña charla y tras haberme vendado la herida, nuevamente abierta, decido que es hora de irme.&lt;br /&gt;- Quítate un poco ese olor, irá bien- le digo.&lt;br /&gt;Sin duda. Si continúa oliendo de ese modo, se le echarán encima todas las hembras con las que se encuentre a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco de llegar al Barracón y tumbarme, llega él. Por el cabello empapado doy por hecho que se ha dado un chapuzón al menos. Como Eldaeh conoce el Barracón, él quiere quedarse por si aparece, aunque estoy convencida de que si me quedo yo, no sucederá nada. No obstante, me echa del lugar y yo termino quedándome fuera, sentada contra la pared de madera. Me duele demasiado como para poder caminar, no puedo dar apenas dos pasos seguidos sin resentirme. Al acercarse al borde de la plataforma para observar la ciudad, me ve.&lt;br /&gt;- ¿No piensas largarte o no puedes?- me pregunta.&lt;br /&gt;En cuanto le digo que no puedo, me rodea la cintura con un brazo, aunque sin tocarme, esperando con la mirada que le deje cogerme en brazos. Simplemente paso alrededor de su cuello los brazos y finalmente me alza en volandas, llevándome hasta la cama sin demasiado esfuerzo.&lt;br /&gt;- Descansa y ten la runa a mano, iré a darme otro baño- dice mientras se va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente el calentón ha cesado y puedo voler a respirar tranquila, pero ahora me siento incómoda ante Enthelion. Estoy segura de que su erección y el modo en que se ha sujetado a mí cuando cabalgábamos no se me olvidará en una temporada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-8249332573459224056?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/8249332573459224056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/eldaeh.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8249332573459224056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8249332573459224056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/eldaeh.html' title='Eldaeh'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-318836618414936372</id><published>2010-07-20T22:58:00.002+02:00</published><updated>2010-07-20T23:51:07.461+02:00</updated><title type='text'>"Esas cosas"</title><content type='html'>Algo me despierta. Cuando me vuelvo, el dolor lacerante de la pierna vuelve a aparecer y no logro reprimir el quejido que sale de mis labios mientras mi mirada se clava en Enthelion.&lt;br /&gt;- Te dije que no te movieras- me reprocha.&lt;br /&gt;Me escuecen los ojos. He debido pasarme la noche llorando, aunque no recuerdo por qué. Intento hacer memoria, pero tan sólo logro atrapar oscuridad en una densa niebla. Todo está borroso, pero duele y mi corazón se encoge mientras intenta recordar. Me noto vacía. No hay duda alguna de que he debido soñar con Erglath. Acongojada, me dispongo para cambiarme la venda, escuchando al Kaldorei como si fuera un eco o su voz sonara lejana, a pesar de que está a poco más de un metro de mí. Dice algo de Thoribas, pero eso no me interesa, aunque hay algo que rápidamente capta mi atención y me detengo en lo que estoy haciendo para mirarle.&lt;br /&gt;- Nuestra posición en la guerra de Vallefresno fue filtrada a la Horda.&lt;br /&gt;Una Kaldorei del Templo de la Luna le puso al corriente y pronto lo sabría un tal Tristan y, con él, el Alba de Plata al completo.&lt;br /&gt;- Hay que poner a Hoja de Ámbar al corriente. Tendremos que estar precavidos por si...&lt;br /&gt;- No- me interrumpe-. Hoja de Ámbar ya ha dejado claro que no quiere arriesgarse. Siéntate.&lt;br /&gt;¿Cuándo me he puesto en pie? No lo sé, pero incluso me había bajado la pierna del pantalón. Actualmente estamos en un mal momento. Si la Horda decidiera arrasar con lo que nos queda de Vallefresno, conociendo nuestra situación verían cuan vulnerables somos y no dudarían en atacar. Desgraciadamente no se está haciendo nada, absolutamente nada, por impedir que avancen. Por si fuera poco, en la Orden tan sólo está Enthelion disponible, ya que yo no podría hacer nada estando herida. Tan sólo resultaría ser una carga para él y para quien acudiera a la batalla si se presentara la ocasión.&lt;br /&gt;Vuelve a preguntarme si no voy a hacer nada con la herida de mi pierna, pero puede esperar.&lt;br /&gt;- ¿Puedo decirte lo tozuda que eres cuando no llevas el tabardo, Dalria?&lt;br /&gt;Ignoro su comentario mientras sopeso otras opciones que no sea Hoja de Ámbar, teniendo en mente al Alba de Plata. No obstante, sigo asombrada por que no vayan a hacer nada más que quedarse de brazos cruzados ante tal situación. No logro salir de mi estupor y dado que hoy no partiremos hacia ninguna parte, decido ir a la playa a relajarme un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me agacho y cojo varias piedras, lanzándolas al agua y viendo cómo chocan contra la superficie de ésta. Entretanto, mi mente sigue absorta en lo hablado con Enthelion hasta que éste me distrae por runa.&lt;br /&gt;- Dalria... No quiero ser demasiado pesado, pero no creo que los orcos tengan reparos a la hora de matar a una elfa coja.&lt;br /&gt;Regreso a la casa, sentándome para remangarme el pantalón y aplicarme el antiséptico. Me molesta estirar la pierna completamente, pero sanará. Soy consciente de que contra más tiempo me pase quieta, antes me recuperaré. El Centinela poco tarda en recordármelo. Él, al parecer, hablaba totalmente en serio cuando dijo de atarme para quedarme quieta. Sería como encerrarme en una jaula, perder parte de mi libertad. Me volvería loca si tuviera que quedarme inmóvil, reposando, esperando.&lt;br /&gt;- Voy a por algo de cenar, intenta... quedarte quieta- me dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ha sido fácil quedarme quieta hasta su vuelta con un plato de serviola, realmente deliciosa. En cuanto acabo de cenar, me levanto con energía acumulada para dejar el plato sobre el armario. Cuando vuelvo a sentarme, deja a mi lado una cuerda, sonriendo irónicamente a la par que me dice que le avise cuando quiera iniciar mi recuperación. Suspiro mientras le miro acercarse a la puerta, asomando el rostro a través del pequeño espacio que deja abierto. Finalmente accedo, aunque con la condición de que no deje entrar ni siquiera a Tyrande misma para que nadie se lleve ideas extrañas.&lt;br /&gt;- Si te conocen, apuesto a que lo entenderán- dice burlón.&lt;br /&gt;- No soy tan tozuda.&lt;br /&gt;Me coge de una mano, notando así la calidez de sus dedos hasta que me pregunta algo con lo que me quedo totalmente en blanco.&lt;br /&gt;- ¿Por delante o por detrás?&lt;br /&gt;Creo que tengo demasiada tensión acumulada. Finalmente me ata las manos a la espalda, colocando entre ellas y la cuerda una venda para que no me lastime. Acto seguido, saca una segunda soga de su faltriquera para atarme los pies. Tras bromear respecto a qué necesito, le digo que nos tenemos que poner en contacto con el Alba de Plata, de modo que se encargará de ello. Yo, quiera o no, no puedo hacer nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien llama a la puerta. La voz de una joven pregunta por un elfo, a quien después se refiere como Enthelion. Dado que no puedo levantarme y él está completamente dormido, la hago pasar. Cuando entra, una Kaldorei de tez plateada y cabellos morados se presenta como su hija, ante lo cual me quedo asombrada.&lt;br /&gt;- ¿Usted conoce bien a mi padre?&lt;br /&gt;- Algo, ¿por qué?- le pregunto, sin saber por dónde irán los tiros.&lt;br /&gt;- ¿Es normal que... me toque en ciertas zonas y que...? Ya sabe...&lt;br /&gt;Señala la entrepierna del Kaldorei tras decir tímidamente que le hizo "esas cosas". No salgo de mi asombro y se me escapa un "¡¿qué?!" con el que me extraña no haber despertado al elfo. O esta jovencita anda muy equivocada, o está loca...o estaba completamente equivocada con Enthelion.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-318836618414936372?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/318836618414936372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/esas-cosas.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/318836618414936372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/318836618414936372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/esas-cosas.html' title='&quot;Esas cosas&quot;'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-9102720413853545656</id><published>2010-07-17T20:51:00.004+02:00</published><updated>2010-07-18T01:12:15.627+02:00</updated><title type='text'>El secreto de Enthelion III</title><content type='html'>Nuevamente en Auberdine, me tumbo sobre mi cama. Las grises y tupidas nubes, junto a una leve bajada de temperatura, anuncian lluvias. Conociendo la zona como la conozco, lloverá a gusto. Intento no darle demasiadas vueltas a lo que Thoribas me ha dicho. No debo dejarme llevar por sus venenosas palabras, ni por mi ira. Ya no me duele pensar en lo que pasó entre ambos, ni tampoco el haberle querido. Me duele el haberme dado cuenta tan tarde de que me engañó. Ahora me ha dejado con dudas respecto a Enthelion. No es alguien pretencioso, tiene unos modales y una educación excelentes, aunque le sea incómodo. Daría lo que fuera por su pueblo. Es probable que me equivoque con él, pero nada de eso me hace sospechar. ¿A qué se referirá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Húmedo. Algo ha empezado a humedecer mi almohada y sé que no estoy llorando. Abro los ojos adormecida mientras me incorporo torpemente, mientras cae sobre mi cabeza una gota. Perfecto, hay goteras. Parece ser que no es la primera vez que ocurre o que alguien ya ha puesto sobre aviso a la posadera, pues la otra cama que había ocupada ha desalojado. Recojo lo justo para esta noche y me dirijo a casa de mi hermana, que afortunadamente está cerca de la posada.&lt;br /&gt;Llueve más de lo que me esperaba, así que me veo obligada a correr un poco. En cuanto llego a la puerta, Enthelion me abre y me hace pasar rápidamente antes de que me empape, acercándome una toalla. Cuando le explico lo sucedido en la posada, le digo que ignore todo cuanto diga Thoribas. No sabe más que hundir el dedo en la llaga e ir por temas personales. Me deshago el recogido para quitarle la humedad al cabello tras sentarme entre varios cojines. Acto seguido, saco el antiséptico para echármelo sobre la herida y que así deje de escocer tanto tras la carrera. Enthelion se sienta al borde de la cama, mirándome tras un rato.&lt;br /&gt;- ¿Él es el padre?&lt;br /&gt;- Oh, no, ni hablar- le contesto, intentando contener la risa-. A Thoribas le conocí cuando ingresé en los Centinelas de Elune y, por entonces, estaba de unos... siete meses, creo.&lt;br /&gt;Hablamos largo y tendido sobre qué querrá hacer el druida con la Orden si lograra el poder de ésta y qué papel jugaría a partir de entonces. Más tarde me acompaña a ver cómo está Ash'Andu, a pesar de la lluvia que no ha cesado en momento alguno y, al regresar, no le veo por ninguna parte. Cuando pregunto por él a través de la runa, Thoribas vuelve a incordiar.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Por cierto, ¿se te han ido ya las marcas de la cara o te he dejado un bonito recuerdo durante un tiempo?- &lt;/span&gt;le pregunto.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Se me han ido, puedes despreocuparte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No, si no me preocupaba por eso, pero quizás Fandral sí y quizás quiera darte unos mimos para que no llores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando regresa, Enthelion me dice que había visto a un par de Hordas rondando por la zona y me culpa por haberles asustado.&lt;br /&gt;- Oh, claro, temen a una elfa herida- le digo de forma burlona.&lt;br /&gt;- Es lo peor que puedes encontrarte- me contesta.&lt;br /&gt;- Te equivocas. Lo peor que puedes encontrarte es una elfa herida y de mal humor.&lt;br /&gt;- ¿Y lo estás?- pregunta.&lt;br /&gt;- No quieras tenerme delante.&lt;br /&gt;- ¿Eres para tanto?&lt;br /&gt;Cuando asiento, me estudia con la mirada mientras sonríe. Quizás sea el mejor momento para preguntarle por lo que tan intrigada me tiene, aunque Thoribas ya saca el tema por runa.&lt;br /&gt;- No creo que ganara nada contándotelo, sinceramente-me dice-. No fue más que un error y sus consecuencias.&lt;br /&gt;Niego con la cabeza para restarle importancia. Aunque sienta curiosidad, no necesito saberlo, mucho menos si él no quiere contar nada, pero antes de que tenga la oportunidad de cambiar de tema, él ya me lo cuenta.&lt;br /&gt;- Tuve una idea, una mala idea, y algunas centinelas perdieron la vida por ello.&lt;br /&gt;Realmente imaginaba algo así, aunque él no lo crea. Tratándose de una orden que no debió dar... era lógico, al menos para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente la lluvia ha cesado y, aunque me ofrece la cama para que descanse mejor y se lo agradezco, prefiero quedarme en el pequeño rincón donde he estado siempre. Enthelion saldrá a dar una vuelta, aunque le preocupa que no vaya a quedarme quieta para así poder recuperarme.&lt;br /&gt;- ¿Aguantarás dos días sin moverte demasiado?&lt;br /&gt;No, está claro que no. Eso significa quedarme sin hacer nada, na-da. ¿Qué podría hacer sentada? ¿Coser, cantar, leer...? No me atrae ninguna de esas ideas, sinceramente.&lt;br /&gt;- ¿Me veré obligado a atarte?&lt;br /&gt;Suelto una sonora carcajada, sin poder evitarlo. Por mi mente ha pasado veloz una idea algo obscena tras escucharle. De todos modos, incluso atada iría a Vallefresno a hacer cuanto pudiera.&lt;br /&gt;- No sería la primera vez que participo en batalla en "malas" condiciones- le comento-. Aunque reconozco que la última vez que lo hice, fue una estupidez por mi parte.&lt;br /&gt;- ¿Herida?&lt;br /&gt;- Encinta- contesto.&lt;br /&gt;Hace una mueca mientras me mira, es evidente que también piensa que fue una estupidez... una terrible estupidez. Continuamos una breve charla en la que me pregunta si le he perdido todo el aprecio a Thoribas. Sin duda, sí, he perdido todo el amor y todo el cariño que sentía hacia él. Incluso el respeto. Finalmente, se va a dormir y aprovecho para levantarme y echar una pequeña ojeada al exterior tras abrir la puerta. Cuando vuelvo a mi sitio, me sorprende escucharle.&lt;br /&gt;- ¿Has llegado a tu límite?&lt;br /&gt;- Ya... Ya hace bastante- confieso.&lt;br /&gt;- Aguantas menos de lo que creía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-9102720413853545656?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/9102720413853545656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/el-secreto-de-enthelion-iii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/9102720413853545656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/9102720413853545656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/el-secreto-de-enthelion-iii.html' title='El secreto de Enthelion III'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-6426776753584764024</id><published>2010-07-13T00:05:00.002+02:00</published><updated>2010-07-13T01:04:43.665+02:00</updated><title type='text'>El secreto de Enthelion II</title><content type='html'>Al llegar a la playa, veo la sombra de Enthelion en el agua, de espaldas a mí. Le observo en silencio durante unos segundos, él ni siquiera se ha percatado de mi presencia. Su piel plateada y húmeda ha adquirido un hermoso brillo gracias a la luz de la luna que me mantiene ensimismada. Observo esa deliciosa estampa sin acordarme si quiera de qué he venido a hacer. Sus hombros redondeados, sus músculos, sus largas orejas, su fuerte cuello... Vuelvo en mí misma antes de llamarle, apartando la vista por si saliera del agua desnudo, aunque llevaba pantalones y él mismo me lo comunica cuando sale del agua.&lt;br /&gt;- Lamento importunarte- le digo. La visión de antes me ha turbado la mente y ni siquiera sé cómo seguir-. Tengo... he... Curiosidad por saber algo. ¿Realmente Shandris te expulsó de los Centinelas tras la caída de Nordrassil?&lt;br /&gt;Ni siquiera sé para qué vuelvo la mirada hacia él. Me clava la vista con los ojos entrecerrados, quizás sin saber lo atractivo que resulta verle así con el torso desnudo y mojado, con la luz lunar iluminándole de costado. Atractivo, sin duda, pero a la vez algo siniestro. Cuando me pregunta a qué viene esa curiosidad, le confieso que nunca estoy segura de nada de lo que Thoribas diga, pero él mismo me lo confirma.&lt;br /&gt;- Di una orden que no debía dar, en resumidas cuentas.&lt;br /&gt;No parece que quiera hablar mucho más al respecto, pero puedo imaginar por dónde van los tiros y le hago saber que con eso tengo suficiente. Esta mañana ha llovido como si estuviéramos en pleno invierno. La tormenta parecía no querer cesar nunca y el viento ha dejado durante el resto del día un aire frío en el ambiente. Le recomiendo que entre en el agua, pero él prefiere mirarme la pierna.&lt;br /&gt;- Estaré en la posada por si necesitas algo. Ándate con ojo con Thoribas- le digo.&lt;br /&gt;- Justo antes de que llegaras me ha dicho exactamente lo mismo, ahora comprendo el porqué.&lt;br /&gt;Hmmpf. Le comento qué quería el druida y me recomienda que no ceda, aunque eso no es algo que fuera a entrar en mis planes. Voy rápidamente a casa de mi hermana para traerle una toalla, pues la suya está empapada. Aunque mi intención es marcharme a la posada, nos dirijimos ambos hacia el hogar de mi gemela, donde Enthelion tiene guardadas sus cosas. Cree que se me infectará la herida, y al recordar que los arañazos de su cara se los hizo un oso... decido que me preste algo de antiséptico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No voy a mentirte, escuece- me dice tras sacar el frasco y tendérmelo.&lt;br /&gt;Me levanto la pierna del pantalón, esparciendo con cuidado y lentamente el desinfectante sobre la herida. Sin darme cuenta, maldigo por lo bajo en un gruñido. Me lanza unas vendas que cojo al vuelo y vendo el mordisco, anudándolas fuertemente para que no se caigan al más mínimo movimiento. Una vez hecho, dirijo mi mirada hacia la ventana que hay al lado de la cama. De las veces que hemos estado aquí Thoribas y yo, de una forma u otra siempre nos entraba agua. Vuelve a sacar el tema del druida y su afán por apoderarse de la Orden y me propone que le destituya, que el Templo de la Luna estaría de mi parte si se enterara de sus planes. Ya fui, aunque me pidieron que nombrara a otra persona como co-líder. Quizás, si les presiono un poco más, hagan una excepción por una vez. Al menos agradezco no ser la única que opine de este modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi visita al Templo de la Luna es breve, pero lo suficiente como para haber explicado lo sucedido y para que me dieran permiso. Ahora lidero yo sola a los Centinelas de Elune y Thoribas ha sido degradado a Guardián, meramente. Aprovecho la buena noticia para conseguirme una nueva runa y comunicárselo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tú no tienes el poder de degradarme ni por asomo, preciosa. Vete buscándote otra tontería para entretenerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Gracias por el calificativo, pero no he sido yo quien te ha degradado. Si no crees en mis palabras, te recomiendo que acudas al Templo de Elune.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Maldita zo... No pienso olvidarme de ésto, Dalria&lt;/span&gt;- me avisa, aunque por su tono más bien parece una amenaza... a la que no temo lo más mínimo.&lt;br /&gt;En cuanto me topo con Enthelion en Auberdine, me felicita. Ahora tan sólo que no quiera intentar acostarse conmigo para recuperar su puesto, porque sería algo muy estúpido e ingenuo por su parte. Ante tales palabras, el centinela me pregunta si Thoribas ya ha intentado algo conmigo, por lo que asiento. Me encuentro incómoda en el lugar, así que regreso a la posada, a la cual hago venir a Thoribas. Se niega a sanarme cuando me levanto la ropa lo suficiente, pero ahora puedo aprovechar que soy su superior y hacer que me obedezca. No obstante, le pego un manotazo cuando aprieta demasiado al vendarme.&lt;br /&gt;- Siempre he estado por encima de ti y seguiré estándolo- dice antes de marcharse con las amenazas de que me devolverá todo esto.&lt;br /&gt;Iniciamos una discusión por runa en la que soy tratada como a una ramera y, encima, me achaca la culpa de la muerte de mi hijo. Cuando voy a su encuentro en Rut'theran, poco tardo en darle un buen guantazo y largarme. Esto ya pasa de castaño a oscuro. Ramera, hmmpf...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-6426776753584764024?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/6426776753584764024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/el-secreto-de-enthelion-ii.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/6426776753584764024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/6426776753584764024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/el-secreto-de-enthelion-ii.html' title='El secreto de Enthelion II'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-5691580505245209368</id><published>2010-07-10T02:05:00.006+02:00</published><updated>2010-07-11T02:53:39.354+02:00</updated><title type='text'>El secreto de Enthelion I</title><content type='html'>El druida se ha cansado al final de intentar dar conmigo a través de la runa, y agradezco en mi interior que Enthelion me diera la idea de lanzarla a los abismos marinos. Ash'Andu está fuera de peligro, aunque sus heridas tardarán bastante en sanar. Deberá quedarse indefinidamente, hasta que ella misma pueda caminar por sí sola. Por ahora, apenas puede llegar a ponerse en pie. Cuando regreso hacia la posada, Enthelion corre hacia mí, cogiendo algo de una pequeña bolsa que cuelga de su cinturón, tendiéndome un anillo con un gran sello en éste.&lt;br /&gt;- Esto es para ti, los enanos me lo dieron expresamente para la orden. Si viajásemos a Khaz Modan alguna vez, podríamos encontrar todo sin pagar una mísera moneda.&lt;br /&gt;- Vaya, qué amables- digo distraídamente, colocándomelo en el dedo anular mientras observo el anillo.&lt;br /&gt;Es tosco, nada fino y me viene grande, de modo que me quito el collar y lo cuelgo de éste tras abrir el cierre. Parece un pedrusco al lado del fino anillo de plata y a la luna menguante que cuelgan ya de mi colgante.&lt;br /&gt;- Demuestra amistad con el Cónclave de Khaz Modan, me lo dieron al afirmar que venía de parte de los Centinelas de Elune, aunque no fuera así. Vi oportuno decirlo, posiblemente nos dé más ventajas que inconvenientes.&lt;br /&gt;Aunque no debería haberlo dicho, acertó, de modo que no le reprocho nada. Ha tenido vista. Debería hacerle una visita al líder del Cónclave, al menos de cortesía. Me informa de que su amiguita le ha prometido hablar con su hermana, una sacerdotisa del Templo de la Luna. Eso son aún mejores noticias para la Orden, aunque Thoribas no deberá saber de éstas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en la posada, me quito los pantalones y me miro la herida. No tiene buena pinta, pero no tengo nada a mano con lo que desinfectármela, así que la cubro con una venda. Salgo del pueblo  tras cambiarme de ropa y me acerco a la costa. Me quedo de pie, con el pie izquierdo apoyado ligeramente sobre la arena para no cargar peso alguno en la pierna herida. La brisa húmeda del lugar hace que me dé un escalofrío, encogiéndome involuntariamente.&lt;br /&gt;- ¿Qué ha ocurrido?&lt;br /&gt;Me giro sobresaltada, mirando a Enthelion... o Dath'anar, como prefiero llamarle cuando él deja de ser el centinela y yo la General. Le expliqué lo sucedido en el bosque, el ataque del oso. Se ofrece a prestarme un antiséptico que le dieron en Dun Morogh, bastante eficaz aparentemente, pero un mero mordisco no podrá detenerme. Thoribas ha intentado ponerse en contacto conmigo, de modo que en cuanto Enthelion se marche, le enviaré una misiva para averiguar qué desea. Apuesto a que nada bueno. Aprovecho que estoy herida para hacerle venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[...]Tras nuestras últimas discusiones, me temo que te voy a ofrecer un trato que seguramente aceptarás por el bien de la Orden.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Si me dejas escalar un puesto sobre ti, tener el mando provisional de la Orden, me encargaré personalmente de que todo marche como la seda; Fandral nos aportará cuanto necesitemos, en vez de Tyrande.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[...]¿Abandonas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Bien, necesito un momento para analizar su respuesta mientras llega... ¿Tener el mando provisional? Si lo que desea es el poder y cree engañarme añadiendo la palabra "provisional", lo lleva claro. Después, Fandral... ¿Qué pinta con nosotros? Realmente, nada. ¿Por el bien de la Orden? Tan sólo la perjudicaría. Resoplo guardando la carta bajo mi almohada al escuchar los pasos de alguien aproximarse. La pierna del pantalón la llevo por el muslo, dejando ver sobre la rodilla izquierda la mordedura.&lt;br /&gt;- ¿Me has hecho venir para que te sane?&lt;br /&gt;Prefiero evitar tonterías y acomodarme en mi cama, no es por eso por lo que quiero verle, aunque agradecería enormemente una pequeña ayuda para aguantar el escozor y el picor, junto al dolor punzante que siento al caminar. Le hago una pregunta clara y concisa, ¿desde cuánto hace que quiere estar por encima de mí, desde la creación de la Orden o desde su regreso de Rasganorte?&lt;br /&gt;- Desde que me enteré que iba a tener a alguien a mi altura- contesta, impasible, junto a los pies de mi lecho.&lt;br /&gt;Era de esperar algo así por su parte. No necesitamos que él pase a ser el líder absoluto de la hermandad para que las cosas vayan bien. Tampoco estamos metido en ninguna parte, aunque me habría gustado contar con los suficientes miembros para defender Vallefresno de la Horda. Me niego rotundamente a aceptar ningún trato. En primer lugar, le hicieron buscarme para que ocupara el mismo rango que él. Después, he hecho mucho más que Thoribas desde que di a luz a Erglath y, para terminar, a mí no me chantajea ni él ni Fandral.&lt;br /&gt;- ¿Qué vas a hacer, Dalria?- me pregunta-. ¿Defender Vallefresno junto a Dath'anar? Primero asegúrate de que es trigo limpio, que juraría que no lo has hecho.&lt;br /&gt;- Haberte negado a compartir el mando.&lt;br /&gt;- Lo vi todo más fácil, Dalria; mucho más fácil. Y en un principio, lo fue.&lt;br /&gt;Todo fue fácil para él desde que entré hasta que parí, únicamente mientras me sentía vulnerable, confusa y perdida. Creyó que sería maleable y que podría hacer conmigo lo que quisiera, que podría dominarme y tenerme comiendo de su mano, pero se equivocó. Él sigue creyéndolo y yo ya me estoy cansando, así que me pongo en pie, reprimiendo un gesto de dolor al levantarme mientras una irónica sonrisa se dibuja en sus labios, los cuales me asquean ahora.&lt;br /&gt;- Perdí la oportunidad yéndome a Corona de Hielo. De lo contrario, estoy seguro de que habría conseguido el mando.&lt;br /&gt;Si quiere seguir en la Orden, deberá ser a mi lado, y lo llevaremos juntos si hace falta, aunque me haga la misma gracia que a él, ninguna.&lt;br /&gt;- Me temo que no iremos muy lejos- comenta.&lt;br /&gt;- Si eso crees, la puerta está abierta para que abandones cuando le desees- le invito. Es tan sencillo como eso, aunque sé que no lo hará.&lt;br /&gt;Nuestra discusión gira en torno a Enthelion, a quien preferiría tener a mi lado antes que a él. Preferiría mil veces poner mi vida en sus manos que en las de Thoribas. Me insiste en que averigüe más cosas de él, dado que Shandris le arrebató el cargo de Centinela tras la caída de Nordrassil y lo recuperó hace apenas un año. Si quiero más información, deberé aceptar el trato, pero no caigo tan fácilmente.&lt;br /&gt;- Ya puedes regresar a Darnassus para lamer el suelo que Fandral pisa- me despido de él, dirigiéndome a la playa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-5691580505245209368?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/5691580505245209368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/el-secreto-de-enthelion-i.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/5691580505245209368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/5691580505245209368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/el-secreto-de-enthelion-i.html' title='El secreto de Enthelion I'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-7796818259299687159</id><published>2010-07-09T21:40:00.002+02:00</published><updated>2010-07-09T22:33:56.391+02:00</updated><title type='text'>Nula previsión</title><content type='html'>Camino lentamente sobre el muelle, escuchando bajo mis pies el crujir de la madera, humedecida por el salpicar de las olas. Huele a salitre puro en todo el pueblo, pero aquí el olor se intensifica aún más. He dejado de seguirle el juego a Thoribas, me he cansado de ello. Cuando llego a la intersección, decido caminar recto e ir hasta el final del muelle, donde se coge el barco a El Exodar. Allí las aguas son más profundas, así que cierro en mi puño la runa tras sacarla de mi bolsillo. Sé que no debería, que mi puesto como General no me permite hacer estas tonterías... Pero que sea Fandral quien le aguante. Lanzo la runa con todas mis fuerzas y escucho el pequeño golpe que hace cuando choca contra la superfície del agua antes de sumergirse.&lt;br /&gt;Ya está hecho, y no me arrepiento. Maldigo en mis pensamientos al druida mientras camino en dirección a la costa y después a casa de mi hermana para encontrarme con el centinela, Enthelion.&lt;br /&gt;- Ahora tan sólo espero que se lo pase bien despotricando sin que nadie le escuche.&lt;br /&gt;- Que despotrique- me dice él-. Seguro que a Fandral le interesan mucho sus chismorreos.&lt;br /&gt;No pretendo marcharme a Darnassus, si no quedarme en la posada del pueblo costero de Costa Oscura. No tengo ganas de que Thoribas dé conmigo fácilmente, y como siempre, de mal humor. No tengo el humor suficiente como para aguantar más sus salidas de tono y sus niñerías. Cuando voy a salir del habitáculo, Enthelion me detiene para decirme que la elfa de antes le ha puesto al día. Los enanos han ganado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito aire fresco, dar un paseo y pensar en las nevadas tierras enanas, libres del peligro de la Horda al fin. Ash'Andu me acompaña y ambas nos adentramos en el bosque colindante al pueblo. El murmullo de los animales nocturnos no me inquieta en absoluto, más bien todo lo contrario. He crecido rodeada de naturaleza y yo misma he ido, siendo pequeña, al bosque a pasar incontables noches allí, rodeada de lo silvestre. Estoy tan ensimismada en mis pensamientos que no escucho los pasos de un oso correr hacia mí, es cuando me muerde la pierna cuando me percato de su presencia. Aunque dejo ir un grito de sorpresa y dolor, estoy demasiado lejos de Auberdine como para que nadie me escuche en esta tranquila noche. Ash'Andu se abalanza sobre el enorme animal pardo cuando éste iba a atacarme, aunque sólo ha conseguido arañarme el brazo. Tengo suerte de que mi pequeña me haya acompañado, pues de no ser por ella habría perdido el brazo al momento... y quién sabe qué más. Finalmente reacciono y hago uso de razón. Me aparto rápidamente del oso, que ya ha dejado malherida a Ash'Andu, aunque no fuera de combate. Le distraigo gritándole y corriendo hacia él, por suerte con la habilidad suficiente como para que mi pequeña sable embista contra el cuello del animal, hundiendo sus enormes colmillos en su carne. La llamo para huir juntas. Afortunadamente para nosotras, el animal morirá pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi llegando al pueblo, Ash'Andu cae rendida, débil. A pesar de que me cuesta caminar y de que el dolor lacerante parece estar comiéndose mi piel lentamente, atravesando hasta el hueso, la cojo en brazos. Pesa, pero su vida merece el esfuerzo que estoy haciendo. Me ha salvado y ha estado mucho tiempo conmigo como para no aguantar esto. Cuando llego al lugar adecuado, preparan rápidamente unas mantas sobre el suelo donde la dejo tumbada. Tiene los ojos cerrados y le cuesta respirar. La pierdo de vista mientras acuden rápidamente a ver su estado y comenzar a detener sus hemorragias. Entretanto, me dirijo hacia el buzón para enviarle una misiva a Jedern y pedirle que venga. Me acuesto en mi cama de la posada, maldiciéndome por mi poca precaución y nula previsión.&lt;br /&gt;Unos pasos apresurados llaman mi atención. Cuando alzo la mirada, Jedern llega sofocado. Ha venido corriendo a pesar de que le había indicado en la carta que no hacía falta que viniera al momento. De alguna forma u otra, vuelve a disculparse por la muerte de Erglath. Sana con un pequeño escozor el arañazo de mi brazo e intenta besarme, pero le mantengo en su sitio. Ya cometí un error y ya le dejé que disfrutara de mí una vez, pero no va a volver a repetirse.&lt;br /&gt;- ¿Qué hay de la mordedura?- le digo, levantándome la pierna del pantalón hasta dejar la herida al descubierto.&lt;br /&gt;Me examina con cuidado el mordisco, negando con la cabeza y diciendo que es demasiado profunda. Le obligo a marcharse a la ciudad, de lo contrario, no hará más que intentar buscar mis labios o acostarse conmigo. Eso va totalmente en contra de mi código moral. No debo permitir que mis instintos tomen control sobre mí y ya lo hicieron con Thoribas, pese a que no llegamos finalmente a nada, y más tarde con Jedern. Sus ojos ambarinos me miran empañados en tristeza, pero no hay nada que esté en mis manos para contentarle.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-7796818259299687159?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/7796818259299687159/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/nula-prevision.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/7796818259299687159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/7796818259299687159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/nula-prevision.html' title='Nula previsión'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-8046040529554996471</id><published>2010-07-09T15:48:00.004+02:00</published><updated>2010-07-09T16:46:10.679+02:00</updated><title type='text'>Veneno</title><content type='html'>Costa Oscura tiene cierto aire misterioso y a la vez encantador. El sol apenas penetra en la región debido a las espesas nubes que se acumulan sobre ésta. Aunque suele llover, y con fuerza, parece que he tenido suerte y que no me mojaré. Auberdine es pequeño. Aparte de la posada que conecta con el muelle, sólo hay unos cuantos edificios más; uno de ellos, la casa de mi hermana, donde se halla Enthelion. Salgo del pueblo y me dirijo hacia el este, sin rumbo alguno, dando un simple paseo. Sin embargo, el Centinela me hace saber que no estaba en casa de mi hermana... y que he pasado por delante de él sin tan siquiera mirarle.&lt;br /&gt;- Estate alerta. Han aparecido un par de Sin'Doreis y un Renegado cerca del pueblo. Cogí a una de las Sin'Dorei despistada, las Centinelas acabaron con el otro elfo, pero el Renegado logró largarse.&lt;br /&gt;Tras un buen rato paseando, sin hallazgo alguno del Renegado, regreso y me siento cerca de la posada, mirando al mar. Me inquieta esta calma, aunque desgraciadamente la rompe quien menos deseo que lo haga.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Dalria, ¿has tenido alguna idea maravillosa durante el día de hoy?&lt;/span&gt;- A veces lanzaría la runa bien lejos y me desharía de ella de poder hacerlo, pero no puedo. Mi cargo no me lo permite-. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Estaré haciendo recados para Fandral, así que... comunícame algo, si es que se te ocurre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Acaso necesito comunicarte todo?&lt;/span&gt;- le pregunto.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ahá, al igual que yo a ti- &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;c&lt;/span&gt;omo si alguna vez lo hubiera hecho, hmmph-. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Tú nos llevaste a Nethergarde? Vamos, Dalria, no me hagas reír.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Te recuerdo mi estado en Nethergarde? Porque hasta donde yo sé, tú no fuiste quien apenas podía moverse ni tenía a nadie dando fuertes patadas en el vientre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, es cierto. No recordaba el regalo que te dejaron, tendrás que perdonarme-&lt;/span&gt; dice en un tono más que sarcástico.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- He terminado agradeciendo que Baenre apareciera aquel día-&lt;/span&gt; digo, refiriéndome a la vez que estuvimos él y yo en Auberdine, a punto de hacer el amor.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Oh, no sé por qué, pero no acabo de creerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sinceramente, yo tampoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cojo mi arco y mis flechas, dirigiéndome hacia la parte trasera de la casa de mi hermana, donde hay una diana. Cuando me alejo un tanto, Enthelion me propone lanzar la runa al mar.&lt;br /&gt;- ¿Su puesto le permite comportarse así?- me pregunta cuando le digo que no puedo.&lt;br /&gt;- Me parece que hasta que uno de los dos no termine de imponerse sobre el otro, seguirán sacándose a relucir los asuntos personales.&lt;br /&gt;Esto es deprimente. Somos como dos animales que intentan dominarse entre sí, sacando los trapos sucios como dentelladas. Creo conocer lo suficiente a Thoribas como para saber que jamás me permitirá estar por encima de él, pero yo tampoco voy a permitir lo contrario.&lt;br /&gt;- ¡¡Ey, elfito!!&lt;br /&gt;Una elfa llama a Enthelion desde la plataforma donde se encuentra el maestro de hipógrifos. Antes de irse, me dice que no deje que me desmorone. No nos vendría bien ni a la Orden ni a mí, ya que según él soy su único mando en estos momentos.&lt;br /&gt;- Dejémosle que siga jugando con fuego- le digo.&lt;br /&gt;- ¿Hasta que las llamas te alcancen?&lt;br /&gt;Nuestra conversación finaliza rápidamente y le veo marchar hacia la Kaldorei que le llama, con quien sin duda vería más veces en el futuro. Me pregunto qué sucede con Thoribas, por qué esa obsesión con siempre estar al mando de todo. Para cuando me doy cuenta, la diana está llena de flechas y mi carcaj, vacío. Un par han perforado las que ya había clavado antes en el centro de la diana. A pesar de la rabia que siento en mi interior, carcomiéndome lentamente como el veneno de una serpiente, sigo manteniéndome tranquila.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-8046040529554996471?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/8046040529554996471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/veneno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8046040529554996471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8046040529554996471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/veneno.html' title='Veneno'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-1309270158069135376</id><published>2010-07-09T01:08:00.002+02:00</published><updated>2010-07-09T02:12:43.817+02:00</updated><title type='text'>Demasiada calma</title><content type='html'>Enthelion se halla observando la ciudad desde el Barracón. Lo cierto es que tenerlo elevado nos da un manifiesto privilegio. Podemos observar Darnassus casi por completo. Cuando llego al edificio que conecta con nuestra pequeña base, desmonto y acaricio a mi sable mientras cojo sus riendas para atarlas a un pequeño poste. Subo la pequeña rampa y cruzo el puente, saludando al Centinela y avisándole de que el elfo que le atacó, le busca. Seguimos sin novedades de ningún tipo y sin poder hacer nada.&lt;br /&gt;- ¿Estamos sirviendo de algo, Dalria?&lt;br /&gt;- Mira la ciudad y mira a tu alrededor, Enthelion. ¿Qué es lo que ves en nuestras gentes?&lt;br /&gt;- ¿Ahora mismo? Pasividad. Creo que preferiría ver miedo en sus rostros.&lt;br /&gt;Qué radical. Sin embargo, lo que yo veo es la estampa humana. Sus costumbres, su manera de hablar, sus gestos... Todo se ve reflejado hoy en día en las palabras y los actos de nuestro pueblo. Apenas se ven Kaldorei paseando por las calles de Darnassus, resulta hasta más sencillo encontrarlos camino del Cerdo Borracho, en Ventormenta. ¿Es posible que sea el momento de que los que aún respetamos nuestras tradiciones caigamos en el olvido del mundo? No, ni siquiera se me debería pasar algo así por la cabeza. Enthelion duda que tengamos nada que hacer, parece estar perdiendo la esperanza en la Orden, así que pongo rumbo hacia donde sea que esté Thoribas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué labores se están llevando a cabo actualmente dentro de la Orden?- le pregunto, directa al grano. No me gusta andarme con rodeos.&lt;br /&gt;- Si te refieres a los Centinelas de Elune, yo no he movido un dedo, y veo que tú tampoco- contesta. Por Elune... Necesito respirar profundamente para no ponerme a gritar-. Somos unos meros mantenidos, y no veo que te siente del todo mal.&lt;br /&gt;Claro que me sienta mal, bastante mal. Clavo mi mirada en sus ojos ambarinos, concentrándome para mantener la calma ante el desprecio que en estos momentos siento hacia él y la impotencia que lucha por dominarme. Hemos podido hacer muchas cosas, pero seguimos parados por completo y dudo mucho que estemos para perder el tiempo. Dudo que para eso le enviaran a buscarme y para compartir con él el liderazgo.&lt;br /&gt;- ¿Y qué propones?- inquiere.&lt;br /&gt;- Tú eres el Archidruida de los Centinelas de Elune, Thoribas. Acudo a ti para que me des tu opinión.&lt;br /&gt;- Estoy demasiado ocupado ahora, Dalria. Tengo asuntos más importantes de los que tratar y entérate, somos totalmente inútiles.&lt;br /&gt;Cierro con fuerza los puños. Me encantaría golpearle en estos mismos momentos, pero eso no solucionaría nada.&lt;br /&gt;- ¿Qué es lo que haces en la Orden?- le pregunto.&lt;br /&gt;- ¿Ahora mismo? Exactamente lo mismo que tú, Dalria.&lt;br /&gt;Le digo que se largue a seguir con sus asuntos. Si él no va a hacer nada, que siga así. Por mi parte haré lo que sea por continuar avanzando. Hace falta mucho más que todo esto para que me dé por vencida y para que pierda la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me desnudo por completo, poniéndome meramente el tabardo antes de entrar en la charca y sumergirme en sus cristalinas aguas. Al poco rato de estar ahí, relajándome, Enthelion se acerca, preguntando cómo ha ido la charla con el druida. Salgo del agua, consciente de que el tabardo me tapa lo justo y suficiente, pero estoy tan malhumorada que me daría igual estar desnuda o envuelta en llamas.&lt;br /&gt;- Estoy por echarle a patadas- confieso.&lt;br /&gt;Me clava la mirada mientras le hago un resumen y le expongo qué idea tengo de la Orden. Claramente, somos una orden militar, pero debemos cuidar de nuestros aliados además de luchar por nosotros mismos si queremos conservarlos.&lt;br /&gt;- Hice llegar el nombre de nuestra Orden en Khaz Modan, pero un solo Kaldorei no puede representar a toda una organización, menos si va independientemente de ésta.&lt;br /&gt;Esbozo una pequeña sonrisa. La próxima vez que vaya, no irá solo. Me peino el pelo con las manos, comenzando a hacerme un elaborado recogido que mantendrá mi nuca libre de cabello alguno. Seguimos hablando sobre el enfoque de la Orden hasta que confiesa estar extrañado por la relación que existe entre Thoribas y yo, al igual que su comportamiento hacia él. Quién sabe, quizás le vea como a un obstáculo.&lt;br /&gt;- Por motivos personales entre él y yo- le digo.&lt;br /&gt;No creo que tenga nada que ver con lo que haya sucedido entre el druida y yo en un pasado, pero con lo extraño que es... no está de más tener las posibilidades más absurdas en cuenta.&lt;br /&gt;- Nunca creí que diría esto, pero comienzo a cansarme de estar aquí. Me pone nervioso la normalidad que ocupa la ciudad. En estos momentos, debería haber todo menos ésto.&lt;br /&gt;No es el único que cree algo así, desgraciadamente. Decide marchar a Auberdine y le cedo la casa de mi hermana. Desde allí podrá controlar todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-1309270158069135376?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/1309270158069135376/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/demasiada-calma.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1309270158069135376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1309270158069135376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/demasiada-calma.html' title='Demasiada calma'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-8313718076075780682</id><published>2010-07-08T21:42:00.004+02:00</published><updated>2010-07-08T22:39:12.284+02:00</updated><title type='text'>Un cálido error</title><content type='html'>Tras un día tranquilo, regreso al Barracón, dejando que la suave y cálida brisa acaricie mis cabellos que caen delicadamente sobre mi espalda, tapando el bordado trasero de mi tabardo. La inmensa ciudad está en calma y tan sólo la invade el murmullo de la frondosa naturaleza que la rodea. He dormido hasta pasado el medio día y me siento fresca. Ni siquiera Thoribas y su actitud prepotente o el fallecimiento de mi hijo han logrado interrumpir mi descanso. Me encontraba demasiado cansada como para dejar que las pesadillas me despertaran, aunque acudieron a mí. He soñado con Erglath varias veces desde que Jedern me lo trajo. Tan sólo me desperté la noche que pasé con él, buscando consuelo en alguien. Cometí un error permitiendo que mi debilidad y mi malestar me cegaran lo suficiente como para dejar que me quitara la ropa, dejándola hecha jirones a los pies de su cama, y abandonara mi cuerpo a la pasión desenfrenada. Niego con la cabeza, intentando borrar ese momento de mi mente, mientras me percato de la presencia de un Kaldorei de cabellos azulados en el Barracón. Al acercarme, veo que es el mismo que atacó a Enthelion.&lt;br /&gt;- ¿Todavía no está?- me pregunta.&lt;br /&gt;- Es obvio que no- intento cortarle, pero no parece tener ganas de marcharse.&lt;br /&gt;- Vaaaale. ¿Tú eres su...?&lt;br /&gt;- General de los Centinelas de Elune- le contesto tajante y rápidamente.&lt;br /&gt;- ¿Entonces sois los Centinelas los que me pegáis?&lt;br /&gt;¿Pero dónde narices tiene éste elfo la cabeza? Hago que se marche. Estoy cansada de su estupidez, ya tengo suficiente con la de Thoribas. ¿Quién pretendía que fuera, su novia o algo parecido? Nadie va a tocar a mis hombres y espero que quede claro en mis palabras... aunque el druida sea una clara excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decido largarme del lugar para darme un baño en la charca, sumergiéndome en sus sosegadas aguas. Momentos de tranquilidad como éste, pocos. Creo que en realidad son los únicos que tengo. Cuando me apoyo contra el tronco caído sobre el agua, vuelvo a darle vueltas a mi error con Jedern. Me ha parecido verle mientras venía hacia la charca, pero no estoy completamente segura de ello. No debí dejar que sus labios recorrieran mi cuerpo ni que me mirara con sus lascivos ojos tal y como lo hizo. Parezco incapaz de apartar esos cálidos momentos de mis pensamientos. Me estremezco involuntariamente al recordar cómo su lengua se paseaba por mi torso desnudo y cómo me poseyó, clavándome las uñas en la piel mientras me embestía con tesón, jadeando suavemente en mis oídos. Vuelvo a hundirme en el agua, intentando refrescar mis pensamientos y mis encendidas mejillas, en las cuales se ha acumulado la sangre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-8313718076075780682?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/8313718076075780682/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/un-calido-error.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8313718076075780682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8313718076075780682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/un-calido-error.html' title='Un cálido error'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-514250927711687109</id><published>2010-07-07T21:33:00.002+02:00</published><updated>2010-07-07T22:39:30.020+02:00</updated><title type='text'>Dos caras II</title><content type='html'>Cuando me dirijo hacia el Barracón, recibo una carta de Thoribas.&lt;br /&gt;Lamento lo de tu hijo, ya te lo he dicho. Ahora céntrate en lo que tienes que centrarte. Dicen que las tropas de Vallefresno han marchado a Khaz Modan, tal vez pudiérais causar algunas bajas en su aserradero. Decide tú, por una vez, y olvida cuanto se refiere a lo que pasó, por Elune.&lt;br /&gt;Cojo la runa, indignada. He olvidado lo que pasó, he olvidado que en Auberdine estuvimos a punto de hacer el amor tras besarnos desenfrenadamente, como si nada más importara. Esos recuerdos para mí ya no significan nada. Él prefiere seguir discutiendo a través de la runa, pero no quiero comentar nada al respecto a través de ésta. Me avergüenza haber sentido alguna vez algo por él, aunque hace pocas horas fuera cuanto deseaba. Sé que el necesitarle se debe simplemente a lo mal que lo estoy pasando, a que quiero poder con todo sola hasta que se me viene encima.&lt;br /&gt;- Ya lo hablaremos mañana, Thoribas. Hablaremos largo y tendido si es lo que quieres.&lt;br /&gt;- Por mi parte está todo dicho, tú eres la reacia a entenderlo.&lt;br /&gt;¿Acaso pretende que dos únicas personas, Enthelion y yo, vayamos a causar bajas en el aserradero orco de Vallefresno?&lt;br /&gt;- No sé cuánto tiempo llevo soportándote, pero ya no más. Y no voy a ser yo quien mueva su hermoso trasero para irse.&lt;br /&gt;- ¿Abandonas?- pregunta.&lt;br /&gt;- ¿Crees que te lo pondré tan fácil?&lt;br /&gt;Me pongo rumbo al Templo de la Luna, pero olvidaba que es demasiado tarde como para que nadie escuche mis quejas, de modo que regreso al Barracón. Cuando llego, el Kaldorei que atacó a Enthelion se encuentra ahí, así que no dudo en desenvainar.&lt;br /&gt;- Espera- me pide-. ¿Se encuentra bien el elfo ese?&lt;br /&gt;A pesar de que le repito que se largue o que vuelva en otro momento, me pide disculpas por haber interrumpido ayer y me pide que le transmita sus disculpas al Centinela. Envaino mi cimitarra mientras le exijo una explicación a las heridas de mi soldado, pero todo cuanto hallo por respuesta es que no hay motivo alguno.&lt;br /&gt;- Llevaba ya un calentón de más y me acabó de provocar.&lt;br /&gt;Vuelve a disculparse antes de marcharse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me tumbo sobre la cama, pensando en la carta de Thoribas. ¿Qué es lo que pretende, enviarnos a una muerte segura y quedarse él solo en la Orden? Sí, él solo, porque la recluta enviada por el Templo de la Luna no ha dado señales de vida, o al menos sigo sin saber nada respecto a ella.&lt;br /&gt;Jamás he conocido en mis tres siglos de vida a nadie tan peculiar. Frío, distante y arrogante al principio. Después amable y encantador. Ahora vuelve a ser un arrogante, frío, egocéntrico, idiota y suicida. Me pregunto quién será realmente, qué pretende. Tengo como compañero a un completo desconocido, que cada día tiene ideas más extrañas. Me es imposible leer en su mente, intentar adivinar sus pensamientos. Su mirada no me transmite nada, es un muro infranqueable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-514250927711687109?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/514250927711687109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/dos-caras-ii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/514250927711687109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/514250927711687109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/dos-caras-ii.html' title='Dos caras II'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-1635286907939327924</id><published>2010-07-07T20:32:00.007+02:00</published><updated>2010-07-11T02:24:13.236+02:00</updated><title type='text'>Dos caras I</title><content type='html'>Realmente no sé qué estoy haciendo, son mis pies los que me dirigen por su propia voluntad a través del bosque. Por una vez, no soy dueña de mí misma e incluso me entregaría a él por completo. Me permitiría una locura mientras no soy consciente de lo que hago. No recuerdo ni siquiera haber salido de la ciudad para dirigirme a Dolanaar, pero aquí estoy... y frente a mí se halla él. Cuando logro detenerle, no soy capaz de decirle nada más que un "lo siento".&lt;br /&gt;- ¿Qué sientes?- dice apresuradamente.&lt;br /&gt;Para cuando me percato, estoy temblando, aferrada a él. Siento como si Thoribas fuera lo único en este momento capaz de mantenerme en pie, cuerda, con vida. No obstante, me aparta de él y la sensación de que un abismo me ata con sus heladas cadenas vuelve a mí. Arruga el entrecejo mientras me pregunta qué hago ahí. Ni siquiera lo sé realmente, ni siquiera sé por qué le necesito tanto en estos momentos. Es como si desde un principio le hubiera tomado como su padre, a pesar de no ser así. Junto a una pequeña brisa que revuelve mis cabellos, torna a mí la cordura y me vuelvo hacia la ciudad. Me llama, pero le ignoro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando preparo la cena, ni siquiera me doy cuenta de que he hecho saviola ahumada de más. Me he quedado en blanco, soy incapaz de pensar con claridad. ¿Por cuánto más estaré así, sin controlarme y sin ser capaz de reaccionar ante nada? Debería tomarme un par de días de descanso, pero debo mostrarme fuerte.&lt;br /&gt;Han pasado unas cuantas horas desde que he cenado hasta que Enthelion llega al Barracón. Le señalo el plato de saviola ahumada, aunque ya debe estar más que frío.&lt;br /&gt;- ¿Tú ya has cenado?- me pregunta, ante lo que asiento.&lt;br /&gt;Cuando le digo que he ido a Dolanaar y que me he encontrado con Thoribas, se limita a fruncir el ceño mientras cena tras saber que no hemos hablado. Cuando termina, deja el plato vacío sobre la mesa, levantándose tras halagar mis escasas dotes culinarias.&lt;br /&gt;- ¿Hay algo más en lo que pueda ayudarte?- le pregunto.&lt;br /&gt;- No te preocupes por mí, Dalria. Tú eres la General, yo el Centinela. Deberías darme alguna orden, ya sabes, para no perder la práctica.&lt;br /&gt;Empiezo a cansarme ante tantos buenos modales y se lo hago saber, aunque insiste en que me debe un mínimo respeto por ser su superior. ¿Soy tan sólo eso, una superior a quien obedecer? Desearía ser alguien en quien también pueda confiar tras cada puesto, siempre que a la hora de ponernos serios sepa cual es su lugar y cual el mío.&lt;br /&gt;- Tengo que mantenerte contenta, no quiero que me mandes alguna misión suicida.&lt;br /&gt;- No le quites trabajo a Thoribas- bromeo, aunque ninguno de los dos se haya reído con ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Está en la ciudad?&lt;br /&gt;- Sí, está... Está en la ciudad, sí- le respondo. Qué poco tacto.&lt;br /&gt;- Ve a dormir, si quieres- me sugiere.&lt;br /&gt;¿Cómo voy a poder dormir tras todo esto? Erglath ha fallecido y sigo perdiendo la cabeza por Thoribas, pensando hasta en entregarme a él. Es como si hubiera perdido la razón.&lt;br /&gt;- Demos una vuelta, si quieres. Tal vez te ayude a despejarte.&lt;br /&gt;Acepto su oferta y ambos salimos del Barracón. Hablamos sobre estupideces varias hasta llegar a la charca de la ciudad. La belleza del lugar resulta reconfortante y tranquilizadora. Le observo en silencio mientras se moja las manos, llevándose algo de agua a la cara y reprimiendo un quejido cuando se la seca.&lt;br /&gt;- Las desinfecto constantemente, pero parece que no surte efecto- comenta.&lt;br /&gt;Le pido permiso para examinarle los arañazos, cogiéndole suavemente de la barbilla, los cuales siguen teniendo tan mala pinta como la primera vez que se los vi. Tiene la piel suave, libre de vello alguno. Es posible que en casa tenga algo que pueda servirle, aunque no estén infectadas, así que no dudo en llevarle conmigo, pero no parece agradarle la idea.&lt;br /&gt;- No me mires así, no muerdo.&lt;br /&gt;Ambos sonreímos, pero en sus labios se refleja un pequeño ápice de ironía.&lt;br /&gt;- Dices que te trate como a una elfa normal, y suelen morder.&lt;br /&gt;- ¿Qué tipo de elfas has conocido tú?&lt;br /&gt;Me tumbo sobre la húmeda hierba para intentar ver a través de las copas de los árboles el cielo, completamente estrellado. No puedo evitar pensar en mi hogar, en Nordrassil. Cuando saco el tema, me pregunta si he perdido a alguien. Mi padre, desgraciadamente, murió mientras defendía la Corona de los Cielos. Mi hermano perdió una pierna mientras intentaba salvar a su esposa y a su hijo, quienes fallecieron irremediablemente allí, y hoy día es un Caballero de la Muerte. No tengo ningún problema en confesárselo, pero él prefiere cambiar de tema, de modo que hablamos sobre cuánto ha degenerado la raza Kaldorei en los últimos tiempos. Él realmente me sorprendió con tan excelentes modales.&lt;br /&gt;- Aún así, no saques impresiones antes de tiempo- me advierte.&lt;br /&gt;- No las saco; todo el mundo tiene dos caras.&lt;br /&gt;Poco tardaría en descubrir que el mayor ejemplo de ello sería alguien cercano a mí.&lt;br /&gt;- Dejo de ser tu superior una vez me he quitado el tabardo de la Orden.&lt;br /&gt;- Espero que no lamentes haber dicho eso más adelante- dice, sonriendo para sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me tiende la mano izquierda para ayudarme a levantar y me fijo en la cadena plateada que lleva enrollada. Inconscientemente pienso en voz alta, murmurando lo bonita que es. Se la mira y dice sonriendo:&lt;br /&gt;- Podrás arrebatarla de mi cadáver algún día de estos.&lt;br /&gt;- Será mejor que duermas armado- le aviso, riendo.&lt;br /&gt;Le acompaño hasta mi casa, donde hago que se ponga cómodo mientras busco entre varios frascos el adecuado para sus arañazos. Lo destapo tras dejarlo sobre la mesa, descubriendo un ungüento gelatinoso. Los remedios caseros de mi madre son infalibles y me ha enseñado bien a usarlos. Cuando se lo aplico, no puedo evitar fijarme en sus rasgos. Tiene unos ojos preciosos y unos labios finos, conjuntados con unos pómulos bien definidos. Su piel plateada se ve rodeada de una melena nívea y larga que ahora lleva suelta, cayéndole por la espalda y algunos mechones rodeando su rostro.&lt;br /&gt;- ¿Seguro que no fue una elfa a la que trataste mal y te arañó por ello?- bromeo.&lt;br /&gt;- Oh, no, no fue en la cara esa vez.&lt;br /&gt;- Creo... que ese tipo de cosas no las quiero saber- le digo medio riendo, girándole con delicadeza el rostro para untarle el ungüento en la otra parte.&lt;br /&gt;- Tú has preguntado.&lt;br /&gt;Vuelvo a cubrir el frasco y a guardarlo en su sitio, limpiándome las manos con un paño mientras Enthelion se despide de mí, inclinándose con una sonrisa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-1635286907939327924?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/1635286907939327924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/dos-caras.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1635286907939327924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1635286907939327924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/dos-caras.html' title='Dos caras I'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-8957144371109293554</id><published>2010-07-07T11:59:00.001+02:00</published><updated>2010-07-07T11:59:37.964+02:00</updated><title type='text'>Vacío</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;La sensación de vacío me invade por completo. Quiero gritar, pero me he quedado afónica. Quiero llorar, pero mis ojos se han secado ya. Unas pisadas me advierten de la llegada de Enthelion, así que me seco rápidamente el rostro. No quiero mostrar tal signo de debilidad.&lt;br /&gt;- No, no… *murmura*&lt;br /&gt;Yo misma hablaré con Jenal más tarde. Es algo que debo hacer yo, por más que me insista. Se lo debo a Erglath, es lo mínimo que puedo hacer por él tras haberle fallado. Jamás debí permitir que Baenre se lo llevara, debí dejar que Thoribas fuera tras él para recuperarle. Debí buscarle con más ahínco. Realmente agradezco que quiera ahorrarme el mal trago, pero necesito unos minutos antes de acudir. Cuando me doy cuenta, estoy a punto de ponerme a llorar otra vez.&lt;br /&gt;- Vamos, tendrás mejores cosas que hacer- le digo mientras me esboza una triste sonrisa. No necesito que nadie sienta pena por mí.&lt;br /&gt;Enthelion finalmente se dirige hacia un Kaldorei que se halla en el Barracón, señalándole que se ha equivocado de lugar. Es el momento adecuado para irme.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ahora ya todo ha pasado, pero debo mantenerme firme y no perder el norte. Debí haberle dado por perdido cuando Baenre se lo llevó, así no estaría sufriendo del modo en que lo hago. Pero es mi pequeño, mi hijo. Cuando regreso al Barracón para descansar, Enthelion está jadeando. En cuanto me acerco, enfunda el arma.&lt;br /&gt;- ¿Quién era el elfo de antes?&lt;br /&gt;- Fue quien me lo hizo- dice, señalando su cara.&lt;br /&gt;Me acompaña al interior de la estancia, donde me siento en un banco y apoyo la espalda con la pared, cerrando los ojos. Silencio… Ahora el silencio se ha vuelto mi refugio y, de no ser por el Centinela, me aovillaría en la cama y volvería a llorar silenciosamente.&lt;br /&gt;- Querrás estar sola. Nos vemos más tarde, Dalria.&lt;br /&gt;Le miro marchar mientras se lo agradezco. Es la segunda vez que me deja sola cuando lo necesito, sin necesidad de que le diga nada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Debo haberme quedado dormida, pues la runa es quien me despierta.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Llegaré mañana a la ciudad, Dalria&lt;/span&gt;- dice Thoribas.&lt;br /&gt;Cuando le doy las gracias y me pregunta por qué, ni siquiera yo misma sé por qué se las he dado. Necesitaba que regresara en cuanto le he dado la noticia, le necesitaba a mi lado para tener alguien en quien apoyarme, alguien que me abrazara y consolara… Pero la soledad ha sido mi única compañera en tan duro golpe. Enthelion se acerca y me oculto tras el biombo para cambiarme de camisa.&lt;br /&gt;- Oh, por Elune… Ni aunque lo hiciera a propósito podría ser tan inoportuno.&lt;br /&gt;Me río estúpidamente mientras me acerco a él. No quiere que me preocupe por lo que suceda… pero quiero mantener la mente ocupada, no pensar más en el tema.&lt;br /&gt;- Hay cosas más importantes sucediendo fuera de nuestra ciudad como para afligirse por la pérdida de un ser querido- le digo.&lt;br /&gt;- Admiro tu valor, Dalria, pero una pérdida es lo suficientemente importante como para superar a los vestigios de la plaga en Villa Oscura. No pretendo darle más importancia de la que tiene, pero creo estar en lo cierto.&lt;br /&gt;¿Valor o… estupidez? No lo sé, tan sólo quiero seguir adelante, alejar de la mente la muerte de mi hijo. No quiero recordar qué ha sido para mí tener que ver la pequeña tumba abierta, cómo han puesto su cuerpo inerte en ella para luego cubrirlo con tierra.&lt;br /&gt;- Sinceramente, esperaba contar con Thoribas para el entierro.&lt;br /&gt;- Oh, Thoribas. ¿Os conocíais de antes?- me pregunta.&lt;br /&gt;Lo cierto es que le conozco únicamente desde mi entrada a la Orden, pero pareció preocuparse con cada patada que Erglath me daba desde mi interior. Por ello, creí que acudiría… pero en su lugar había estado Jedern, el druida encargado de darme la noticia, quien había hallado su cuerpo.&lt;br /&gt;- Iré a darme un baño, volveré en un rato.&lt;br /&gt;Le sigo con la mirada. Esta vez no necesito estar sola, necesito estar con alguien para no derrumbarme, para no caer al vacío que intenta arrastrarme a él.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-8957144371109293554?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/8957144371109293554/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/vacio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8957144371109293554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8957144371109293554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/vacio.html' title='Vacío'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-8785443580154135112</id><published>2010-07-06T22:26:00.001+02:00</published><updated>2010-07-06T22:26:59.592+02:00</updated><title type='text'>Añicos</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Las últimas horas de sol me acompañan mientras me baño, colándose entre las frondosas copas de los árboles y sus ramas. Al menos aquí no tiene que pelear con las nubes por ver quién se interpone, siendo una clara derrota para él. Las últimas gotas de agua desaparecen de mi cuerpo lentamente tras mi baño. Todo está en calma, en un silencio aparentemente inquebrantable. Pero la tranquilidad nunca es duradera, ¿qué será lo que la rompa?&lt;br /&gt;Enthelion se acerca, siempre propenso a pillarme en mitad de mis baños. Me recoloco la toalla, cogiendo la ropa seca y yéndome tras el gigantesco tronco caído para cambiarme, avergonzada. Entretanto, le pregunto a Thoribas, quien se halla en Dolanaar, si ha escuchado los rumores respecto a la Guardia de la Luna. No puedo evitar estar en todo, tenerlo todo en mente y bien presente. Esto me ha servido únicamente para ver que está al día y que sabe, como Enthelion y yo, que es un falso rumor.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- ¿Te ocurre algo, Dalria?- dice Enthelion, interrumpiendo mis pensamientos.&lt;br /&gt;Aún sigo creyendo que podríamos haber hecho algo por Astranaar, aunque él prefiere que deje de darle vueltas. Irme un par de días a Ventormenta para ponerme al día respecto a Villa Oscura no le parece una buena idea, puesto que se están ocupando ya de ello.&lt;br /&gt;- No deberías inmiscuirte en ese tema, créeme.&lt;br /&gt;Hay demasiada paz, demasiada calma… Normalmente me gusta, pero no ahora, no tras lo acaecido en Vallefresno, en Dun Morogh, en Villa Oscura… Pero creo que sabré aprovecharla. Ya que no hay nada que pueda hacer aquí y en Darnassus tan sólo pierdo el tiempo, dejo que Thoribas se encargue en mi ausencia. Voy a aprovechar para hacer algo que llevo tiemmpo deseando; dar con mi hijo.&lt;br /&gt;- Tengo… un asunto pendiente aún, así que me pondré con ello- le anuncio a Enthelion, poniéndome en pie y acercándome a mi sable.&lt;br /&gt;- ¿Quieres que te acompañe, Dalria?&lt;br /&gt;- No, es algo… personal.&lt;br /&gt;No quiero que nadie más se inmiscuya en nada personal, no quiero volver a pasar por algo como el engaño de Thoribas. Partiré de inmediato, y no sé cuánto tardaré, pero espero que me avisen si se me necesitara. Al menos, ésa es mi orden.&lt;br /&gt;- No recorras las calles cuando anochezca- me advierte, sonriendo irónico-. Humanos, enanos y alcohol. Mala combinación, créeme.&lt;br /&gt;Eso me ha recordado algo que preferiría haber olvidado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Finalmente pongo rumbo a Rut’theran, para allí coger el barco que me llevará a Auberdine. Una vez allí… No sé adónde ir, pero será mejor coger el barco a Ventormenta y, después, el tranvía subterráneo a Forjaz. Quizás allí sepan algo. Una vez llega el barco al muelle de Rut’theran, veo cómo un elfo de cabellos verdes y ojos ambarinos desembarca, portando en sus brazos una especie de paquete envuelto en una tela. Tras él, una Centinela le acompaña, deteniéndose frente a mí.&lt;br /&gt;- ¿Dalria Brisa Nocturna?- me pregunta la Centinela.&lt;br /&gt;Asiento, mientras ambos Kaldorei se inclinan ante mí y él se acerca. Presiento que son malas noticias lo que van a darme.&lt;br /&gt;- Señora, Jedern para serviros- se presenta-. Hemos hallado el cuerpo de vuestro hijo en Canción del Bosque.&lt;br /&gt;Mi corazón parece haberse detenido. Jedern, el Kaldorei, destapa ligeramente el cuerpecito de Erglath, volviéndolo a cubrir con la tela cuando veo su pequeño rostro. Acto seguido, me entrega una nota, que dice  haber encontrado cerca del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hijo de Dalria Brisa Nocturna&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Procuré no derrumbarme ante la sensación de vacío que me invadía, ante el terror. Jedern se encargará del cuerpo hasta que lo haya preparado todo para enterrarle, así que me dirijo rápidamente hacia el Barracón para desahogarme un poco. Me tumbo en la cama, cerrando los ojos con fuerza. Ahora tan sólo quiero oír su voz, estar a su lado, que me rodee con sus brazos aunque sea una mentira.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Thoribas, ¿estás…?-&lt;/span&gt; soy hasta incapaz de usar la runa, pero respiro hondo mientras intento contenerme-.&lt;span style="font-style: italic;"&gt; ¿Estás disponible?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; – Estoy en Dolanaar, ya te lo he dicho. En cuanto acabe estaré disponible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Es… Es Erglath, Thor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; – ¿Ha vuelto? Vaya, parece que se ha dignado a aparecer. Dile que no se moleste en volver a darme la…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; – Acaban de traer su… su cadáver en el barco para…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Me siento incapaz de seguir. Me falta el aire, la sala empieza a dar vueltas a mi alrededor y tengo el rostro empapado en lágrimas. Todo mi embarazo, el parto y lo poco que estuve con mi pequeño… todos los recuerdos que guardo de él vuelven a mi mente, haciendo que mi llanto se intensifique.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo siento-&lt;/span&gt; murmura el Archidruida.&lt;br /&gt;A pesar de que le digo dónde me encuentro, no va a venir. Me envía a hablar con Jenal, el enterrador de la ciudad, pero ahora mismo no me veo con ánimos. Enthelion se ofrece, pero les digo a ambos que tan sólo necesito un rato para reponerme. ¿Realmente se me pasará en un rato?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Mi corazón parece haberse resquebrajado, congelado, hecho añicos… Todo por cuanto quería luchar, todo cuanto quería hallar para cuidarle, quien se había convertido en el centro de mi propia existencia aunque no me hubiera dado cuenta… Ya no estaba.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-8785443580154135112?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/8785443580154135112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/anicos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8785443580154135112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8785443580154135112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/anicos.html' title='Añicos'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-1368587606846363843</id><published>2010-07-05T01:52:00.000+02:00</published><updated>2010-07-05T01:53:02.205+02:00</updated><title type='text'>Idiota</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Han pasado unos cuantos días desde que Enthelion partió a Villa Oscura para ver qué sucedía. Después de recoger un sobre del buzón, subo al Barracón para abrirlo y leerlo. Es de él.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Saludos, Dalria.&lt;br /&gt;Los campesinos siguen yendo camino a Ventormenta, aterrorizados. La voz suena en su cabeza, hay algún enfermo más y el miedo invade a cada persona que aquí se encuentra, no se salva nadie. De momento están llegando distintas congregaciones e individuos independientes con el fin de destapar el misterio, estaré atento a cada noticia. Nunca he visto nada igual.&lt;br /&gt;Que Elune ilumine tu camino, Dalria.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Decido sacar la runa de mi bolsillo y ver cómo se encuentra, asegurándole de que pondré a Thoribas al día con la misiva que me ha enviado. Es un buen chico, no me perdonaría no retirarle a tiempo de allí si algo le sucediera. Realmente me inquieta lo que allí sucede, pero aunque fuera no serviría de nada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;———————–&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ahora está en Dun Morogh. La Horda ha atacado a los enanos y él ha decidido ayudar. Parecen haber retrocedido por el momento, pero se espera que estén recuperados para dentro de cinco días. Le han ofrecido volver a su hogar hasta entonces, y si esta noche sigue en orden, regresará para descansar unos días.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; – Abatieron mi sable cuando me dirigía a Thelsamar- &lt;/span&gt;me dice.&lt;br /&gt;Me ofrezco para conseguirle uno, y accede tras decirme que compruebe que sea fuerte. En el Enclave Cenarion observo los que hay y me fijo en una preciosidad de pelaje blanco, fuertes patas y buenos colmillos. Estoy segura de que le gustará y, de no ser así, es que no tiene buen gusto para los sables. La monto durante un rato y la pongo a prueba. Es ágil y dócil también. Simplemente, perfecta. La devuelvo al Enclave, diciéndoles que Enthelion la irá a buscar cuando regrese.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Han pasado cuatro días y Enthelion acaba de llegar a la Aldea Rut’theran. Cuando llega al Barracón tras ir a recoger su nuevo sable, me informa de que la Horda ha retrocedido. En la ciudad está todo en calma, como de costumbre, y eso es cuanto él necesita. Se pasa una mano por el cabello, apartándoselo de la cara a la par que se lo ensucia de sangre. Se mira los guantes y se los quita con una mueca de desagrado.&lt;br /&gt;- Me temo que necesito lavarme un poco- dice-. ¿Has oído los rumores sobre la Guardia de la Luna?&lt;br /&gt;Me he perdido los rumores que decían que la Guardia de la Luna había hecho acto de presencia en Vallefresno. Se dirige hacia la charca, no sin darme antes sus guantes de cuero, llenos de sangre. El cuero hay que saber tratarlo para que no se estropee.&lt;br /&gt;- A propósito, ¿has visto a mi hermana por allí?&lt;br /&gt;- Había una Kaldorei aparte de mí en el búnker, nadie más- contesta.&lt;br /&gt;Ha vuelto a desaparecer, a esfumarse en la nada…&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Me dirijo hacia el Claro del Oráculo, en Teldrassil. Cerca de allí, yendo hacia el  este, hay un pequeño río que finaliza en el Lago Primigenio. Lavo los guantes antes de darme un baño, pero el río está plagado de elementales y no me van a dejar tranquila, así que me dirijo hacia la charca de la ciudad. Enthelion seguro que ha terminado.&lt;br /&gt;Es más, me encuentro con él al poco de entrar a la ciudad. Descuelgo sus guantes del cinto y se los doy, aunque ni se para a examinarlos&lt;br /&gt;- ¿Os han llegado nuevas de Vallefresno?&lt;br /&gt;¿Qué nuevas nos van a llegar? Todo está parado. De un modo u otro, nuestra conversación vuelve a ir a parar al mismo sitio: Thoribas. Realmente, me pregunto lo mismo que él… Aún n osé ni por qué porta el puesto de Archidruida de los Centinelas.&lt;br /&gt;- No le conozco lo suficiente- declara-, la única vez que le vi me denominó… ¿idiota?&lt;br /&gt;¿Que le llamó qué? ¿Quién demonios se cree que es él para insultar a nadie? Esto ya se ha pasado de oscuro a… a… ¡a negro!&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una vez en la charca, me relajo sumergiéndome y pasando varios segundos bajo el agua. Mientras tanto, Enthelion me pone al corriente con lo que sucedió en Bosque del Ocaso. Encontraron restos de la Plaga, pero siguen sin dar con el principal motivo de lo que allí sucede. Siguen sin dar con nada porque los enviados no duran demasiado allí… no cuerdos. Además, el Alba de Plata ha tomado el control y ha cerrado el paso de los civiles.&lt;br /&gt;Por fin hay alguien que hace algo mínimamente bien.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-1368587606846363843?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/1368587606846363843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/idiota.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1368587606846363843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1368587606846363843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/idiota.html' title='Idiota'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-220623416972428721</id><published>2010-07-05T00:57:00.001+02:00</published><updated>2010-07-05T00:57:41.396+02:00</updated><title type='text'>Cosa de dos</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;- Enthelion. Acata las ór-órdenes sin dudar la próxima vez.&lt;br /&gt;¿Qué demonios habrá pasado entre Enthelion y Thoribas para que este último tartamudee? Me dejo caer en la cama, con el pelo suelto y ondulado por la trenza, dándole vueltas al tema. Empiezo a pensar que Thoribas no ha cambiado. En cierto modo siempre pareció tener él el poder al principio, cosa que después dejó pasar cuando se enteró de mi estado. Desapareció, y al volver se volvió a mostrar frío, distante… y sediento de poder.&lt;br /&gt;El crujir del suelo llama mi atención, pues unos pasos se acercan hacia mí. Me pongo en pie y me dirijo hacia el Centinela, curiosa por saber qué le ha hecho. Dudo que una simple charla le haya hecho tartamudear. Aunque Thoribas no haya estado dispuesto a escucharle, yo sí, y con ganas de verle en acción, en el frente de batalla. Me da igual cual sea, pero tiene buenas cualidades.&lt;br /&gt;- Ayer me llegaron noticias sobre el Bosque del Ocaso, bajo Elwynn- me dice.&lt;br /&gt;Quiere pasarse por allí si no le necesito. Llegaron refugiados pidiendo asilo a Villa Oscura, y de ahí a Ventormenta. Dicen que se oyen extraños cánticos y que la gente enferma en el bosque. La vez que Thoribas y yo fuimos, ya hace algunos meses, los lugareños decían escuchar extrañas cosas. Posiblemente esté relacionado. Le dejo ir para que recoja toda la información al respecto que le sea posible, enviándomela por medio de una misiva.&lt;br /&gt;- Si sucediera algo, te doy plena confianza para que hagas lo que creas más conveniente. Confío en que sabrás qué hacer.&lt;br /&gt;Un voto de confianza. En parte irá bien. Si todo sigue igual y resulta ser útil para la Orden, quizás podría ser el nuevo Capitán de ésta.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;——————-&lt;/p&gt; &lt;p&gt;He dormido casi sin problemas. Tan sólo he soñado con Erglath, con mi pequeño… Pero tarde o temprano hay que despertar, y qué mejor que hacerlo con Ash’Andu a mi lado, lamiéndome la mano. Me visto y me dirijo junto a ella al Barracón. Dejo que se quede sentada tomando el aire mientras me pongo a revisar una misiva de una recluta draenei. Alucino. De repente, un carraspeo me interrumpe. Thoribas mira de soslayo a Ash’Andu y le pregunto si está al tanto de lo que sucede en Villa Oscura tras acercarme. He decidido no dejarme llevar por la ira y la rabia, pero ya veremos cuánto soy capaz de aguantar así. En cuanto se entera de que Enthelion ha acudido en busca de información, tuerce el gesto.&lt;br /&gt;- Las noticias no son demasiado alentadoras como para enviar a uno de los pocos efectivos que tenemos.&lt;br /&gt;Menuda novedad, ¿acaso cree que no lo sé? De todos modos, él quería ir y yo tan sólo he aprovechado su viaje para mantenerme al tanto. Puedo darle la orden de retorno cuando quiera.&lt;br /&gt;- Los ciudadanos del bosque han enfermado. Juraría que han trasladado a todos a Ventormenta y, los que no han enfermado, han perdido el uso de la razón. Eso último es lo que más me preocupa.&lt;br /&gt;¿Que eso le preocupa? ¿Le preocupa que los humanos de Villa Oscura hayan perdido el uso de razón antes que lo sucedido en Vallefresno? Nosotros no podemos hacer nada, y la guerra de nuestros bosques se ha detenido para ser llevada a las Tierras Altas de Arathi. Estar parados es tontería.&lt;br /&gt;- ¿Y volver locos, Dalria?- me pregunta-. Locos o enfermos, es una decisión un tanto extraña.&lt;br /&gt;- No he dicho de ir a Villa Oscura, pero ir a Ventormenta e intentar indagar un poco más.&lt;br /&gt;¿Qué mal podría hacernos investigar en la capital humana?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- ¿Acaso te has cansado de esto?- señala la ciudad con un gesto de cabeza.&lt;br /&gt;Hay demasiada paz, demasiada tranquilidad… Y eso me inquieta, junto al no haber podido hacer nada por Vallefresno. Sigo sintiéndome impotente, y ver problemas y no hacer nada… me puede.&lt;br /&gt;- Son SUS problemas, no los nuestros- me replica.&lt;br /&gt;Por su parte, los Centinelas no tendrán actividad alguna en lo que sucede en Ventormenta y alrededores, sea lo que sea lo que esté sucediendo.&lt;br /&gt;- Intenta decidir algo por ti misma de una vez, Dalria.&lt;br /&gt;¿Que intente qué? Ambos tenemos el mismo poder, ¿pero de qué sirve si cada uno va por su lado en cuanto podríamos hablar las cosas y decidir algo entre nosotros? No sé si quiero llegar a entenderle.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-220623416972428721?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/220623416972428721/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/cosa-de-dos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/220623416972428721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/220623416972428721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/cosa-de-dos.html' title='Cosa de dos'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-8698601078706019298</id><published>2010-07-02T23:33:00.003+02:00</published><updated>2010-07-03T00:36:05.595+02:00</updated><title type='text'>Una grata sorpresa</title><content type='html'>Me había ido a la Atalaya de Maestra para ver cómo iban las cosas, pero todo sigue igual de tranquilo como la última vez que vine con Enthelion, a quien ascendí recientemente a Centinela. Por runa, Thoribas se había mostrado molesto ante tal acto, pero poco me importa. Regreso a la ciudad, al área de entrenamiento específicamente, para encontrarme con él. Cuando le encuentro y me saluda, tiene varios arañazos en la cara. Los acaricio con suavidad, pretendiendo no hacerle el más mínimo daño. ¿Thoribas? No, ni siquiera conoce a quien se lo hizo. Suspiro tras asegurarme de que se ha desinfectado las heridas, diciéndole que se presente ante el Archidruida en cuanto curen.&lt;br /&gt;- ¿Me ha reclamado?- pregunta.&lt;br /&gt;- No, pero para que al menos te conozca y se le bajen los humos.&lt;br /&gt;Thoribas necesitaba entender de una vez que ambos liderábamos la Orden, que yo tenía tanto derecho como él a tomar mis decisiones. Me despido de él, no sin decirle antes que la Alianza está en tregua con la Horda aparentemente. No nos dará el territorio perdido, pero sin duda es mejor que perder el poco que nos queda; en eso coincido con el Kaldorei. Pero eso también significa otra cosa, no tenemos nada más que hacer por ahora. En Vallefresno ya no habrá ningún movimiento por parte de la Horda.&lt;br /&gt;- ¿Te aposentarás en el Barracón?&lt;br /&gt;¿Quedarme allí para ver al druida constantemente? No quiero perder la cordura aún más con él. Finalmente me pongo rumbo al Bancal de los Artesanos para ir a casa. Por fin podré descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Archidruida, ¿disponéis de un momento para hablar conmigo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ahora no podrá ser, Centinela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Carraspeo por runa al escuchar la respuesta de Thoribas y me dispongo a hablar.&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Thoribas, te agradecería que dispusieras de un pequeño momento para atender al Centinela Dath'anar Filo Sombrío. No te robará demasiado tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ya lo tengo delante, descuida-&lt;/span&gt; contesta Enthelion.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Delante? Estoy en Costa Oscura-&lt;/span&gt; le responde el druida.&lt;br /&gt;¿Quién estará en el Barracón si no es él? Decido acercarme y echar un vistazo. Para mi sorpresa, el felino que hay en el Barracón se convierte en una elfa de piel blanquecina y cabellos níveos. Rápidamente me abalanzo sobre ella para abrazarla.&lt;br /&gt;- ¡Nahim!&lt;br /&gt;No he podido evitar el grito al ver a mi hermana. Hacía meses que no sabía nada de ella. Enthelion se aparta mientras nos mira y Nahim me pregunta si es mi marido, ante lo cual contengo la risa y le contesto que no.&lt;br /&gt;- Entonces... ¿Thoribas es tu marido? Lo acaba de nombrar ese elfo- me dice.&lt;br /&gt;Vuelvo a negar. No hay nada en el mundo que me hiciera desear casarme con él, ni siquiera cuando estaba enamorada.&lt;br /&gt;- ¿Aún no te has casado? Deberías darte prisa, escuché que tienes un hijo.&lt;br /&gt;¿Es que va a contar mi vida entera delante de Enthelion? Afortunadamente es avispado y nos deja a solas, pero ella ni siquiera espera a que se haya marchado hasta formular la próxima pregunta.&lt;br /&gt;- ¿Cuánto tiempo ha tardado en abandonarte el padre?&lt;br /&gt;- Se fue al norte sin saber que estaba encinta- le contesto-. Volvió y... desapareció otra vez, de modo que le doy por muerto ya.&lt;br /&gt;- O quizá esté con otra- se encoge de hombros-. Alguien que desaparece así, de repente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le pregunto que dónde ha estado todo este tiempo, me contesta simplemente que "por ahí", sin darle demasiada importancia... del mismo modo en que me dice que ha tenido dos niñas semi-elfas y que Arcthor desapareció. Sabía que ese humano le daría problemas.&lt;br /&gt;- Sigues igual que siempre. ¿Cuándo vas a hacer algo con ese pelo?&lt;br /&gt;Noto su cambio de tema, no es algo de lo que ella quiera hablar, por lo que le sigo el juego y le pregunto a qué vienen las prisas por casarme. Estoy muy bien sola. Además, le recuerdo que Ayshlad desapareció y que para Thoribas tan sólo fui un juego. Realmente estoy bien tal y como estoy ahora. No, no sigo esperando a que Ayshlad regrese. No se lo merece. De repente, se aleja, despidiéndose como si nada hubiera sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo del Barracón y me acerco a la orilla de las aguas de la ciudad. A mi paso, veo a Enthelion. Creo que ha escuchado la conversación, pero ahora tengo otras cosas en mente. Mientras tanto, escucho a Thoribas dándole órdenes al Centinela por runa.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Espérame en la entrada de la ciudad, elfo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Todos tenemos un nombre, Conejito&lt;/span&gt;- le replico, llamándole como solía llamarle el gnomo.&lt;br /&gt;Al cabo de un rato, oigo cómo le ordena de malas maneras que se largue. Ya ha terminado con mi  paciencia. Su actitud es totalmente deprimente. Necesita tomarse un descanso y relajarse... por no decir que necesita desaparecer. Decido volverme al Barracón, anunciándoselo a Enthelion con un gruñido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nahim... ¿Qué ha pasado contigo? Ha cambiado, pero mis predicciones no iban equivocadas. Le avisé sobre Arcthor y me ignoró. Finalmente se encontró con lo que le dije.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-8698601078706019298?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/8698601078706019298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/una-grata-sorpresa.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8698601078706019298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8698601078706019298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/una-grata-sorpresa.html' title='Una grata sorpresa'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-3045748671637344445</id><published>2010-07-02T15:09:00.003+02:00</published><updated>2010-07-02T16:48:02.469+02:00</updated><title type='text'>Luz en la oscuridad</title><content type='html'>Miro hacia la cama vacía antes de desperezarme. Me lavo la cara y cojo una manzana de mi morral, comenzando a comérmela mientras la saboreo bien. Tras ello, le hago la cama al Kaldorei y miro a través de la ventana. Dijo que volvería antes de caer la noche cerrada y esta mañana ya no estaba. El atardecer cae imperceptiblemente sobre el oscuro cielo de Costa Oscura.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Los movimientos de la Horda han cesado, y no cuentan con fuerzas suficientes para retomar Vallefresno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Enthelion ya ha recibido la información que queríamos, perfecto. Pero, si la Horda no va a retomar Vallefresno... ¿Qué van a hacer? Y lo que es peor, ¿qué vamos a hacer nosotros ahora?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Es cuanto YO os he dicho-&lt;/span&gt; salta Thoribas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tenías razón, lo admito. ¿Algo más?- le contesto tras un suspiro. Realmente me pone enferma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Retira inmediatamente a sea quien sea que hayas mandado. Has reconocido tu error, ahora enméndalo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;¿Qué tiene Thoribas en la cabeza?&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;No estamos en Vallefresno y lo sabe. Además, él no es absolutamente NADIE para ordenarme a mí NADA. Somos iguales, por más que él se proponga ser mi superior. Que le entre ya en la cabeza que no me voy a poner a hacer cuanto él quiera. Pudo dominarme al principio, pero ya no. Que aprenda cual es su lugar, pues yo ya he aprendido cual es el mío.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Me despierta un suave golpe. Alguien llama a la puerta. Me levanto, la abro un poco mientras me froto los ojos y la empujo suavemente para que Enthelion pueda pasar.&lt;br /&gt;- ¿Te he despertado?- pregunta mientras me mira.&lt;br /&gt;- No, descuida- miento.&lt;br /&gt;Le miro mientras pasa al interior, cerrando la puerta al mismo tiempo que disfruto de su suave aroma. Sí, huele bien. No trae buenas noticias, ni tampoco por parte de Hoja de Ámbar, quienes no iban a aparecer. No hay nada que nosotros podamos hacer. Si quiere regresar a Darnassus, puede hacerlo libremente. Sin mobilización alguna de tropas, no hacemos nada en Auberdine. ¿Qué podíamos hacer, conocernos? No, quiero evitar volver a implicarme en amistad alguna con los miembros de la Orden, no quiero repetir lo sucedido con Thoribas. Con el tiempo, quizás. Por ahora, mejor así. Me sabe mal tener que ordenarle que se retire a la ciudad, pero es lo único que podemos hacer.&lt;br /&gt;- Después de tanto tiempo, nos aplastan así, como si nuestra defensa hubiera sido siempre nula- desvía su mirada mientras habla, enojado.&lt;br /&gt;- Estoy tan frustrada como tú, pero... Yo ya he perdido toda esperanza.&lt;br /&gt;Jamás creí poder perderla, pero todo indicaba que Vallefresno ahora le pertenecía a la Horda a excepción de la Atalaya de Maestra. Rebusco en el armario algo de ropa para cambiarme antes de regresar a Darnassus. Él está delante, pero en este mismo momento me da igual. Me cambio de camisa y me pongo el tabardo de la Orden.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Cruzamos el muelle para coger el barco que nos lleva hasta la Aldea Rut'theran, en Teldrassil. Enthelion cree que me castigo a mí misma por recordarme una y otra vez que no hemos podido hacer absolutamente nada e insiste en que hemos hecho lo posible, pero deberíamos haber insistido más. Me aferro a una de las barandillas, clavando la mirada en el mar y la espuma que forma el barco en la superficie de éste. Una vez llegamos a Darnassus tras desembarcar, nos detenemos en los Jardines del Templo, frente al banco de la ciudad. Me gusta su confianza y se lo hago saber.&lt;br /&gt;- Intento no dejarme amedrentar por palabras necias o cobardes, Dalria. No dejes que te confundan a ti.&lt;br /&gt;Desgraciadamente, es todo cuanto Thoribas logra conmigo: confundirme. Al menos su esperanza no se apaga tan fugazmente como la mía y eso me incita a recobrar fuerzas. Es una suerte haber dado con él, en todos los aspectos. Tan sólo espero que sea bueno en el combate.&lt;br /&gt;- Mi camino por hoy acaba aquí. Que Elune te guarde.&lt;br /&gt;Me inclino levemente ante él, haciéndole una pequeña reverencia antes de marcharme. A pesar de no haber esperanzas ya, no todo está perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estarás contento con los últimos acontecimientos, ¿no?- le pregunto a Thoribas-. Si nos necesitas, ya estamos en la ciudad.&lt;br /&gt;- Podéis descansar tranquilos, no os necesitaré.&lt;br /&gt;- Claro, olvidaba que eras autosuficiente, perdona.&lt;br /&gt;- No entraré en tu juego de críos, Dalria.&lt;br /&gt;Me tumbo sobre la cama tras ponerme algo más cómodo, tapándome con la fina sábana mientras dejo la runa bajo la almohada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre hay una débil luz que ilumina hasta las noches más oscuras, tan sólo hay que dar con ella en vez de quedarse a que ésta nos alcance.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-3045748671637344445?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/3045748671637344445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/miro-hacia-la-cama-vacia-antes-de.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3045748671637344445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3045748671637344445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/miro-hacia-la-cama-vacia-antes-de.html' title='Luz en la oscuridad'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-4145543582051313581</id><published>2010-07-01T02:14:00.003+02:00</published><updated>2010-07-01T03:15:35.318+02:00</updated><title type='text'>Esperanza marchita</title><content type='html'>El tiempo transcurría lentamente, sin ninguna novedad respecto a nada. Thoribas seguía en las suyas. Una fuerte lluvia nos dejó a Enthelion y a mí sin poder acudir a Vallefresno, tal y como teníamos previsto. Aproveché para hablar un poco con él y comenzar a conocerle. Además, sentía curiosidad por el nombre que parecía reacio a utilizar, Dath'anar. Le dejé descansar tranquilamente en la cama, mientras yo recurría al rincón de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le miro. Aún está dormido. Procuro no hacer ruido, pero de repente abre los ojos, adormilado. Afortunadamente no he sido yo quien le ha despertado, o eso dice él. Decido ir a darme un baño para refrescarme y terminar de despertarme. Afortunadamente, esta vez ha venido cuando ya me he vestido. Seguimos sin tener noticias de ningún movimiento por parte de la Horda, y tampoco sabemos si Hoja de Ámbar acudirá a la defensa de lo que resta de Vallefresno. No recuperaremos Astranaar, aunque la Horda no ataque. Nadie parece dispuesto a hacer nada, excepto Enthelion y yo, pero... ¿Qué podíamos hacer? Dos Kaldorei tendrían las de perder si intentaban nada.&lt;br /&gt;- No van a hacer nada al respecto, Dalria. Cada día que pasa estoy más seguro de ello.&lt;br /&gt;¿Qué podía pasar si terminaban con Vallefresno? Desde ahí tenían acceso a Costa Oscura, al puerto de Auberdine que les llevaba a Darnassus, al Exodar y a Ventormenta. ¿Acaso esperaban que se presentaran en las puertas de las capitales? De ser así, estaría todo perdido para la Alianza.&lt;br /&gt;- Quizás Thoribas esté en lo cierto. Quizás... esté todo perdido y no seamos capaces de verlo- confieso-. Pero no quiero darme por vencida.&lt;br /&gt;- Las fuerzas invasoras de la Horda no son mucho mayores que las nuestras. Han sido más listos, aunque mi orgullo me impida admitirlo.&lt;br /&gt;Más me duele a mí admitir que Thoribas tiene razón, que está en lo cierto y que Vallefresno ya no nos pertenece más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente me tumbo sobre la arena, acariciándola. Él ha apoyado un codo y se ha reclinado ligeramente. Clavo la mirada en el cielo, pensando en lo que Vallefresno significa no sólo para mí, si no para toda mi raza. ¿Pero qué podemos hacer si vuelven a atacar?&lt;br /&gt;- Creo que nunca me había sentido tan... impotente- me sincero.&lt;br /&gt;- Tendrás que volver a meterte en el agua si luego te tiras en la arena.&lt;br /&gt;Noto su cambio de tema mientras me señala el  pelo. Cojo un mechón, húmedo y lleno de arena. Bueno, no hay mal que por bien no venga, pero no puedo dejar de sentirme mal. Me siento culpable por la situación del bosque colindante a Costa Oscura, aunque soy consciente de que no tengo nada que ver. De lo que sí soy culpable es de no haber acudido antes a su defensa. Nos hemos puesto en contacto con quienes debíamos, hemos ido a Vallefresno... pero es como si no pasara nada. Sospecho que Enthelion, a pesar de no admitirlo, también ha perdido toda esperanza, pues no tiene argumento alguno para contradecirme. Lo que más me molesta es darle la razón a Thoribas.&lt;br /&gt;- Rasganorte le ha cambiado mucho.&lt;br /&gt;- Nada cambia a nadie, sólo lo destapa.&lt;br /&gt;Miro brevemente al Kaldorei.&lt;br /&gt;- Por mí ya puede quedarse en Darnassus el tiempo que quiera, y si regresara al norte sería incluso mejor.&lt;br /&gt;Finalmente la ira hace mella en mí. No debería hablar así de un compañero, del superior de otras personas, de modo que me disculpo. Debo calmarme. Noto cómo sus dedos se enredan entre uno de mis mechones, limpiándomelo de arena, hasta que se levanta. Se pone en marcha, rumbo a Darnassus, para conseguir algo de información tras despedirnos.&lt;br /&gt;- Albergo pocas esperanzas, para qué engañarme a mí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin esperanzas... ¿Qué nos queda?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-4145543582051313581?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/4145543582051313581/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/esperanza-marchita.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4145543582051313581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4145543582051313581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/07/esperanza-marchita.html' title='Esperanza marchita'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-853754750830546097</id><published>2010-06-30T02:16:00.001+02:00</published><updated>2010-06-30T02:16:37.293+02:00</updated><title type='text'>Prioridades</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Jamás me he sentido tan bien como ahora, en el agua, donde me siento relajada y libre. No me irá nada mal un baño antes de irme mañana a Vallefresno.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Thoribas… ¿Qué es lo que ha pasado contigo?&lt;/span&gt;, me pregunto. Pero la respuesta está bien clara, aunque me cuesta admitirlo. Ha jugado conmigo. Ha hecho bien su papel de ser un compañero ejemplar. Aunque al principio fuera arrogante, más tarde se comportó… y desgraciadamente me rendí a él. Día tras día me pregunto si alguna vez fue real algo de lo vivido con él. Me pregunto si…&lt;br /&gt;- Oh, lo lamento.&lt;br /&gt;Me cubro con los brazos, dándome la vuelta para ver a Enthelion sobre la arena, dándose la vuelta. ¿Es que siempre que me baño tiene que aparecer alguien? Salgo del agua rápidamente y me visto, consciente de que me he sonrojado, me da igual incluso estar empapada.&lt;br /&gt;- Ve a secarte- me dice-, no debes estar muy cómoda.&lt;br /&gt;Le contesto que, desgraciadamente, he terminado acostumbrándome a tener que salir del agua de estas maneras. Thoribas solía aparecer siempre, pero… ¿Por qué no soy capaz de quitármelo de la cabeza? Empiezo a enojarme conmigo misma. Enthelion me mira mientras sonríe burlonamente y yo sigo notándome las mejillas encendidas. Voy un momento a la posada para cambiarme y regreso junto a él velozmente, con una toalla liada en el pelo para secármelo.&lt;br /&gt;- Si quieres darte un baño, adelante. Prometo no aparecer.&lt;br /&gt;Sonríe mientras me pregunta si se lo prometo, ante lo cual no puedo evitar reírme y decírle que sí. Fijo mi mirada en el horizonte, dejando caer la toalla al suelo para desenredarme el pelo con las manos, consciente de que me está mirando. Me adelanto un par de pasos y me siento sobre la arena. Cuando me vuelvo, busco al Kaldorei con la mirada, pero ha desaparecido de mi vista.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- Si él no viene… ¿Por qué habría de venir Hoja de Ámbar?&lt;br /&gt;Tras unos minutos ha aparecido tras de mí. Me giro para mirarle y devuelvo la mirada hacia el mar. Es guapo, pero su níveo cabello hace que me acuerde de Thoribas.&lt;br /&gt;- Él no tiene esperanza alguna, nunca la ha tenido en nada- le contesto finalmente.&lt;br /&gt;- ¿Y tú, crees en él?&lt;br /&gt;Realmente no lo sé, y se lo confieso. A los pocos segundos se despide de mí. Me quedo un rato más sentada sobre la arena antes de irme a dormir. ¿Hoja de Ámbar aparecerá? ¿Qué pasará con Vallefresno?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por una vez creo que debo poner prioridad entre mis pensamientos… y Thoribas, que es lo primero que me viene a la cabeza, es lo último. Lo primero es lo primero: Vallefresno. Desconocemos los próximos movimientos de la Horda, desconocemos incluso si alguna Orden vendrá a defender lo que queda de nuestros territorios. En caso de quedarnos Enthelion y yo solos… Tendremos que rendirnos. Eso o dejar que pongan fin a nuestras vidas para seguir arrasando nuestros bosques. Si apareciera alguien, habrá que ponerse de acuerdo en una estrategia, enviar a unas cuantas personas para intentar averiguar qué pretende la Horda, por dónde va a avanzar… si es que lo hace.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ahora eso es todo cuanto debe ocupar mi mente.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-853754750830546097?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/853754750830546097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/prioridades.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/853754750830546097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/853754750830546097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/prioridades.html' title='Prioridades'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-5419929022065427297</id><published>2010-06-30T02:15:00.000+02:00</published><updated>2010-06-30T02:16:12.069+02:00</updated><title type='text'>Ira</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;El Templo de la Luna de Darnasus es imponente y hermoso, tanto su exterior como su interior. Siempre que me acercaba me quedada embobada, pero ahora no tenía tiempo que perder. Debía poner al corriente al Templo respecto al comportamiento de Thoribas desde su regreso. Era inadmisible. Cuando entro, no tengo más remedio que detenerme, pues Thoribas se interpone en mi camino.&lt;br /&gt;- ¿Qué diablos vas a hacer sin mi ayuda?- me pregunta.&lt;br /&gt;¿Qué voy a hacer sin su ayuda? He podido tirar adelante sin su ayuda gracias a que él se ausentó indefinidamente, al menos mi recluta no había sido enviado por nadie del Templo. Estoy segura de poder hacer cuanto me proponga sin la ayuda de nadie, mucho menos la de él. Tras un breve intercambio más de palabras, mi paciencia estalla en una bofetada. Mira a su alrededor, pero a mí me da igual quién se halle presente. Ha acabado con el poco aguante que me quedaba.&lt;br /&gt;- No tienes capacidad para llevar esto sola.&lt;br /&gt;- No me conoces lo suficiente como para afirmar eso.&lt;br /&gt;- Lo afirmo, Dalria. No eres capaz.&lt;br /&gt;Tras soltar un par de estupideces más, se marcha sin dejarme acabar. Cuando él decide que ha terminado, los demás tienen que terminar también. Perfecto. El Templo de la Luna puede quedarse sin estas nuevas. En primer lugar porque estoy irritada, soltaría sandeces y se me notaría malhumorada. Y en segundo lugar porque… ¿Qué voy a conseguir realmente así? Nada más que darle algo de razón. No necesito que el Templo decida nada por mí, sé perfectamente qué hacer.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;- Me parece patética e infantil tu forma de actuar&lt;/span&gt;- le reprocho. Nuevamente, otro numerito por runa. Odio hacer esto, pero no hay otra forma de que me haga caso.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Simplemente he conseguido lo que me he propuesto, Dalria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Sí, el qué?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Siendo tan fácil de manejar, ¿realmente crees que estás preparada para decidir por ti misma?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No, se equivoca. Era fácil de manejar al principio, pero ya no. Ahora sé cual es mi lugar en la Orden, sé qué puedo y no puedo hacer.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No mezcles lo personal-&lt;/span&gt; le advierto.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No me refiero a eso, si no a darte la vuelta en el Templo de la Luna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Finalmente le digo qué es lo que quiero, finalizar una conversación cara a cara de una vez. Estoy harta de que se acaben cuando él quiera, de tener que bailar a su ritmo, de las tonterías que dice contínuamente… Estoy cansada de él. Al final logro poder encontrarme con él en el Barracón.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tenemos una breve discusión respecto al estado de Vallefresno. Mis planes son defender lo que quede, los suyos son pasar de todo. Me marcho, pero cuando monto sobre mi sable escucho su voz. ¿Con quién hablo ahora, con el aire tal vez?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- La conversación ha acabado&lt;/span&gt;- me responde por runa.&lt;br /&gt;Finalmente, doy la orden de retirada a Enthelion.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Tan manejable, Dalria… Espero que Thrall no negocie contigo la esclavitud del pueblo Kaldorei, o será nuestro final.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Necio, estúpido, arrogante, egocéntrico, irritante… No había adjetivo alguno que le llegara a definir. Ojalá no hubiera vuelto de Rasganorte, ojalá se hubiera podrido allí.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cuando llego a Auberdine, me encuentro con Enthelion y me disculpo rápidamente por el numerito que ha tenido que aguantar, acariciando la cabeza de su sable. Le ordeno la retirada, dándole parte de razón a Thoribas. Sí, tiene razón, por poco que me guste, en que si intentamos algo, acabaremos muertos.&lt;br /&gt;- No, General… No la tiene.&lt;br /&gt;- Os envío a una muerte casi segura, en eso sí tiene razón- le digo.&lt;br /&gt;- Si no me enviáis vosotros, iré por mi cuenta con los centinelas Ala de Plata, General.&lt;br /&gt;Me gusta. Su decisión y su confianza en sí mismo me gustan. No obstante, le hago saber que mis planes son seguir en Vallefresno, independientemente de la Orden.&lt;br /&gt;- Será un placer tenerte como compañero de batalla si es lo que deseas.&lt;br /&gt;La casa de mi hermana, ahora vacía, le servirá para descansar. Por hoy nos quedaremos aquí, en Costa Oscura. Mañana será otro día y ya veremos qué haremos.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-5419929022065427297?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/5419929022065427297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/ira.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/5419929022065427297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/5419929022065427297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/ira.html' title='Ira'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-4122768621207684039</id><published>2010-06-26T00:29:00.001+02:00</published><updated>2010-06-26T00:29:56.338+02:00</updated><title type='text'>Lo correcto</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;No, Elune no nos ha dado la espalda en ningún momento, tan sólo falla nuestra parte. No hemos hecho nada, absolutamente nada, por proteger Astranaar y todo cuanto han atacado. Siendo sincera conmigo misma, me avergüenzo por ello. Es como si nos hubiéramos rendido en vez de darlo todo. Según Enthelion, podría ser miedo. Quizás simplemente sea que algunos consideren más importantes sus vidas que las de todo un bosque, o la falta de coraje. Mantengo la vista en el exterior mientras me dice que yo lo tengo. ¿Tengo realmente el coraje necesario? No estoy segura de ello. Thoribas sin duda creería que soy estúpida. Sin darme cuenta he fruncido el ceño, acordarme de Thoribas me pone enferma. Sigo sin estar segura de qué siento por él, pero sé que me ha utilizado.&lt;br /&gt;- Dame tu opinión, ¿vendrán?- me pregunta respecto a Hoja de Ámbar y vuelvo la mirada hacia él.&lt;br /&gt;- Confío en que lo hagan, y creo que lo harán en cuanto haya otro ataque por parte de la Horda. Sería vergonzoso para una división Kaldorei no acudir cuando se le necesita.&lt;br /&gt;- Lamento no tener la misma confianza que tú- me confiesa.&lt;br /&gt;- Ahora mismo es todo cuanto nos queda, Enthelion. Confiar y tener esperanza.&lt;br /&gt;Asiente y se marcha lentamente bajo mi atenta mirada, la cual aparto una vez desaparece de mi vista. Va al aserradero.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ha pasado bastante rato desde su marcha. Saco de una de mis bolsas una pequeña manta blanca, aquella con la que resguardé del frío a mi pequeño Erglath mientras le daba el pecho, con la que le arropé mientras dormía acunado en mis brazos. Monto en el sable y me dirijo hacia un improvisado campamento abandonado cercano a Astranaar. Enciendo un fuego y me quedo sentada al lado de éste, con la manta entre mis manos y la mirada fija en las ruinas de la aldea.&lt;br /&gt;Erglath, mi pequeño… ¿Dónde estará? Sé que debo ponerme en su busca, sé que si no lo hago pronto morirá.&lt;br /&gt;Era alto, de cabello verde y con los mismos ojos que su padre, Ayshlad. Sé que era él por sus ojos, por su marca de nacimiento y porque todo en él ponía en conocimiento que se había criado con los gnomos y los enanos de Forjaz. No quiero ni saber cómo había llegado, tal vez una falla temporal o algo. Me odiaba por el hecho de que jamás me hubiera puesto en su busca, me consideraba mala madre y… sí, sé que lo soy. No puedo reprocharle nada. Thoribas me tomó por una loca cuando le dije que el elfo que se hallaba frente a él era mi hijo. Mi niño, que después de varios años me había conocido para verme morir. De algún modo u otro, había llegado a mí a través del tiempo. Baenre me puso al corriente de que se había llevado a mi bebé, diciéndole que lo mataría. Prefería morir antes que darme otra oportunidad para dar con él. Ahora el tiempo corre en mi contra y no he hallado pista alguna.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pensando en todo eso, no me he dado cuenta de que Enthelion se ha acercado a mí.&lt;br /&gt;- ¿Estás bien?&lt;br /&gt;- Sí, tranquilo- le contesto-. Tan sólo esta recordando cómo era Astranaar y Canción del Bosque antes de que la Horda atacara.&lt;br /&gt;- No es conveniente que nos quedemos demasiado tiempo, Dalria.&lt;br /&gt;Apreto ligeramente la manta antes de echármela al hombro y ponerme en pie, mientras le doy la razón. Sí, ha sido una estupidez por mi parte ensimismarme ahí.&lt;br /&gt;- Déjame montar contigo- le digo.&lt;br /&gt;Nos acercamos a su sable y dejo que monte sobre él. Acto seguido, pongo las manos sobre sus hombros para montar tras él, aferrándome a su cintura para no caer. Huele bien.&lt;br /&gt;Una vez llegamos a la Atalaya de maestra, desmonta y me tiende la mano para ayudarme. No me gusta el tacto de sus guantes, aunque son de cuero bueno. Volvemos ambos a nuestro habitual puesto en la Atalaya y miro hacia el frente, pensando en Erglath.&lt;br /&gt;- ¿Te ocurre algo?- me pregunta, mirándome el vientre.&lt;br /&gt;Le observo, sin saber a qué se refiere. Después, sigo su mirada. Inconscientemente me estaba acariciando el estómago.&lt;br /&gt;- Oh, es una costumbre.&lt;br /&gt;Ladea la cabeza, no muy convencido al parecer.&lt;br /&gt;- Di a luz a finales de año y aún no me he acostumbrado a estar… plana, por así decirlo.&lt;br /&gt;Esboza media sonrisa en sus labios y aparto rápidamente la mirada de ellos, volviéndola hacia el frente.&lt;br /&gt;- ¿Cuándo vendrá el Archidruida?&lt;br /&gt;- No lo sé. He intentado averiguarlo, pero… no parece tener demasiadas ganas de venir.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Thoribas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Si?-&lt;/span&gt; sigue gustándome escuchar su voz, aunque sea por runa.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Cuándo piensas venir?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Piensa venir cuando acabe con sus asuntos, magnífico. Cuando Enthelion le pregunta por dichos asuntos, le contesta que no son de incumbencia, aunque sí lo son de la mía. Le he reprochado que vaya a dejar que la Horda acabe con cuanto aún nos queda en Vallefresno.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Hago lo correcto, simplemente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Lo correcto es dejar que acaben con nuestras tierras, sin más?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo correcto es lo que estoy haciendo. Punto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Me irrita. Me irrita a más no poder.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-4122768621207684039?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/4122768621207684039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/lo-correcto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4122768621207684039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4122768621207684039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/lo-correcto.html' title='Lo correcto'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-1139113171901543638</id><published>2010-06-13T19:41:00.001+02:00</published><updated>2010-06-13T19:41:38.072+02:00</updated><title type='text'>Amanecer</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;     &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;La noche cae sobre Vallefresno lentamente, dándole un encanto único. Voy a hacer la primera guardia, despertaré a Enthelion de madrugada. Me pregunta por la casa que hay al norte, cerca de la linde con Costa Oscura. Sí, tiene razón. Allí estaremos seguros y siempre está provista de mantas para los viajeros que pasan allí las noches. Él va a disponer los sables mientras yo recojo nuestras cosas. Montamos y nos detenemos a los pocos pasos. Parece que en Astranaar hay algo de movimiento, pero rápidamente cesa, por lo que retomamos la marcha hasta que llegamos.&lt;br /&gt;Cojo las cosas tras acariciar a mi sable, Do’Anar, y las dejo en el piso superior. Observo a mi compañero mientras sube, apoyada en la barandilla.&lt;br /&gt;- Daré una vuelta en busca de una charca durante un rato, si no os importa. Volveré en cuestión de una hora- me anuncia.&lt;br /&gt;- La charca más cercana está frente a la Atalaya de Maestra.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Me he despertado hace unas cuantas horas, he ido a por algo de fruta a Astranaar y estoy vigilando el camino. Esto me recuerda a cuando estuve aquí con Thoribas, aún encinta y esperando a que Ayshlad apareciera. Escucho  unos pasos tras de mí, Enthelion ha despertado finalmente. Le pongo rápidamente al día: Thoribas se retrasará y la Horda no ha dado ningún paso, por lo que voy a echar un vistazo por los alrededores. Monto en mi sable, admirando su belleza. Pelaje suave y blanco, atigrado, con patas fuertes y una excelente dentadura, por no hablar de sus uñas retráctiles. Tras echar una ojeada a la Atalaya de Maestra, me dirijo a una charca cercana  para darme un pequeño baño. Tengo la extraña sensación de que no estoy sola, pero no veo a nadie. Dejo que mi cuerpo se seque con la brisa y me visto, volviendo a montar tras dejarme el pelo suelto para que se seque por el camino.&lt;br /&gt;Al llegar, no veo a nadie, pero eso cambia cuando subo. Creí que Enthelion habría salido, pero no es así. Dejo mi arma y mi armadura en un rincón, colocándome bien el tabardo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- Si necesita algo, no tiene más que pedirlo. No os resultará beneficioso estar así en estas circunstancias, General.&lt;br /&gt;Le miro con una pequeña sonrisa. Sé que no me resultará beneficioso preguntarme en cada momento de cada día dónde estará mi hijo, y cómo estará. Pero es un tema que difícilmente puedo alejar de mis pensamientos. Es imposible que no piense en él. Apenas pude disfrutar con él en mis brazos o bebiendo de mi leche. Fue algo mágico. Ojalá me hubiera largado de allí con mi pequeño cuando tuve la ocasión, ojalá no hubiera detenido a Thoribas cuando fue detrás del gnomo para recuperarle.&lt;br /&gt;- Sólo una pequeña cosa. Puedes dejar de llamarme General o de tratarme con tanta formalidad. Admiro tu cordialidad, pero no es necesaria.&lt;br /&gt;Percibo esa deliciosa sonrisa en sus labios mientras permanece con la mirada al frente.&lt;br /&gt;- Te lo agradezco, de veras.&lt;br /&gt;Charlamos un poco más respecto a la situación.&lt;br /&gt;- Es una lástima que estemos perdiendo todo esto.&lt;br /&gt;- Madera, es cuanto ven los orcos aquí- me dice.&lt;br /&gt;Realmente es hermoso ver el amanecer en Vallefresno, cómo el sol se alza imponente e intenta atravesar con sus rayos las copas de los árboles.&lt;br /&gt;- Pero ni el sol puede con el bosque- murmura.- No sé por qué ellos deberían poder.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- Es como si Elune nos diera la espalda- digo finalmente.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;       &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-1139113171901543638?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/1139113171901543638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/amanecer.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1139113171901543638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1139113171901543638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/amanecer.html' title='Amanecer'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-4504340743018381065</id><published>2010-06-10T20:07:00.001+02:00</published><updated>2010-06-10T20:07:14.686+02:00</updated><title type='text'>Atalaya de Maestra</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Regreso al lado de Enthelion, hablamos respecto a la situación de Vallefresno una vez más y la de la Orden misma. No tenemos miembros, tan sólo una recluta, él, Thoribas y yo. Además, el Archidruida no me ha puesto al corriente respecto a la novata. No sé ni su nombre ni su experiencia en combate, nada. Tendría que guiarme por las últimas palabras que había escuchado de mi camarada. Desde que se marchó a Rasganorte que se había convertido en un iceberg andante. Se mostraba distante, frío, prepotente y no me ponía al día de nada.&lt;br /&gt;- Como siga así no me quedará más remedio que avisar a la Alta Sacerdotisa y que haga lo que deba con él- le anuncio.&lt;br /&gt;No se mostraba en ningún modo cooperativo, ni siquiera parecía preocuparse por cómo iban las cosas en Vallefresno. Sonrío al Centinela brevemente mientras le miro. Es un Kaldorei agradable a la vista.&lt;br /&gt;- Lamento vuestra situación. Si puediera ayudar en algo, sólo tendríais que decírmelo.- Sus palabras parecen totalmente sinceras, con ganas de ayudar-. Aunque ahora no pienso con claridad- murmura.&lt;br /&gt;Ojalá sepa qué le pasa para poder ayudarle. Me conformaría con ayudar por poco que fuera, aunque sea para sentirme mejor conmigo misma por no haber podido hacer nada por Astranaar. No obstante, decido retractarme. No tengo que darle mi opinión personal respecto al Archidruida y tampoco quisiera que le prejuzgara tras escucharme dolida.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Se ha adelantado hasta un montículo cercano y se queda inmóvil, con la mirada fija en a saber dónde. Le miro y decido acercarme, poniéndole una mano sobre el hombro para que sepa que estoy ahí.&lt;br /&gt;- ¿Os encontráis bien?&lt;br /&gt;Gira su hermoso rostro hacia mí, pero no llega a mirarme. En sus labios se dibuja media sonrisa.&lt;br /&gt;- Claro, ¿por qué?- me pregunta.&lt;br /&gt;- Parecéis algo… nostálgico.&lt;br /&gt;Me señala el edificio principal de la Atalaya de Maestra, hacia donde desvío mi mirada durante un momento antes de volver a mirarle.&lt;br /&gt;- Estoy viéndola arder. Al igual que todos los árboles de alrededor.&lt;br /&gt;Apreto ligeramente mi mano sobre su hombro. No sé a quién trato de consolar, si a él o a mí misma. Sé que si la Horda decide avanzar, arrasarán con este lugar también.&lt;br /&gt;- Estamos aquí para evitar eso, Enthelion.&lt;br /&gt;- Es lo único que me consuela, que voy a segar mi vida intentando defenderlo. Pero preferiría disfrutarlo.&lt;br /&gt;Vuelve la vista hacia el frente, sonriendo.&lt;br /&gt;Finalmente decido irme a un rincón. Vallefresno evoca en mí recuerdos tanto estupendos como dolorosos. No me gustaría que me viera llorar. Antes de no poder controlar mi voz, saco de mi bolsillo la runa.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Thoribas, en tu estancia en el norte… ¿Le viste por allí?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿A quién?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- A mi hijo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Ni siquiera le reconocería, Dalria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo, Erglath es lo único que tengo en la cabeza. Me arrepentiré de por vida tras haber dejado que Baenre se lo llevara. Poco antes de que el gnomo llegara a por él, le había dado el pecho, sintiéndome orgullosa al ver el brillo ambarino de sus pequeños y tiernos ojitos.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- No se aleje demasiado&lt;/span&gt;- es Enthelion.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Es éste?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí- &lt;/span&gt;le digo a Thoribas tras su pregunta.- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No he salido de la Atalaya, descuidad. Enseguida regresaré, sólo necesito algo más de… aire.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aprovecho que la conversación ha finalizado para desahogarme un poco. Al cabo de unos minutos, escucho unos pasos tras de mí. Enthelion se acerca y corro a secarme el rostro con las mangas mientras me pongo en pie, limpiándome el trasero de pequeñas briznas de hierba.&lt;br /&gt;- ¿Estáis… bien?&lt;br /&gt;- Sí, perfectamente.&lt;br /&gt;Carraspeo un poco para serenar mi voz. No he sonado convincente.&lt;br /&gt;- Sentaos, estaré arriba.&lt;br /&gt;Agradezco que no sea como Thoribas y de que se dé cuenta de que necesito estar sola un poco. Es un buen chico.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-4504340743018381065?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/4504340743018381065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/atalaya-de-maestra.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4504340743018381065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4504340743018381065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/atalaya-de-maestra.html' title='Atalaya de Maestra'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-5108068989870157775</id><published>2010-06-10T00:33:00.001+02:00</published><updated>2010-06-10T00:33:34.703+02:00</updated><title type='text'>Cenizas</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;- Me limitaré a estar alerta y esperar vuestras instrucciones.&lt;br /&gt;- Por ahora quédate por la Atalaya o sus alrededores- le dije.&lt;br /&gt;Enthelion parecía ser un buen soldado, pero intuyo que no siempre acatará las órdenes que se le den. Me da la sensación de que se negará a cumplir cualquier cosa que vaya contra sus principios, y me alegraría que fuera así. Salgo del pequeño habitáculo y me dirijo hacia la ladera, pidiéndole a Thoribas por runa que envíe a su recluta hacia aquí y para que se ponga en contacto con Hoja de Ámbar. A los pocos minutos, el Centinela se acercó a mí. Sí, un ataque contra la Atalaya sería funesto y no, no contábamos con aliados. Me asustaba la idea de traer aquí a nadie por si sufríamos alguna baja. No me veía capaz de soportar el pensamiento de que mis decisiones acabaran con la vida de ninguno de mis hombres. Me levanté y anuncié a Enthelion que iría a echar un vistazo por los alrededores de Astranaar y rápidamente se ofreció a acompañarme, a lo que accedí gustosamente. Montamos y nos pusimos en dirección a la aldea.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Poco antes de llegar, desmontamos y dejamos ocultos a nuestros sables. Las vistas desde donde estábamos eran, sencillamente, devastadoras. No pude evitar llevarme una mano a los labios, procurando controlarme para no llorar. No quedaba nada de cuanto conocía allí. Todo había quedado destrozado. Y pensar que hacía poco más de una semana que había estado ahí con Thoribas… Debo admitir que desgarróseme el alma cuando lo contemplé una vez comencé a caminar cautelosamente por las ruinas. Enthelion se escabulló sigilosamente entre los restos de la aldea y le perdí rápidamente de vista. Poco después le dije por runa que regresara a la Atalaya, pues yo iría a echar un vistazo por la parte este.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; – Esperaré en la salida este de Astranaar. Avisadme para cualquier cosa, no tardaré en llegar- me dijo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Estuve rondando por el camino principal. No había señales de ningún miembro de la Horda, de modo que regresé hacia la aldea. Enthelion estaba esperándome, como dijo, en la salida este. Se mantenía en posición firme. Le expuse cómo andaban las cosas y di la orden de regresar a la Atalaya.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una vez allí, dejé mi arma, mis hombreras y mis guantes a un lado. Nos habíamos apostado en un pequeño hueco detrás del edificio principal. Noté la mirada de mi compañero fija en mí, pero no dejé que eso me perturbara. Tenía cosas mejores en las que pensar.&lt;br /&gt;- ¿Os ocurre algo?&lt;br /&gt;Él y sus impecables modales.&lt;br /&gt;- Tengo cosas en la cabeza que no tocan, lo siento.&lt;br /&gt;- No es fácil olvidarse de algunas cosas, no tienes porqué disculparte.- ¿Enthelion tuteándome? Me había dejado de piedra en ese momento.- No la molesto más, estaré ahí arriba dejando mis cosas.&lt;br /&gt;…Otra vez. Recogí lo que me había quitado y lo dejé junto a sus objetos. Le observé durante unos segundos, recordando algo.&lt;br /&gt;- Se me olvidaba comentarte algo… Quizás aparezca un gnomo de vez en cuando; ignora todo cuanto diga o haga. Os irá bien para mantener la compostura e incluso la cordura.&lt;br /&gt;- Como queráis- contestó, frunciendo el entrecejo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cogí mi runa y me aparté un tanto.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Thoribas, ¿avisaste a la muchacha respecto al gnomo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Para qué? Si le hace algo, le freirá vivo.&lt;br /&gt;- ¿Una chica con carácter?- &lt;/span&gt;le pregunté.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Con mucho, créeme. ¿Cómo ha resultado el nuevo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No debía dar mi opinión al respecto a sabiendas de que estaría escuchando, así que me limité a decir que esperaba algo peor. Por su parte, dijo que la elfa parecía dar la talla con creces. Estaba segura de que Enthelion no me defraudaría.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Por lo poco que he visto de él ya te puedo decir que la da&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Lo veremos dentro de poco, descuida&lt;/span&gt;- me anunció.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Estoy segura de ello. Por cierto, Thoribas… Guarda las distancias con la chica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿Celos? En absoluto, aunque creo que lo dije más por ira contenida que por otra cosa.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-5108068989870157775?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/5108068989870157775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/cenizas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/5108068989870157775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/5108068989870157775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/cenizas.html' title='Cenizas'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-8259193206243741537</id><published>2010-06-10T00:32:00.001+02:00</published><updated>2010-06-10T00:32:59.683+02:00</updated><title type='text'>Un nuevo recluta</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Thoribas había ingresado a una Kaldorei, a quien aún no había tenido la oportunidad de conocer, y ahora era mi oportunidad de hacer lo mismo. De aspecto fuerte y piel grisácea, el elfo me mira mientras me dedica una sonrisa.&lt;br /&gt;- Saludos.&lt;br /&gt;Le observé detenidamente, fijándome en su condición física. Estaba en plena forma y era atractivo. No obstante, me interesaba averiguar si era capaz o no de obedecer órdenes y ver otras aptitudes, no sólo las físicas; su habilidad en batalla sería algo que con un poco de suerte no tardaría en ver. Desgraciadamente no me gustaba la idea de mandar a nadie a la batalla. Le pregunté lo típico, por qué quería ingresar en la orden y su edad, no sería el primero que no llega a los dos cientos años y quiere entrar sin tan siquiera haber recibido entrenamiento alguno.&lt;br /&gt;- Tres cientos veintiseis. ¿Acaso importa?&lt;br /&gt;- Siempre importa. Sois joven, pero tenéis el cuerpo trabajado. ¿Cuánto hace que empezásteis a ser entrenado?&lt;br /&gt;- Desde que tengo uso de razón- contestó.&lt;br /&gt;Alguien entrenado al parecer, por fin.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Charlamos un poco respecto a las noticias provenientes de Vallefresno. Astranaar estaba en ruinas, hecho cenizas. Me gustaba cómo hablaba, su seguridad en sí mismo y en sus palabras, aunque no se excedía. Sus modales fue lo que más me llamó la atención de él, impecables. Hoy día era cada vez más difícil hallar gente de nuestra raza que no pareciera un humano. A la mayoría se les podía ver camino del Cerdo Borracho, si no saliendo de éste. Finalmente le di la runa. Estaría bajo mis órdenes directas como Centinela. Le dije dónde conseguir un tabardo de la orden para comprarlo y me despedí de él, dirigiéndome al Barracón de los Centinelas para hablar con Thoribas. Como mínimo Enthelion sabía cómo usar una runa. Estaba impaciente por recibir órdenes, aunque por ahora no había nada que pudiera hacer más que esperar.&lt;br /&gt;Tuve que esperar unos minutos antes de recibir a Thoribas. Afortunadamente no tuve que ponerle al día respecto a Astranaar. No obstante, él no parecía tener la menor gana de participar en la batalla. ¿A qué esperábamos para empezar a recuperar nuestro territorio? De Vallefresno podían pasar perfectamente a Costa Oscura, y de ahí a las capitales de Darnassus, Ventormenta y El Exodar. Decidí no seguir con el tema y hablarle brevemente del nuevo recluta. El tercer punto, disculparme por mi comportamiento, me lo ahorré. Finalmente le anuncié mi decisión de mobilizar a los reclutas que tuviéramos a la Atalaya de Maestra. Si él no quería hacer anda, perfecto, pero que no se dijera después que no se intentó defender nuestros territorios. Finalmente salí malhumorada del barracón. No había forma de entablar una conversación normal y corriente con él.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Me cité con Enthelion para ir a la Atalaya. Defenderíamos como mejor pudiéramos lo poco que nos quedaba de territorio en nuestro querido bosque. Nos encontramos en el centro de Darnassus y fuimos juntos hacia la Aldea Rut’theran para coger el barco. Allí le expuse lo hablado con Thoribas.&lt;br /&gt;- El Archidruida prefiere tomarse las cosas con calma, pero el tiempo corre en nuestra contra.&lt;br /&gt;- Calma, eso no existe para nosotros ahora mismo.&lt;br /&gt;- Precisamente por eso he dado la orden de mobilización. No voy a permitir que perdamos nuestras tierras sin más. Somos pocos y el Archidruida no parece tener intención alguna de participar.&lt;br /&gt;- ¿No está a favor de combatir?- me preguntó. Parecía sorprendido por el hecho, pero yo ya me había adaptado a la pasividad de Thoribas.&lt;br /&gt;- Se encontrará con nosotros en la Atalaya de Maestra cuando haya zanjado unos cuantos asuntos.&lt;br /&gt;Al llegar a Auberdine, entré en la casa de mi hermana para recoger las cosas que allí había dejado con anterioridad. Me encontré rápidamente con Enthelion y nos dirigimos rápidamente a la Atalaya, donde no encontramos a nadie, para nuestra sorpresa.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- Esperaremos- anuncié.&lt;br /&gt;¿Qué otra cosa podíamos hacer mientras nuestras esperanzas disminuían?&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-8259193206243741537?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/8259193206243741537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/un-nuevo-recluta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8259193206243741537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/8259193206243741537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/un-nuevo-recluta.html' title='Un nuevo recluta'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-7760027139092302461</id><published>2010-06-10T00:31:00.004+02:00</published><updated>2010-06-10T00:32:10.563+02:00</updated><title type='text'>De vuelta a los inicios</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Habíamos llegado a la base de Ventormenta tras su regreso. No había ninguna novedad respecto a nosotros, tan sólo la guerra en Vallefresno y la caída del Rey Exánime habían sido capaces de hacernos platicar un poco más.&lt;br /&gt;- Seguir con el reclutamiento mientras buscaba a mi hijo, hasta que la guerra llegó a Vallefresno- fue mi respuesta cuando preguntó qué había hecho durante todo este tiempo.&lt;br /&gt;- Ahora podremos centrarnos en lo que realmente nos concierne.&lt;br /&gt;- Y… esperando que alguien se pusiera en contacto tras marcharse sin decir nada- le reproché.&lt;br /&gt;Sí, había avisado de que iría a Rasganorte a través de una misiva, pero se había pasado meses sin recibir ninguna noticia suya. Creí que tras lo último sucedido entre ambos en Auberdine se dignaría a, como mínimo, pedir disculpas. Jamás imaginé que tendría tanta cara.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- Recogeré mis cosas y volveré a Auberdine mientras, tienes el cuarto de arriba preparado.&lt;br /&gt;Me levanté sin tan siquiera mirarle y subí las escaleras lentamente. Creí que diría algo, pero no fue así. Recogí las pocas cosas que había dejado en una mochila de cuero y, cuando me levanté y fui a salir del dormitorio, le encontré en la puerta.&lt;br /&gt;- ¿Lo dices en serio?- inquirió.&lt;br /&gt;- ¿Tú qué crees?&lt;br /&gt;- Que te gustaría atravesarme por haberte dejado sola con esto- contestó.&lt;br /&gt;Creo que eso ya fue el colmo. Recuerdo que a punto estuve de echárselo todo en cara, pero no era momento de encolerizarse. No, no podía permitir algo así, no podía dejar que viera cuan afectada me hallaba en esos momentos. Simplemente… debía mantener la compostura y la calma. Le dije que le esperaría en Auberdine para ir con él hacia Astranaar y apareció allí al día siguiente. Apenas intercambiamos unas cuantas palabras durante nuestra estancia allí -tan sólo de la renovación de rangos dentro de la orden-, procuré evitarle lo máximo que pude. Yo decidí ir a la casa cercana a la linde con Costa Oscura. Un felino blanco se me acercó y me fijé en sus marcas mientras le acariciaba. Era un druida, no cabía la menor duda.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Baenre no tardó en aparecer, molestando nuevamente… y descubriendo a Thoribas, quien se había comenzado a instruir como druida. De modo que el pasivo felino era él, con quien me había mostrado amable a más no poder e incluso mínimamente cariñosa. Esto ya empezaba a sobrepasarme. Mientras Thoribas y el gnomo, Baenre, parecían mantener una entretenida discusión, cogí mis cosas e intenté alejarme de allí lo antes posible. Creí haber pasado desapercibida, pero rápidamente me llamó Thoribas por runa.&lt;br /&gt;-  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Qué diablos haces? ¿Dónde estás?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No te preocupes por dónde estoy o dejo de estar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No te entiendo, ni a ti ni a tu comportamiento-&lt;/span&gt; como si fuera algo demasiado difícil de entender-. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mañana iré a Darnassus para empezar con el reclutamiento, espero verte allí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Bien, ¿algo más?&lt;/span&gt;- inquirí.&lt;br /&gt;Tras decirme que dejara de hacer el idiota y de contestarle que se hiciera él responsable de sus actos, refiriéndome a lo pasado en Auberdine antes de su partida, preguntó:&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Realmente le estás dando vueltas a eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Sí, le estoy dando vueltas a eso&lt;/span&gt;- contesté, ya molesta y cansada.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Pues déjalo apartado. Fue un error y una idiotez que nunca debió haber pasado y no se repetirá. Problema resuelto, Dalria. Ahora piensa con claridad en lo que de verdad tenemos que hacer, buenas noches.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Un error… eso había sido para él. Me hallaba de camino hacia Rut’theran mientras repetía para mí misma lo que acababa de decirme, incrédula. Desde luego que fui una necia. Nada más llegar a mi destino, Baenre ya estaba esperándome para decirme que estaba huyendo. Precisamente lo que necesitaba ahora era tener a Baenre en mis narices, precisamente una charla sobre huir en cuanto lo único que hacía era ir a desahogarme con los muñecos de entrenamiento. Estaba hasta por golpear al gnomo que se hallaba frente a mí, pero no lo hice. El pequeño energúmeno cogió su caña de pescar y me lanzó el anzuelo, haciéndome una pequeña herida en el vientre. Me sujetó con fuerza del cinturón y me arrastró de nuevo hacia el puesto de vuelo de Rut’theran, desde donde me dirigí a Auberdine.&lt;br /&gt;Al llegar, recibí el correo. Un Kaldorei, llamado Dath’anar Filo Sombrío, quería ingresar en la orden; en el cuerpo de los Centinelas, específicamente. Le contesté que pronto me citaría con él en el puente cercano al Enclave Cenarion, como pronto haría.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Reconozco que me retrasé un  poco. Al llegar tan sólo vi a un grupo de Centinelas atentas a su capitana, poniéndose al día de las nuevas en Vallefresno. Astranaar se encontraba bajo asedio, había sido reducido a cenizas. Mientras escuchaba atenta la conversación, vislumbré a un elfo alto y de cabellos níveos. Tal vez fuera él, pareca estar esperando a alguien. Miré alrededor por si había alguien más y, finalmente, me acerqué a él.&lt;br /&gt;- ¿Enthelion?&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-7760027139092302461?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/7760027139092302461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/de-vuelta-los-inicios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/7760027139092302461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/7760027139092302461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/de-vuelta-los-inicios.html' title='De vuelta a los inicios'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-4825676017997175913</id><published>2010-06-10T00:31:00.003+02:00</published><updated>2010-06-10T00:31:47.113+02:00</updated><title type='text'>El paso del tiempo</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Nuestro trabajo durante meses fue nulo. Thoribas y yo íbamos de un sitio a otro e hicimos acto de presencia en los Juegos de Nethergarde. El primer día, nada más llegar, me vi obligada a retirarme. Las patadas del ser que llevaba en mi interior eran demasiado fuertes como para incluso poder desmontar. El segundo día no me vi con ánimos de presentarme y el tercero acudí, finalmente. Thoribas fue nombrado como el mejor tirador de Nethergarde; lástima que me lo perdiera. Finalmente regresamos a Vallefresno, asentándonos en Canción de Bosque. Qué lugar más hermoso, a pesar de estar cerca de Satyrnaar y el Aserradero Grito de Guerra.&lt;br /&gt;Cómo no, Baenre se presentó y Thoribas decidió dejarme a solas con él. En qué momento… Estaba notando unas punzadas en el vientre y al gnomo no se le ocurría otra cosa que mantenerme en forma. Me hizo correr por todo Canción de Bosque hasta que no pude más y finalmente me cortó el pelo, sin más. Yo ya estaba harta de él y la noche empezaba a caer, del mismo modo en que las punzadas se acentuaban. Me guarecí en el interior de un árbol hueco e intentaba agarrar entre mis manos cuanto pudiera para soportar el dolor. Llamé a Thoribas, pero fue en vano. Baenre acudió en su lugar y rápidamente me trajo mantas. No puedo decir que dar a luz sea nada placentero, pero es un gozo poder ver al fin a quien has llevado y alimentado dentro de tu vientre durante tanto tiempo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Erglath Brisa Nocturna, mi hijo, quien Baenre decidió llevarse dos días después… Aunque se adelantó y se lo llevó al día siguiente, sin que yo pudiera haber hecho nada. Erglath… Cuánto lamento no haberle protegido y haberle mantenido conmigo. Después de todo lo acaecido con mi hijo y su desaparición, Thoribas volvió a mostrarse frío conmigo y volvieron las discusiones iniciales. Me reprochaba lo ocurrido con Erglath, y razón no le faltaba. Sentí como si me hubiera dado la espalda, justo en el momento en que más necesitaba tener a alguien a mi lado. Con el lento paso del tiempo todo volvió a la normalidad, aunque continuaba buscando a mi hijo. Mis esperanzas por encontrarle y por volver a tenerle conmigo no habían desaparecido.&lt;br /&gt;A medida que pasaban los días, la frialdad de Thoribas fue disminuyendo y mi búsqueda empezaba a cesar. Fue entonces cuando sucedió, en Auberdine, poco antes de que Thoribas partiera hacia Rasganorte. Llevaba días lloviendo sin parar y nos habíamos quedado en la pequeña casa que mi hermana tenía allí. La última noche que pasamos allí le besé como si fuera la última vez que lo fuera a hacer, sin saber que realmente lo sería. Me tumbó sobre la cama mientras me deshacía en sus brazos y no recuerdo ni siquiera haberle dicho cuánto le quería. Como siempre, en el momento más oportuno, Baenre hizo su entrada… atravesando la ventana que había sobre nosotros.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pronto partió al norte y yo me dediqué a entrevistar a posibles reclutas que carecían de motivación alguna, otros preferían no hacer nada o eran completamente nulos en el combate e ineptos hasta para sostener un arma. También había retomado mi búsqueda, con nuevas esperanzas para encontrar a Erglath. Pasaron los meses sin resultado alguno, sin reclutas… y sin una sola noticia de Thoribas.&lt;br /&gt;Fue al principio del cuarto mes cuando recibí una misiva. Thoribas llegaría pronto a Ventormenta, así que no perdí el tiempo en ir al puerto de la capital humana. Estaba furiosa. No había recibido noticias de él durante mucho tiempo, le creí muerto. Tardó un par de días en los que yo ni me había movido del puerto, tan sólo para caminar entre los muelles. En cuanto llegó, ni siquiera desmontó de su sable. Más tarde pidió disculpas por no haberse puesto en contacto antes, pero yo no estaba dispuesta a aceptarlas. Me mostré irremediablemente fría y enojada con él. La Horda, mientras tanto, había atacado Vallefresno y pronto llegarían a Astranaar si no se hacía nada. Thoribas descansaría durante un par de días mientras yo me quedaba en Auberdine. No tenía ningunas ganas de estar cerca de él, me exasperaba.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-4825676017997175913?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/4825676017997175913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/el-paso-del-tiempo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4825676017997175913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/4825676017997175913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/el-paso-del-tiempo.html' title='El paso del tiempo'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-3126825436353219251</id><published>2010-06-10T00:31:00.001+02:00</published><updated>2010-06-10T00:31:19.917+02:00</updated><title type='text'>Indicios de locura</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;¿Cuánto hace que le conozco? ¿Cuánto hace desde que Thoribas me habló por primera vez de los Centinelas de Elune? El tiempo pasa volando cuando los problemas ocupan tu mente, apenas percibes el paso de éste. Soy incluso incapaz de recordar cuándo fue la última vez que vi a mi familia o a Ayshlad.&lt;br /&gt;- ¿En qué piensas?&lt;br /&gt;Sacudo la cabeza, despertando así de mi estúpido ensimismamiento. Miro a Thoribas quien, aparentemente, llevaba un rato observándome.&lt;br /&gt;- Ugh…&lt;br /&gt;Alza las cejas, prestándome atención cuando me llevo una mano al vientre.&lt;br /&gt;- Tranquilo, sólo ha sido una patada.&lt;br /&gt;Y de las gordas, por si fuera poco. A pesar de todo, sigue alertado. Afortunadamente hemos dejado nuestras discusiones sin sentido. Estoy casi segura de que se debían a Ventormenta, a que a él le agradaba tan poco esa ciudad como a mí. O, simplemente, puede deberse a Vallefresno. Su paz, su armonía, su belleza.&lt;br /&gt;- ¿De cuánto estás?&lt;br /&gt;- Aún queda, descuida.&lt;br /&gt;Prefiero evitar el tema. Estoy en el último mes, me queda nada. Sin embargo, si se lo digo, querrá que no participe en batalla, querrá que me vaya.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Había olvidado lo que era ver un amanecer en Vallefresno. Es lo más hermoso que jamás he visto.&lt;br /&gt;Cuando Thoribas se acostó, fui a dar un paseo. Me bañé en un lago cercano y me quedé tendida bajo la luna. Su piel es de un color parecido y… Y yo soy estúpida, completamente estúpida. ¿En qué narices estoy pensando?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El día pasa lento y tranquilo. Se ha puesto ya la ropa de batalla, así que iré también a por la mía.&lt;br /&gt;- Tú te quedas- me dice.&lt;br /&gt;- ¿Perdón?&lt;br /&gt;- No vas a luchar en tu estado.&lt;br /&gt;Estoy perfectamente. No lucharé cuerpo a cuerpo, de modo que al bebé no le sucederá nada. Me clava la mirada, SU mirada. Le doy la razón y le deseo suerte. Me desquicia, consigue lo que quiere de mí. Me veo irremediablemente obligada a amarle u odiarle. Desgraciadamente es lo primero. Me estoy volviendo loca.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-3126825436353219251?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/3126825436353219251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/indicios-de-locura.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3126825436353219251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3126825436353219251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/indicios-de-locura.html' title='Indicios de locura'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-905378016264108431</id><published>2010-06-10T00:29:00.001+02:00</published><updated>2010-06-10T00:29:16.020+02:00</updated><title type='text'>Camino</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Busqué a Thoribas por los alrededores, incluso en el extraño sótano de la taberna donde hablamos cuando me contó sobre los Centinelas de Elune. Ni rastro del Kal’Dorei.&lt;br /&gt;Tan sólo queda la estructura del edificio calcinada y Thoribas la contempla. Cuando me acerco se vuelve, mirándome seriamente. Odio cuando lo hace. Me hace sentir culpable e impotente, más aún si es que eso es posible.&lt;br /&gt;- ¿Qué ha pasado?&lt;br /&gt;La impotencia que siento es tal que cuando me encojo de hombros y le digo que no lo sé, no sale sonido alguno de mis labios. He de tragar saliva para poder hablar.&lt;br /&gt;- Quizá haya sido el gnomo, pero no puedo asegurártelo. Me despertó el humo.&lt;br /&gt;Asiente y su semblante permanece intacto. Dirige una última mirada hacia los restos de la casa antes de mirar mi vientre y luego a mí. Instintivamente cruzo los brazos sobre mi vientre, como procurando ocultarlo.&lt;br /&gt;- ¿Estáis bien?&lt;br /&gt;- S-sí- murmuro.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Me han entrado ganas de llorar, pero decido tragarme las lágrimas mientras vamos a Vallefresno. Es un bebé que no deseo tener, ni siquiera dar a luz. No con Ayshlad desaparecido. No obstante, se ha preocupado por él también. Ahora me siento mal por no desear tener el niño que crece en mis entrañas. Una vez en Vallefresno, le guío hacia una casa cercana a la linde con Costa Oscura. Thoribas ha recibido una misiva de un tal Arkhon. La Horda está talando nuevamente más de la cuenta y debemos hacerles frente. Insiste en que me quede y no acuda.&lt;br /&gt;- Ahora sois dos, tienes que pensar también en la vida de tu hijo.&lt;br /&gt;Vuelvo a cubrirme el vientre. Odio la sensación que se apodera de mí lentamente. Que Elune me perdone por los sentimientos que guardo hacia mi hijo no-nato.&lt;br /&gt;- Iré- insisto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Como era de esperar, mi decisión de ir al ataque contra la Horda no le ha gustado. Hemos cenado en silencio y, sin saber por qué, me quedo mirando el exterior. Noto la atenta mirada de Thoribas sobre mí, así que me voy hacia la entrada de la casa. Creo que es el deseo de que Ayshlad vuelva lo que me hace seguir esperándole como ahora hago. Estoy tan distraída que no he oído a Thoribas acercarse.&lt;br /&gt;- ¿Sucede algo?&lt;br /&gt;Niego con la cabeza, volviéndome hacia él.&lt;br /&gt;- Creo… que a pesar de todo sigo esperándole- musito.&lt;br /&gt;No sé ni qué hago hablando con él de todo esto, pero es cierto que necesito hablar con alguien y que es la única persona a la que tengo en estos momentos.&lt;br /&gt;- ¿A tu prometido?&lt;br /&gt;- Sí, aunque… Prefiero darle por muerto- murmuro.&lt;br /&gt;- ¿Qué harás con él?- mira brevemene hacia mi vientre.&lt;br /&gt;- No estoy segura- admito.- Tampoco estoy segura de que quiera tenerlo.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-905378016264108431?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/905378016264108431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/camino.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/905378016264108431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/905378016264108431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/camino.html' title='Camino'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-6937361647544157037</id><published>2010-06-10T00:25:00.000+02:00</published><updated>2010-06-10T00:26:09.235+02:00</updated><title type='text'>Llamas</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;No, no le sentó nada bien, incluso peor que a mí. La elfa lleva sin salir un par de días del cuarto del piso superior, no se ha molestado siquiera en bajar a comer nada. Además, la convivencia con Thoribas tampoco es que sea nada sencilla. Prefiero pasarme el día fuera de la base a soportar eternos silencios. Afortunadamente, no creyó conveniente decir nada respecto a mi estado a Darnassus. Me fui precisamente de allí y de Auberdine para evitar comentarios. No quería que hablaran de mí, que chismorrearan acerca de mi embarazo y quién podría ser el padre. Yo ya tenía suficiente recordando día a día que tenía un pequeño ser creciendo en mis entrañas y que Ayshlad había desaparecido, sin rastro alguno.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El gnomo había estado molestando, intentando entrar por todos los medios. Al fin algo de silencio. Thoribas me pone al día con la situación en Vallefresno, pronto los Centinelas acudiremos al frente para defender nuestras tierras una vez más del ataque por parte de la Horda. Hace meses ya acudí a algo semejante, aunque consiguieron avanzar. Aún y a pesar de que deseo ir, de que daría la vida por nuestras tierras y nuestra raza, insiste en que me quede en Ventormenta o que atienda a los heridos en el frente. Soy buena con el arco, puedo atacar a distancia sin que me ataquen o vean.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- Estás embarazada. Piensa en tu hijo.&lt;br /&gt;Es su decisión, una vez más.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ha marchado y el cuarto superior, por alguna extraña razón, está vacío. La hija de los Mantoscuro se ha largado delante de nuestras narices sin que nos percatáramos. Aprovecho que la soledad, la paz y la tranquilidad reinan en la base para ir al piso superior y acostarme. Dormir en el suelo no le ha hecho ningún bien a mis riñones. El crío, además, parece esperar a que esté dormida para dar patadas.&lt;br /&gt;Ah… Por fin.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Algo me alerta y me despierta. Huele a humo, a quemado. No dudo en salir corriendo de la cama y abrir la puerta, aunque una gran nube de humo negro se eleva por las escaleras. Me tapo la nariz y la boca con el cuello de la camisa, bajando rápidamente. En el centro de la sala están todos los libros de las estanterías apilonados junto a las sillas y la mesa, ardiendo. Las llamas han comenzado a prender cuanto tienen cerca y la entrada en nada comenzará a arder. No hay nada que pueda hacer, así que salgo rápidamente. Los guardias de la ciudad han acudido rápidamente, pero tampoco pueden hacer nada. Me preguntan si estoy bien y qué ha sucedido, pero ni yo misma lo sé.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-6937361647544157037?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/6937361647544157037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/llamas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/6937361647544157037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/6937361647544157037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/llamas.html' title='Llamas'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-2987103730854516562</id><published>2010-06-10T00:20:00.002+02:00</published><updated>2010-06-10T00:21:17.882+02:00</updated><title type='text'>Kharanos</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Afortunadamente pude deshacerme del gnomo, que me había trepado para verme los pechos. Reconozco que tengo algo más de lo normal, para mi desgracia, y el hecho de estar encinta había ayudado a que crecieran un poco más. No obstante, no son del tamaño de una vaca como para haberme ganado ese mote. Desgraciadamente, había perdido de vista también a Thoribas.&lt;br /&gt;Salgo fuera de la taberna para respirar algo de aire puro y fresco. No me he traído nada de abrigo y el frío se me cala en los huesos. Thoribas aparece repentinamente ante mis narices. Aunque me ha sobresaltado, empiezo a acostumbrarme a este tipo de cosas.&lt;br /&gt;- ¿Estás bien?&lt;br /&gt;Asiento, aunque en realidad me estoy congelando y me encantaría volver dentro.&lt;br /&gt;- Voy a reclutar por aquí y los alrededores.&lt;br /&gt;Le parece bien y monto en mi sable de hielo al grito de &lt;em&gt;Gatito XXL&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Do’Anar le intenta clavar las zarpas, pero el maldito gnomo se escurre con facilidad. Rápidamente nos alejamos de Kharanos. Llegamos a una explanada, desmonto y comienzo a patear la nieve para quitarme la mala leche de encima. Después de un rato paseando por Dun Morogh, volvemos a Kharanos. Desmonto, dejando a Do’Anar fuera.&lt;br /&gt;Observo a Ash’Andu, tirada sobre la cama de Thoribas.&lt;br /&gt;- Pst, ¡ven! ¿Qué haces ahí?&lt;br /&gt;Ni se inmuta, así que él ya se encargará de sacarla fuera. Cuando entro a mi cuarto veo a la elfa, la tal Mantoscuro. Cierro la puerta y decido ir a otra parte a pasar la noche.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cuando la mañana llega, Thoribas nos avisa para que nos larguemos. Afortunadamente le damos esquinazo al gnomo, no le aguantaría más, ni un segundo más. Ha estado toda la noche y parte de la mañana tocándome la moral, persiguiéndome y trepándome. Me duele la espalda de aguantar su peso, aún y a pesar de que es poco. Debería decirle al Guardián que estoy encinta, pero no me gustaría que me expulsaran de los Centinelas por mi estado. Por ahora, creo que eso lo dejaré. He conseguido disimular mi vientre y no era nada fácil, la verdad.&lt;br /&gt;Una vez en Ventormenta, volvemos a la casa de la Calle de los Degolladores. La elfa sube al piso superior, ya que Thoribas ha decidido prestárselo a ella sola. Eso significa que ambos dormiremos donde podamos y, desgraciadamente, yo no estoy para dormir en el suelo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Creo que, ahora que estamos solos, es el momento idóneo.&lt;br /&gt;- Hay… algo que debo decirte.&lt;br /&gt;Frunce ligeramente el ceño mientras me clava la mirada, con los ojos entrecerrados. Si ya es algo que me va a costar decir, de este modo aún más.&lt;br /&gt;- Estoy… estoy… esperando un hijo.&lt;br /&gt;Lo he dicho muy bajo inconscientemente, así que espero no tener que repetirlo. La idea no me agrada y seguro que a él tampoco.&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-2987103730854516562?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/2987103730854516562/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/kharanos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/2987103730854516562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/2987103730854516562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/kharanos.html' title='Kharanos'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-7540071548024147844</id><published>2010-06-10T00:20:00.001+02:00</published><updated>2010-06-10T00:20:24.259+02:00</updated><title type='text'>Frío</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Despierto. El cuello me grita que no debí haberme quedado dormida en la silla observando mapas. Me desperezo y oigo pasos provenientes de la escalera. Baja lentamente, con paso seguro y decidido. Me giro para saludarle con un gesto de cabeza, a sabiendas de que no debo tener muy buena pinta y de que me duele notablemente todo.&lt;br /&gt;- ¿Has dormido aquí?- pregunta.&lt;br /&gt;- Sí, debía seguir mirando todo esto.&lt;br /&gt;Mira los mapas que tengo sobre la mesa, los cuales pertenecen a las zonas cercanas a las ciudades pertenecientes a la Alianza. Enarca una ceja y me mira fijamente. Diría que es capaz de intimidarme con una simple mirada, de dejarme helada.&lt;br /&gt;- ¿Para qué?&lt;br /&gt;- Tenemos que reclutar y ya que en Ventormenta no conseguimos hacerlo, tendremos que ir a otra parte.&lt;br /&gt;- ¿Adónde?&lt;br /&gt;¿Espera que le diga yo todo, ha pasado de prepotente a inútil? ¡Por Elune! Creo que voy a necesitar mucha paciencia.&lt;br /&gt;- Podríamos comenzar por Dun Morogh.&lt;br /&gt;Asiente y se dirige hacia la puerta. En el último momento se detiene, volviéndose hacia mí.&lt;br /&gt;- Prepara tus cosas. Voy a por ella, te vemos en el Tren Subterráneo.&lt;br /&gt;Cierra la puerta tras de sí. Me ha dejado con una cara de estúpida que no se me borrará hasta que no reaccione.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;¿A por ella? Espero que se refiera a la tal Mantoscuro. Recojo todo y me pongo la única ropa de manga larga que tengo. No será suficiente para el frío de las tierras de Dun Morogh, pero aguantaré. Ash’Andu y yo nos dirigimos tranquilamente hacia el Tren Subterráneo, pero rápidamente me doy la vuelta. El gnomo de la cresta verde está ahí, pero parece no haberme visto. Maldición. Nos fundimos en las Sombras mi felina compañera y yo, esperando no ser vistas.&lt;br /&gt;- ¡Eh, tú!&lt;br /&gt;¡Maldición! Doy la vuelta, afortunadamente hay dos entradas al Tren Subterráneo y seré capaz de perderle de vista. Llego hasta donde están Thoribas y… Maldita sea, es la elfa que me ayudó con el gnomo. ¿Qué narices hace con él? Bah, ahora da igual. Nos adentramos en el Subterráneo para coger el tren que nos llevará hasta Forjaz.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nada más llegar a la capital enana, allí estaba el dichoso gnomo. Ya había prevenido a mis compañeros y ellos decidieron entrar en sigilo para despistarle y poder yo huir más fácilmente. Lo consiguieron y se dirigieron a la salida de Forjaz, cabalgando en sus monturas. Yo también lo hice, pero por otra parte. Finalmente llegamos a Kharanos y nos dirigimos a por nuestras habitaciones. Yo ya entro estornudando, el frío es descomunal y se cala en los huesos, me estoy congelando.&lt;br /&gt;- Ya tengo las habitaciones- me anuncia Thoribas.&lt;br /&gt;Le sigo hacia el piso inferior de la taberna junto a la elfa. Hay algo que no me agrada de ella, mucho menos me ha gustado saber que era ella el miembro de los Mantoscuro que buscábamos. Aunque eso, de algún modo u otro, me ha relajado. Creo que me ha tranquilizado el hecho de saber que no venía acompañándole a él.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Llegamos a la puerta de un par de habitaciones y abre las puertas. Él se queda frente a una que tiene una cama de matrimonio y nos señala la otra, con dos camas separadas.&lt;br /&gt;- Ahí tenéis la vuestra. Si queréis algo, estaré en la mía.&lt;br /&gt;¿La vuestra? ¿Que tengo que compartir cuarto con ella?&lt;br /&gt;- Eh, Thoribas, ¿puedo hablar contigo un momento en privado?- le pregunto.&lt;br /&gt;Asiente y me lo llevo hacia un rincón, aunque ella ya ha entrado en el cuarto y se ha acomodado.&lt;br /&gt;- ¿No hay ningún otro cuarto libre?&lt;br /&gt;Arruga la nariz, mirándome con los ojos entrecerrados. Intimida, desde luego.&lt;br /&gt;- ¿Qué problema hay?- inquiere.&lt;br /&gt;- No me gusta. Me encontré con ella sobre la semana pasada y hay algo de ella que no me gusta.&lt;br /&gt;Cuando empiezo a explicarle qué sucede, noto cómo algo trepa por mi espalda y se apoya sobre mi hombro, casi cayendo hacia delante.&lt;br /&gt;- ¡¡Vaquita!!&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-7540071548024147844?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/7540071548024147844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/frio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/7540071548024147844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/7540071548024147844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/frio.html' title='Frío'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-6425442545145417618</id><published>2010-06-10T00:16:00.002+02:00</published><updated>2010-06-10T00:18:40.800+02:00</updated><title type='text'>Ventormenta</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Reclutar es la enmienda que debemos llevar a cabo, una tarea algo más complicada de lo que parece realmente. En Ventormenta ya hemos hecho cuanto estaba en nuestras manos y no ha habido suerte. Encima de que somos de igual rango, Thoribas parece tomárselo de distinto modo y parece esperar que lo haga todo. Por ahora le dejaré pensar que tiene el mando.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El manto oscuro estrellado de la noche ha cubierto ya el cielo, por lo que me pongo a cenar tranquilamente en la casa que tenemos por base en Ventormenta, en la Calle de los Degolladeros. Ambos mantenemos un férreo silencio en el que me siento cómoda y el cual no quiero romper. Veo cómo los ojos de mi compañero se alzan de su plato y me miran fijamente una vez la cena ha finalizado. Me gustan sus ojos, me recuerdan a los de Ayshlad.&lt;br /&gt;- Debemos seguir reclutando- dice.&lt;br /&gt;- En Ventormenta, aunque no lo parezca, no he encontrado a nadie. Mañana seguiré con la búsqueda.&lt;br /&gt;Cojo una manzana roja, antojándoseme apetitosa. Le doy un mordisco y la saboreo; deliciosa.&lt;br /&gt;- ¿Por qué no ahora?&lt;br /&gt;Trago rápidamente, mirándole asombrada. Odio esa ciudad, más aún cuando cae la noche. La odio desde el día que llegué a ella por vez primera y aún más desde que… Bah.&lt;br /&gt;- Es de noche- me limito a contestar.&lt;br /&gt;- ¿Y?&lt;br /&gt;- Las calles son peligrosas para una dama.&lt;br /&gt;Sólo se me ocurre decir eso. No tengo ahora mismo ninguna otra excusa que servirle ni voy a decirle por qué no quiero salir de noche. Le observo y le veo enarcando una ceja.&lt;br /&gt;- Sabes defenderte, ¿no?&lt;br /&gt;Touché. Tengo que ir sí o sí.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nadie. Todo el mundo está en su casa, en las tabernas o tambaleándose frente a éstas. Paseo con cuidado, sin fiarme de quienes veo. Algo me retiene, sujetándome del hombro. Se me acelera el corazón a la par que algo golpea mi vientre desde el interior. Deslizo una mano hacia éste mientras me doy la vuelta para ver quién es. Con un poco de suerte sea el único humano en quien confío, Arcthor, el prometido de mi hermana.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Corro junto a Ash’Andu de vuelta hacia lo que tenemos por base y me aseguro que la puerta está bien cerrada cuando me hallo en su interior. Thoribas nos mira extrañado, posando su mirada en la pata herida de mi pequeña sable.&lt;br /&gt;- ¿Qué ha pasado?&lt;br /&gt;Le ignoro mientras cojo mis cosas para curar al felino. Estoy cansada, he corrido más de lo que debía.&lt;br /&gt;- ¿Qué ha pasado?- repite.&lt;br /&gt;- Humanos… Son repugnantes- me limito a contestar.&lt;br /&gt;Ash’Andu se ha tumbado en un rincón, lamiéndose la herida. meMacerco a ella con una gasa impregnada con antiséptico. Me enseña los dientes, me morderá si la toco; la conozco. Thoribas se extraña visiblemente por su reacción y espera una mejor respuesta a la que ya le he dado.&lt;br /&gt;- Ash’Andu atacó al humano que me quería “invitar a un trago”.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Limpio la herida del animal con cuidado, poniéndole después una venda. Una vez he terminado con ella, se va cojeando ligeramente al piso superior, seguramente a la cama.&lt;br /&gt;- ¿Por qué te ha gruñido?&lt;br /&gt;Me encojo de hombros, pues ni yo misma lo sé. Subo al piso superior para ver a Ash’Andu, pero la oigo gruñirme desde las escaleras. Aprovecho y me remango para ver la herida de mi brazo. Afortunadamente sólo es un rasguño.&lt;br /&gt;Vuelvo a llevar mi mano hacia el vientre. Esa pequeña monstruosidad que Ayshlad dejó en mi interior me ha dado una patada que ha dolido lo que no está escrito, pero lo que me ha gustado ha sido que la ha pegado cuando estaba en una mala situación. Supongo que habrá querido decir “eh, ten cuidado, vuelve a la casa que ahora somos dos”.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-6425442545145417618?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/6425442545145417618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/ventormenta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/6425442545145417618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/6425442545145417618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/ventormenta.html' title='Ventormenta'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-1239532480665776503</id><published>2010-06-10T00:16:00.001+02:00</published><updated>2010-06-10T00:16:27.598+02:00</updated><title type='text'>Centinelas de Elune</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Una vez más me encuentro en el Parque, en Ventormenta. No sé ni qué hago aquí, ni siquiera soy consciente de hacia dónde miro. Cojo una de las manzanas de mi zurrón y le doy un mordisco, casi tragándomela directamente. Ni me molesto en saborearla. La vida ha perdido mucho sentido para mí, pero también ha adquirido otro. Voy a ser madre y no sé cómo me lo voy a montar, ya no he de mirar únicamente por mí, si no también por el pequeño ser que crece en mi interior. Me observo durante un momento el vientre y decido ir a ponerme algo que lo disimule. Cuando salgo de la posada, miro el correo, por si algo interesante hubiera en él, esperando a ser hallado.&lt;br /&gt;Para mi sorpresa, encuentro una misiva. La tomo entre mis manos y la leo. No dice quién es, pero me cita en una de las tabernas. Miro una vez más mi vientre y me aseguro que no se note su tamaño con la toga holgada que llevo antes de ponerme en marcha.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Entro decidida a la taberna donde se me cita, observando a quienes hay. Vislumbro a Arcthor, pero no tengo tiempo que perder en este momento y él creo que no me ha visto.&lt;br /&gt;- ¿Dalria?&lt;br /&gt;Es una voz masculina que desconozco, fría y distante. Me giro y veo a un Kal’Dorei de cabellos níveos y largos tras de mí. Es apuesto en cierta manera y se le ve joven. Es más alto que yo, de constitución delgada pero aún y así fuerte. Asiento tras quedarme embobada durante un momento, estudiándole.&lt;br /&gt;- Acompáñame, por favor.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Le sigo hasta el fondo de la taberna, donde hay unas escaleras y algo parecido a un túnel subterráneo. Eso ya no tiene tan buena pinta y deja de hacerme gracia el encuentro. Preferiría largarme, más aún cuando llegamos a una especie de cripta. Este tipo empieza a darme muy mala espina y esto no me gusta nada. Finalmente se detiene, volviendo a mirarme.&lt;br /&gt;- ¿Eres realmente Dalria Brisa Nocturna?&lt;br /&gt;Asiento. ¿Cómo sabrá quién soy y para qué me ha llamado?&lt;br /&gt;- Bien, me han hecho contactar contigo ya que tú estuviste al cargo de Natura, ¿es eso cierto?&lt;br /&gt;- Así es- contesto.&lt;br /&gt;Me dice que he sido elegida, aunque no sabe por qué -y si él no lo sabe, yo aún menos-, para ser su compañera y Guardiana de los Centinelas de Elune, una nueva Orden.&lt;br /&gt;- El propósito es conseguir todo aquello que no hemos conseguido hasta ahora. Los Kal’Doreis necesitamos que alguien reivindique nuestra raza, nuestros objetivos. Estamos zafados en guerras, guerras que libramos por nuestros aliados, pero no por nosotros. Darnassus necesita un brazo ejecutor.&lt;br /&gt;- ¿Y se supone que eres tú y que yo debo unirme a ti?- le pregunto.&lt;br /&gt;- Yo tan sólo soy el primero de muchos- contesta.- La Orden es clara y concisa, formar un grupo capaz e independiente.&lt;br /&gt;Hay una pausa. Abro la boca para hablar, pero vuelve a interrumpirme.&lt;br /&gt;- Oh… Y no hace falta decir que todos tus propósitos anteriores forman parte también de nuestros objetivos.&lt;br /&gt;Asiento. Al fin y al cabo, Natura quería lo mismo que los Centinelas de Elune, no obstante…&lt;br /&gt;- Hay un fallo en todo esto y es que no te has presentado. No me gusta hablar con alguien sin saber a quién me dirijo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Se toma su tiempo, tiempo que aprovecho para observarle y estudiar sus facciones en profundidad. Sí, me resulta atractivo… o quizás sea porque tiene un cierto parecido con él.&lt;br /&gt;- Mi nombre por ahora es lo de menos- dice finalmente.&lt;br /&gt;Insisto un poco más hasta que me dice su nombre, Thoribas.&lt;br /&gt;- La Suma Sacerdotisa nos ha bautizado como Centinelas de Elune. Espero que estés preparada para honrar ese nombre.&lt;br /&gt;- Lo estoy- contesto de forma decidida.- Gracias por tomarte la molestia de venir hasta Ventormenta para hablar conmigo, Thoribas.&lt;br /&gt;- Era una simple orden. Cuando vine en el barco hacia Ventormenta, una de las descendientes de los Mantoscuro se coló en él para venir hasta aquí.&lt;br /&gt;La tal descendiente de los Mantoblanco había escapado y Thoribas cree que podría resultar útil, aunque sea por el apellido. Los Mantoblanco son una familia nobiliaria de Darnassus, aunque no de mucho nombre… Creo que nos traerá más problemas que otra cosa, pero si él cree que merece la pena…&lt;br /&gt;Finalmente la conversación finaliza y vuelvo hacia el Parque. Guardiana de los Centinelas de Elune, no suena mal. Afortunadamente no se ha percatado de mi estado, aunque tarde o temprano lo sabrá. No es que el cargo vaya a dar un vuelco en mi vida, mucho menos el prepotente de Thoribas. Sí, sin duda esa es la sensación que ha causado. Prepotente y, al parecer, tozudo. No obstante, en eso no me gana. Soy demasiado terca.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-1239532480665776503?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/1239532480665776503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/centinelas-de-elune.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1239532480665776503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/1239532480665776503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/centinelas-de-elune.html' title='Centinelas de Elune'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-3210739825993778201</id><published>2010-06-10T00:15:00.001+02:00</published><updated>2010-06-10T00:15:32.591+02:00</updated><title type='text'>Tempus fugit</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Ayshlad, Nahim, Arcthor… Hace meses que no sé nada de ellos. Jamás creí que necesitaría la compañía de alguien como la necesito ahora. No, no dependo de nadie, puedo cuidar de mí misma sola, puedo seguir adelante sola. El único problema es que no estoy completamente sola. Ayshlad echó raíces en mí y la semilla va creciendo lentamente. No sé de cuánto debo estar, tampoco sé qué debería hacer. Él quizá esté muerto y yo no quiero tener un hijo aún. El término &lt;em&gt;abortar&lt;/em&gt; no entra en mi vocabulario, no soy capaz de matar a una criatura que no ha hecho nada, que no tiene la culpa de estar creciendo en mi vientre.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al menos, el Parque de Ventormenta es tranquilo y no hay nadie, pero eso a su vez es malo. No tengo nada que hacer. Ya he pescado, he vendido lo que he podido, he cenado… y sigo en esta asquerosa ciudad, embobada, pensando en qué habrá sido de él y qué haré con mi hijo en cuanto nazca. Cojo, de forma mecánica, una manzana y le doy un muerdo. La mastico sin ganas y no la saboreo en absoluto. Súbitamente, noto algo en el bolsillo de mi toga, buscando y sacando algo. Me giro y veo a un gnomo alejándose de mí, con una cresta verde.&lt;br /&gt;- ¡Eh, tú!- le grito.&lt;br /&gt;Se desvanece en las sombras. &lt;em&gt;Hmmpf… pícaros…&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Algo me toca el culo. Me giro y ahí está. Sale corriendo y le sigo, me da igual hacia dónde vaya. Maldita sea, no puedo correr como antes, la barriga no me lo permite y me canso rápidamente. Se detiene en mitad de un puente y yo frente a él, alargando una mano.&lt;br /&gt;- Devuélvemelo, proyecto de enano.&lt;br /&gt;Hmmpf… Si me llegaba a la rodilla, era un milagro.&lt;br /&gt;- ¿El qué? Yo no te he quitado nada.&lt;br /&gt;- ¿Que no?&lt;br /&gt;Suenan monedas en su bolsillo y frunzo el ceño.&lt;br /&gt;- Lo que me has robado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Apenas lo noto, pero una nueva presencia se acerca a nosotros, por mi espalda.&lt;br /&gt;- ¿Qué sucede?&lt;br /&gt;Es una Kal’Dorei, afortunadamente.&lt;br /&gt;- El proyecto de enano me ha robado- le digo.&lt;br /&gt;- ¡Yo no he robado nada!- replica él.&lt;br /&gt;Miro a Do’Anar, mi sable de hielo a rayas, y le hago un gesto con la cabeza. Se acerca al gnomo y le coge por la pechera con sus dientes. El gracioso hombrecito patalea y se remueve, como si eso hiciera que Do’Anar fuera a bajarle.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- ¡¡Guardias, me están atracando!!- se pone a gritar.&lt;br /&gt;Me paso una mano por la cara y dos Kal’Dorei más se acercan. Él pregunta qué es lo que sucede y ella no entiende cuando hablamos en Lengua común.&lt;br /&gt;- ¡¡Guardias, dos bandas de orejaspicudas me atracan!!- vuelve a gritar.&lt;br /&gt;Suspiro. Es todo un personaje. La primera elfa intenta amenazarle y se vuelve algo agresiva, comenzando además lo que parece una pequeña discusión con el Kal’Dorei. Ordeno a Do’Anar que libere al gnomo de la prisión de sus fauces, monto y me largo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;¿Qué habrá sido de ellos? ¿Seguirán con vida?&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-3210739825993778201?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/3210739825993778201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/tempus-fugit.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3210739825993778201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3210739825993778201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/tempus-fugit.html' title='Tempus fugit'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-3100546917172735670</id><published>2010-06-10T00:13:00.000+02:00</published><updated>2010-06-10T00:15:08.560+02:00</updated><title type='text'>El Kaldorei</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Era uno de esos días en que había habido pocas ventas y me había quedado hasta más tarde en Ventormenta por si podía conseguir vender algo, aunque fuera yendo por las hediondas tabernas de la amurallada ciudad. Tanta piedra se me antojaba un lugar frío, al igual que sus habitantes. Era un lugar horrible y había permanecido en él demasiado tiempo, así que tomé el barco que va desde Ventormenta hasta Auberdine, en Costa Oscura. Ash’Andu, una sable joven que tenía desde que era un cachorro, parecía nerviosa al llegar a casa. Pronto descubrí que había alguien en ella, un Kal’Dorei que parecía haberse acomodado en mi cama. Le eché fuera, sin querer apenas escucharle. Minutos más tarde me arrepentía de ello y le encontré sentado a los pies de un árbol.&lt;br /&gt;Mis encuentros con dicho Kal’Dorei cada vez se hacían más frecuentes, de igual modo que aumentaban sus piropos hacía mí y me hacían casi perder el conocimiento. Era apuesto, atento, amaba la naturaleza tanto como yo… y estaba segura de que sería un buen compañero. No obstante, estaba más que segura de que yo no podría atraer a nadie como compañera, al menos no por entonces.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Fue cuando encontré en el buzón una carta suya, citándome en un lago de Darnassus. Arcthor me había ayudado a mejorar mi vestuario y me puse la mejor toga que tenía. Acudí cuanto antes a su encuentro, con ganas de saber a qué se debía un encuentro no fortuito. Cuando llegué, me dedicó una de sus sonrisas a las que me veía respondiendo con otra, casi de modo inconsciente.&lt;br /&gt;- ¿Q-qué querías?&lt;br /&gt;Me fallaba la voz, tartamudeaba, tenía los nervios a flor de piel. Era así como me sentía cerca de él. Perdía toda consciencia y todo autocontrol.&lt;br /&gt;- Tengo algo que decirte- anunció.&lt;br /&gt;Me cogió de las manos con suavidad, mirándome a los ojos con su ambarina y dulce mirada, los cuales de vez en cuando escapaban hacia mis labios. Eso me puso aún más nerviosa, ¿quería decirme que quería besarme?&lt;br /&gt;- Te… amo- dijo suavemente, con cierto nerviosismo en su voz.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tras intercambiar varias frases, ambos más tranquilos tras declararnos mutuamente, vino algo que me hizo estremecer. El contacto de sus labios contra los míos me sorprendió. Eran suaves y húmedos, me gustaba.&lt;br /&gt;- Hay algo más- me dijo.- Me gustaría que fueras mi compañera, que… te casaras conmigo.&lt;br /&gt;No se me ocurrió contestarle de otra forma que con un beso, aceptando así comprometerme con él.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No obstante, meses ha desde la última vez que le vi. Sin noticia alguna, con Nahim y Arcthor desaparecidos también, completamente sola y con una sorpresa en camino.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-3100546917172735670?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/3100546917172735670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/el-kaldorei.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3100546917172735670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/3100546917172735670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/el-kaldorei.html' title='El Kaldorei'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4969193737340700520.post-2514831677911158520</id><published>2010-06-10T00:09:00.000+02:00</published><updated>2010-06-10T00:13:44.532+02:00</updated><title type='text'>El humano</title><content type='html'>&lt;div class="postentry"&gt;      &lt;div class="snap_preview"&gt;&lt;p&gt;Hacía un día soleado, uno de esos días perfectos para pasarlos a la orilla del mar, dejando que el agua fresca te moje los pies mientras caminas a lo largo de la playa. No obstante, ahí estaba yo, en el Puerto de Ventormenta, vendiendo pescado fresco y cuero ligero. Odiaba aquello, pero de algo se tenía que vivir. Pescaba durante el alba y, cuando la gente empezaba a levantarse, cogía el barco que me llevaba hasta la capital humana para vender lo que había logrado pescar. No es que ganara mucho ni que vendiera todo cuanto tuviera, pero lo justo… Y siempre sobraba algo de pescado para Nahim, mi hermana, y para mí.&lt;br /&gt;Las dos vivíamos en una modesta casa en Auberdine, Costa Oscura, aunque yo siempre regresaba a Darnassus y pasaba la noche en esa hermosa ciudad o en los bosques, junto a los animales. Miré hacia la casa nada más desembarcar, tenía ganas de llegar. Ash’Andu, una cría de sable joven, me acompañaba.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- Traigo la cena- dije nada más llegar.&lt;br /&gt;El silencio fue el único que se dignó a contestarme, pues mi hermana no se encontraba allí. Afortunadamente no tardé mucho en oírla llegar. Tenía un rostro muy dulce y una mirada muy viva, su cabello níveo que le cubría justo los hombros y una bonita diadema verde adornándolo.&lt;br /&gt;- Hola Na…&lt;br /&gt;Oh, oh… Un humano… ¿Qué hacía ella con un humano? Uno no se podía fiar de ellos, mucho menos si es un macho que lo único que busca es meterle mano a las inocentes chicas que pasan a su lado. Ya lo tenía comprobado de mis escasas visitas al Cerdo Borracho.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pasaron semanas hasta hallarme donde me encuentro ahora, en Darnassus, sentada frente a ese humano, Arcthor. Desde que le conocía que me había parecido la excepción de entre todos los humanos. Sabía comportarse y no había intentado tocar nada ajeno. Incluso me había ayudado a corregir mis escasos modales y me había conseguido algo de ropa. No obstante, me había citado para hablar sobre algo que no quería oír y que ya imaginaba.&lt;br /&gt;- Dalria, nos casaremos te guste o no, pero me gustaría que… Bueno, que lo aceptaras.&lt;br /&gt;Oh, no… Ya lo había soltado, genial. ¿Qué se suponía que debía decir? &lt;em&gt;“Sí, adelante, casaros. Tú vas a morir de aquí a pocos años y ella lamentará tu muerte durante siglos”&lt;/em&gt;. ¿Debía decirle eso? Tomé aire.&lt;br /&gt;- Arcthor, quiero que entiendas algo…&lt;br /&gt;- ¿Si?&lt;br /&gt;- Veamos, tú eres humano y tu esperanza de vida es corta. Eso significa que podrás vivir unas décadas más, pero ya está- asintió.- Mi hermana, en cambio, es una Kal’Dorei, cosa que indica que vivirá durante varios siglos más, al igual que yo- volvió a asentir.- Lo que quiero decir es que… Le romperás el corazón y le destrozarás cuando mueras.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bueno, ya estaba dicho. Continué charlando con él un poco más, contándole la buena nueva también de mi boda. Por la noche hablé con Nahim respecto al tema.&lt;br /&gt;- ¿Estás segura de lo que te haces?&lt;br /&gt;- Le quiero, Dal- me dijo con un rastro de ternura en su mirada.&lt;br /&gt;- ¿Segura?&lt;br /&gt;- ¿Estás segura de que quieres a Aishlad?&lt;br /&gt;- Estoy completamente segura de que le amo- le aseguré.&lt;br /&gt;- Entonces ya está.&lt;br /&gt;- No, no está, Nahim. No compares a Arcthor con Aishlad, uno es un humano y el otro un Kal’Dorei, uno de los nuestros. Vivirá durante siglos a mi lado y serán siglos que estaré junto a él, sin tener que lamentar su muerte ya que él no habrá muerto de aquí a unas cuantas décadas.&lt;br /&gt;En ese momento, Arcthor entraba por la puerta. Chasqueé los dedos y Ash’Andu se levantó de su sitio, poniéndose a mi lado. Tres era multitud, debía irme y lo sabía.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;- Ande’thoras-ethil- me despedí.&lt;br /&gt;Humanos… No llegaban a vivir ni siquiera un siglo y los dolores de cabeza que ocasionaban en las demás razas.&lt;br /&gt;Una Kal’Dorei y un humano… De locos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nahim y Arcthor… ¡Qué dramático acabaría todo y qué trágico para ella!&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4969193737340700520-2514831677911158520?l=dalria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dalria.blogspot.com/feeds/2514831677911158520/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/el-humano.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/2514831677911158520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4969193737340700520/posts/default/2514831677911158520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dalria.blogspot.com/2010/06/el-humano.html' title='El humano'/><author><name>Sandra Muñoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06336216745244081111</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DMTbWPv1_4Q/SrywGb1YarI/AAAAAAAAAAM/6f2mpKiNJnw/S220/1597995_0.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
